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07.03.2017 | Política | 106 lecturas




Las mujeres y la política, con Ana Gabriela Fernández

Las mujeres y la política, con Ana Gabriela Fernández
Ana Gabriela Fernández con la senadora Constanza Moreira.

El tema de la representación política, es quizás de los más visibles cuando hablamos de inequidad de género. Escasa presencia parlamentaria y en puestos de gobierno, llevaron a la votación y aplicación en el pasado período electoral, de una ley de cuotas -por única vez-, que ni siquiera fue respetada por los partidos que la votaron (aunque fue unánime el respaldo). Por ejemplo en San José, de 31 representantes en la Junta Departamental, solo cinco mujeres son edilas, de un universo de ocho electas. Una de ellas es Ana Gabriela Fernández, electa por el sector Casa Grande del Frente Amplio, es referente social y cuando se trata de hablar de temas de género, reconoce que puede estar hablando por horas. El resumen de una charla de más de una hora, realizada en dos partes, es lo que intenta reflejar esta nota.

Comenzó Ana Gabriela Fernández, comentando su parecer ante la celebración de un nuevo Día Internacional de la Mujer. “No hay ningún 8 de marzo donde no se bromee con que tendría que haber un día del hombre y yo no creo que deba ser así; mi visión es que hay muchos tipos de desigualdades y la desigualdad de género es una más de las desigualdades que existen en la sociedad, como lo es la raza, el nivel socio-económico, el lugar en donde vivís o la edad”.

Opinó la dirigente frenteamplista que “el género es un ordenador social e históricamente el hombre tiene una posición de jerarquía y de poder frente a la mujer, fundamentalmente en los espacios públicos y los lugares de toma de decisiones” y es por eso que “la división sexual del trabajo nos ha asignado a las mujeres los lugares de cuidado y el doméstico y al hombre el trabajo fuera de su casa, esa división tiene connotaciones; un trabajo es remunerado, el otro no es remunerado, uno es público, el otro se desarrolla en el ámbito privado y eso marca el desarrollo de todas las sociedades”.

A partir de ese sistema, opina Ana Gabriela Fernández, “desde el punto de vista político, no estamos totalmente representadas en la democracia. Esto no quiere decir que porque seas mujer u hombre, me vas a representar bien o mal, lo que decimos es que dentro de las estructuras partidarias, existe un trabajo -en todos los partidos-, a la par de militancia entre hombres y mujeres, pero luego cuando llega el momento de conformar las listas, empiezan a jugar cuestiones de jerarquías y temas de poder”, por eso es que “decimos que estamos a favor de medidas de acción positiva para que puedan entrar más mujeres en los espacios de decisión política”.

Al referirse a la ley de cuotas, recordó que “Uruguay tiene una ley de cuotas muy anterior que no se cuestiona, que es que cada departamento del interior del país, no importando su caudal electoral, tiene como mínimo, dos diputados. Con eso vos estás garantizando la representación, no importa el lugar de donde vengas. Esa es una medida de discriminación afirmativa, tendiendo a contrarrestar la influencia de la centralidad de Montevideo”.

“Sin embargo -continuó diciendo la edila de Casa Grande-, cuando en el período pasado se votó la ley de cuotas, establecida por única vez, fue muy controvertida, fue muy difícil que saliera, se cuestionó mucho y en muchos casos, todos sabemos que en todos los partidos políticos, se hicieron trampas a la ley”.

Dijo, respecto a las mujeres que se prestaron a ese tipo de maniobras: “si como mujer te prestás para burlar la ley de cuotas, no estás haciendo un favor a la democracia”.

PATRIARCADO Para la edila del FA, la ley de cuotas y el pedido de mayor representación en los organismos de decisión de las mujeres, “no es un tema de hombres por un lado y de mujeres por otro, es parte de un mismo sistema. La sociedad en que nacemos y nos desarrollamos, es una sociedad patriarcal en la cual estamos todos inmersos. No es porque yo soy mujer voy a pensar de determinada manera y vos por ser hombre vas a pensar de otra manera. De esa manera sería esencialista y yo no lo soy. El problema son las costumbres aprendidas, a partir de que tenemos una sociedad que culturalmente funciona de esa manera. Le atribuimos características femeninas y masculinas a los objetos. Decimos que la tierra es femenina, es madre, dadora de vida y hablamos del sol en términos masculinos, nos da energía, vitalidad, es fuerte”.

“Esto es parte del sistema, estamos todos metidos y aún quienes tenemos una conciencia de esto y hacemos muchos años que trabajamos en contra de esto, nos pisamos el palito a cada rato. Es parte de un disco duro que tenemos instalado”, dijo Ana Gabriela Fernández, que considera que “las medidas de acción positiva vienen a instalarse por determinado tiempo para corregir una desigualdad anterior”.

Respecto al paro convocado para este 8 de marzo en el marco de movilizaciones internacionales similares, dijo Fernández que “espera que tenga una adhesión muy grande, Uruguay necesita de este tipo de sacudones, porque detrás del Uruguay tranquilo, moderado y democrático y abierto, hay un Uruguay conservador, que sigue sin ver las desigualdades que existen”.

“Uruguay tiene uno de los índices de violencia hacia la mujer más altos de América Latina, a la par de sociedades más violentas como son la mexicana, la hondureña. La encuesta de violencia que se hizo hace dos años, reveló que siete de cada 10 mujeres han sufrido violencia en algún momento de su vida. En Uruguay por el mismo puesto de trabajo, las mujeres ganan promedialmente un 25% menos”.

Sin embargo esto sucede mientras “hablamos de un país en el que las mujeres pudieron acceder a la educación desde muy temprana edad histórica; tenemos un país en el que las mujeres en la Universidad son más que los hombres (60 a 40 aproximadamente), el porcentaje se incrementa a la hora de ver quiénes se reciben, sin embargo eso no se refleja en los sueldos”, comentó Ana Gabriela Fernández.

MODELOS También hizo referencia la edila del FA a los prototipos de éxito que tenemos. Los niños, dijo, quieren ser Suárez y Cavani, pero de inmediato se preguntó, “¿las niñas quienes quieren ser?”. “Nadie”, se respondió, porque no hay modelos y por eso entiende que “necesitamos generar otros modelos, una Débora Rodríguez, una Lola Moreira, porque también los modelos que existen en una sociedad, son los reflejos que tenemos para mirarnos, por eso también necesitamos líderes mujeres a nivel político y sindical”.

Sin embargo, Ana Gabriela Fernández entiende que se sigue promoviendo el mismo modelo. “Vivimos en una sociedad que coloca en una situación de jerarquía y de poder al varón blanco, de clase media, con cierto nivel de estudio y si tiene buen poder adquisitivo, mejor, y que se muestra con los patrones que la sociedad dice que tiene que seguir. Todo aquello que se sale de esa norma, los hombres que no siguen ese modelo, los jóvenes, los veteranos, los negros, los gays, tampoco le sirven a la sociedad”.

En Uruguay, “hay un estereotipo muy hegemónico del éxito”, opinó la edila que representa al grupo Casa Grande y que tiene como suplentes, también a dos mujeres.








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