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22.11.2016 | Política | 279 lecturas




Frente Amplio decide mecanismo para reforma constitucional en el Congreso

Frente Amplio decide mecanismo para reforma constitucional en el Congreso
Gerardo Iglesias, estuvo el jueves en San José.

El próximo fin de semana, el Congreso Nacional del Frente Amplio, definirá el mecanismo por el cual buscará realizar una profunda reforma constitucional que actualice la carta magna, más allá de lo estrictamente electoral. De cara a esta instancia, la comisión de reforma estuvo realizando en los días previos al congreso, jornadas de intercambio con los militantes del partido de gobierno para informar de qué se está hablando a la hora de analizar la reforma. Fue en ese marco, que en San José de Mayo, el pasado jueves 17 de noviembre estuvo Gerardo Iglesias, representante del grupo Casa Grande, dando una charla para los frenteamplistas de la capital departamental.

Previamente, Iglesias realizó una visita a Libertad para hablar con los medios locales sobre los alcances de esta trascendental instancia que les espera a los uruguayos para los próximos años.

Gerardo Iglesias dijo, que hay muchas cosas a reformar, por ejemplo “el capítulo de enunciados y derechos fundamentales, de la Justicia y el Poder Judicial, los componentes que tienen que ver con la inserción internacional o el Poder Legislativo; también los distintos componentes que forman la distribución de poderes o el lenguaje que tiene la Constitución.

Consideró el dirigente frenteamplista que pese a que una reforma constitucional puede no ser vista prioritaria, detrás del “gran cartel reforma constitucional, hay componentes que son muchos más cercanos a la gente y al diario vivir de cada uno y que pueden verse como más lejanos. Parte del proceso de discusión que estamos llevando adelante se trata de eso, de cómo hacer carne en algunas cuestiones que al principio parecen como muy abstractas, pero que impactan y mucho en la vida cotidiana de la gente, porque además son temas de una naturaleza política muy pura, permiten un debate profundo sobre las cosas que uno entiende que debe ser la sociedad o cómo se deben determinar ciertas cosas en el Estado, que nos involucran a todos”.

Comentó luego que la reforma electoral “ese es un componente que está prácticamente afuera de la agenda del Frente Amplio, a diferencia de lo que ha sido la tradición de las reformas constitucionales, totales o parciales que el Uruguay tuvo en el siglo pasado o la Constitución madre de la actual que es la de 1967, siempre tuvieron un fuerte componente electoral, en este caso nuestra aspiración es colocar la matriz de la reforma en otros componentes que tienen mucho más que ver con cuestiones más cercanas a los derechos de la gente, a cambiar un lenguaje que es demasiado antiguo, que va a contrapelo de las reformas que la sociedad se ha dado”.

TERMINOLOGÍAS Como ejemplo, dijo Iglesias que “hay un artículo que sigue hablando de la invulnerabilidad del hogar y la noción del jefe de familia, algo en que si uno se pone a pensar, hablando en cuestiones de género y de derechos universales de las personas, no se condice con la realidad. De esos detalles hay muchos y detrás de ellos hay un cierto componente ideológico y de un contexto histórico determinado. Los textos de la constitución anteriores respondieron a un contexto y es bueno ahora ver cómo expresamos esas cosas, como sociedad, cómo reconocernos en ese texto. Algunas cosas son muy concretas, tangibles y directas, otras son grandes enunciados”.

Precisamente al referirse sobre esos grandes enunciados de la Constitución, dijo Gerardo Iglesias que “no gobiernan por si solos, son grandes encuadres, pero que a veces limitan la acción de un gobierno o parlamento o de una sociedad, porque están establecidos ahí y la Justicia tiene que actuar de tal manera, el gobierno de tal, el Parlamento de otra y las formas que tiene la gente de intervenir son tales y no tales otras”.

“Muchos temas pueden estar incluidos en la reforma, por ejemplo el de la propiedad de la tierra, la protección del medio ambiente y temas de otra sensibilidad social. La agenda está muy abierta, de alguna forma, la opción de una Asamblea Nacional Constituyente garantiza que cualquiera de esos asuntos esté”.

Puso también en discusión el tema de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de las leyes y dijo que “es algo a revisar, es verdad que no es una cosa absolutamente sagrada; las leyes pueden ser inconstitucionales ante ese texto constitucional que de alguna forma la sociedad convalidó y la única manera de cambiarlo es mediante el voto de la gente, porque eso es lo que establece el mecanismo. Esa es su máxima garantía”.

MECANISMOS Al referirse a la definición de los caminos a seguir, dijo que “hay cuatro mecanismos y todos terminan en un plebiscito. Hay dos de ellos que terminan con la próxima instancia electoral de octubre de 2019 y que son la ‘juntada’ de firmas o la de una iniciativa parlamentaria minoritaria. Después hay otro mecanismo que es abrir el espacio de una Asamblea Nacional Constituyente, que tiene un año de plazo para la elaboración del texto alternativo y al final de eso hay un plebiscito que no coincide con el acto electoral próximo. El cuarto mecanismo es una Ley Constitucional que exige una mayoría especial del Parlamento y debe ser plebiscitado antes del acto electoral de octubre de 2019.

“El FA está orientado a dos opciones, o juntar firmas o a habilitar el mecanismo de la Constituyente”, dijo Gerardo Iglesias.

Al explicar cómo se inicia el mecanismo de una Asamblea Nacional Constituyente, comentó Iglesias que “está prevista constitucionalmente, no tiene otro antecedente, salvo hace un siglo cuando entre 1916 y 1917 hubo un proceso constituyente y es una asamblea integrada por el doble de integrantes que tiene el Parlamento, 260 personas, que sesionan durante un año y cada uno de ellos puede tomar la iniciativa de presentar un texto. Esas personas se eligen a través de un acto electoral idéntico a cómo se eligen los diputados. Se vota antes del año y también al finalizar el año para elegir alguno de los proyectos que hayan surgido de esa asamblea”. Entiende Iglesias que este “es un mecanismo muy movilizador”, más allá de lo costoso que pueda ser, porque entiende que la democracia tiene sus costos, pero esos costos, entiende, se transforman en beneficios a futuro para la población.

Consultado respecto a por qué la oposición se opone a esta instancia de reforma, dijo Iglesias que su “sensación es que los sectores opositores, probablemente deben tener cierto temor a la movilización que implica una reforma constitucional”.

Pero además, “debemos salir a decir claramente cuál es nuestra intención con la reforma, que es una defensa y no un ataque a la libertad, que es una búsqueda con amplias y fuertes garantías, que al contrario de los sectores conservadores, que lo que impulsaron que fueron reformas de carácter electoral para perpetuarse en el poder, no es ese nuestro objetivo, sino ir hacia las cuestiones más sustantivas y medulares que anida la constitución”.

“Con las cartas vistas va a ser difícil seguir sosteniendo esa opinión primaria tratando de asociar la iniciativa de reforma con el intento de perpetuarse en el poder”, opinó Gerardo Iglesias.








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