Cultura

Carlos Barceló y su crítica visión sobre el concurso del Teatro de Verano

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El Concurso Oficial del Carnaval uruguayo viene generando en los últimos tiempos un clima enrarecido, año tras año se suceden hechos que encienden las polémicas y trascienden lo estrictamente artístico al margen de la opinión que cada uno pueda tener sobre actuaciones y merecimientos. Para acercarnos a ese clima consultamos a Carlos Barceló, responsable del conjunto de humoristas maragatos Sociedad Anónima.

Barceló dijo que el 2018 “fue un año muy lindo desde lo artístico y muy complejo desde otros ángulos, porque hay cosas cercanas a la organización del Carnaval que producen hechos que no son artísticos en sí, entonces la evaluación de lo artístico fue positivo y en otros aspectos hubo claroscuros”.

En lo artístico, el humorista evaluó que su conjunto tuvo “en general una puntuación bastante buena, tuvimos un porcentaje de puntos similar al que tuvo Cayó la Cabra (2º puesto de Murgas) que para todo el mundo tuvo un buen año”, pero se mostró sorprendido por “cómo eso se difunde, cómo se habló de nuestra performance y eso me llama la atención, porque me parece que esa forma de difundir puede tener incidencia después en el propio jurado y la tercera rueda después fue marcadamente más baja que las otras”.

El artista dijo que “si uno ve el proceso general y lo que nos fue pasando en todos lados lo más claro es que en las actuaciones, en los tablados con la gente, el espectáculo gustaba y gustaba mucho y nosotros lo disfrutábamos mucho y en el Teatro esperábamos lo mismo, que la gente se matara de la risa, como le pasó a la platea alta del Teatro, pero claramente eso no fue tan disfrutable para el jurado y la mayoría de la prensa, entonces tenemos que plantearnos nosotros el ¿por qué?, ese es el análisis que tenemos que hacernos”.

JURADO| Barceló dijo que “en realidad el jurado puede hacer lo que quiera porque no tiene directivas claras desde los carnavaleros, para nosotros el grupo cantó notable, el Benji (Benjamín Rodríguez) en particular para mí fue espectacular, y eso fue unánime, tanto entre el público como en la prensa, sin embargo no se vio eso en el jurado”.

El humorista entiende que ello ocurre “porque hay determinados gustos predominantes y tiene que ser así, lo que me llama la atención es que pueden ser determinantes en determinados lugares, en determinado contexto, es muy complejo porque hay formas de hacer reír y propuestas que son distintas, no quiere decir que una sea necesariamente mejor que la otra y la otra sea un desastre. En los hechos hubo tablados donde quienes más hicieron reír fueron Los Choby’s, ni Cyranos ni Sociedad Anónima, en los hechos hay muchísimos lugares del país, incluidos muchos de Montevideo donde lo que más se disfruta es Sociedad Anónima, pero evidentemente en el gusto predominante en el teatro de verano, no es lo que más se disfruta”.

Para dar un ejemplo, Barceló eligió otra categoría, dijo que “el tipo de murga joven y el estilo más tradicional tipo murga de la Unión se contrapusieron, pero decirle a La Bohemia, o la Línea Maginot, que las vi a las dos en La Unión, que su propuesta de espectáculo era inferior a la de las Cabras o a la de Doña Bastarda, para citar dos que son (estilo), Murga Joven, se les pudo decir sin problemas, pero andá a decírselo a Los Saltimbanquis, ah, eso no se dice con tanta claridad, ¿por qué?” se preguntó y agregó que “son diferentes propuestas que, dependiendo de quién sea que las lleva adelante tienen distintas prerrogativas en el puntaje, y no estoy hablando de la calidad de la propuesta, entonces parece que a veces es más fácil caerles a algunos grupos, castigarlos digamos, por elegir determinado tipo de propuesta y no es tan fácil hacerlo con otros”.

El humorista puso otro ejemplo, “en parodistas, quedan todos entreverados y no se por qué les resulta más difícil decir este estilo si y este estilo no y quedan todos bastante entreverados, en cambio en humoristas los estilos son diferentes pero el jurado si dice este si y este no, como en murgas, salvo con Saltimbanquis, que eso es lo que llama la atención”.

Barceló agregó que “si a mí no me gustan los que cantan con estridencia, no me gustan nunca, pero si a mí no me gustan en algunos casos y en otros si; si a mi no me gusta un tipo de propuesta de texto, no me gusta nunca, entonces en algunos casos si y en otros no, eso es llamativo y tiene que ver también con la fuerza que tiene cada conjunto y con lo fácil o difícil que le resulte al jurado hacerle sentir esa elección estética”.

Consultado a Barceló sobre los dichos del presidente del Jurado, Ramiro Pallares, antes de conocerse los fallos en el sentido de que había solicitado a los integrantes que “definieran” con sus puntajes, el artista dijo que “es muy difícil hacer eso con jurados que son nuevos y que están aprendiendo a utilizar la herramienta y entonces, cuando está aprendiendo cómo dosificar los puntajes se le pone esa premisa, que puede estar bien o mal, será discutible, pero el jurado no está en un ambiente ascéptico donde cada uno lo hace según su real saber y entender y según su gusto”.

INCIDENCIAS| En tal sentido agregó que “se habla que hay jurados que conversan, hay jurados de tal rubro y hablan e inciden sobre los demás, acá hay que hacer tal o cual cosa, tal conjunto viene con la misma propuesta que otros años, y eso está específicamente establecido de que no puede pasar, no es que pase con todos los jurados, pero con algunos pasa todos los años y esa ausencia de independencia a veces complica el trabajo y se empiezan a hacer pesar determinadas modas, como que tal cosa debe premiarse y tal otra debe castigarse, ¿por qué?”.

Para Barceló es un problema que no se establezcan los criterios desde “los carnavaleros, es como si nosotros tuviéramos para jurar en un concurso de malambeadores a Julio Boca, sería notable, puede enriquecer mucho la visión de lo que es el malambo, y cuando lo eligen, le dan determinadas directivas, como que cuando se para el malambeador tenga tal prestancia, que la forma de golpear con el pie en el piso sea así o de tal forma, hay un montón de directivas que le van a dar, se va a jurar de esta manera”.

Al respecto contó que “el año pasado un jurado llegó a decir que le aburrían los espectáculos de candombe, y se lo dijo a todos y terminó siendo removido del jurado porque lo dijo, si no lo hubiera dicho esa persona terminaba jurando y diciéndole a los candomberos cómo tenían que hacer candombe, ese no llegó a calificar, pero han llegado decenas durante todos estos años que a muchos de ellos les gusta el candombe y conocen, pero no conocen como los que hacen candombe y ellos son los que les dicen a los candomberos cómo tienen que hacer candombe y son los que le dicen a los murgueros cómo tienen que cantar y son también los que nos dicen a los humoristas cómo tenemos que hacer reír”.

Al consultarle sobre si deberían los conjuntos tener un representante en el Jurado para calificar a cada categoría respondió: “nos parece que si, o que al menos que tenga una incidencia especial gente carnavalera en cada categoría, yo me siento capacitado para juzgar en un par de categorías, como parodistas, humoristas, murga, en lo que tenga que ver con puesta en escena, en textos, pero me sentiría un atrevido si lo hiciera en lubolos y este comentario me lo ha hecho gente amiga respecto de la música, de la musicalidad, ¿qué musicalidad está buena en lubolos? La que me parece a mí que soy por ejemplo un bandoneonista, o a un rockanrolero, o lo que primero tiene que pesar es lo que le parece al candombero que viene del carnaval”.

PODER| Según Barceló, el problema es “quién lleva ese gusto estético a los puntajes, si los candomberos no eligieron el jurado, los humoristas tampoco, a mí nunca me consultaron sobre un jurado y sin embargo a otros si y a otros cada año, entonces ese tipo de cosas también terminan incidiendo, yo no digo para nada que los espectáculos de otros humoristas sean malos, son muy buenos, muy disfrutables, pero con un gusto estético predominante que en el caso de nuestra categoría dice claramente en el mensaje que tal cosa gusta y lo otro está mal”.

El director de SA dijo que “hay una frase que la vamos a empezar a imponer en manifestaciones públicas que es ‘primero los artistas’, para tratar de incorporarle al pensamiento y al análisis del carnaval esa mirada, mirar al carnaval desde ese lugar, carnaval es antes que nada un hecho artístico de comunicación entre los artistas que están arriba el escenario y el público que está abajo, sin embargo, a la hora de decidir la mayoría de los temas, las grandes decisiones del carnaval no las toman ni los artistas, ni el público, la enorme mayoría de las decisiones las toman, o bien funcionarios, o bien empresas”.

En este sentido Barceló ejemplificó con “el ‘Flaco’ Lamolle, con La Gran Siete, se fue del carnaval con todo el dolor en el alma hace un par de carnavales, un tipo respetado y bien considerado en todo el carnaval, para muchos podría no ser la mejor propuesta estética pero nadie tenía nada que decir en contra de Lamolle, sin embargo cuando él hizo algunos planteos y cuando él planteó sus quejas no estuvieron considerados primero los artistas y uno va más atrás y ve lo que le pasó a Jorge Esmoris y a la BCG, otra vez, no estuvieron primero los artistas, y uno en San José puede preguntarle a Fernando Rius y por qué decidió dar un paso al costado del carnaval, y una cosa que lo puede sintetizar es lo que decimos, no se cumplió con la premisa de primero los artistas, no estamos primero los artistas en la decisión de cuántos minutos hay para armar y desarmar la escenografía, y que tenemos que empezar a actuar sin haber probado los micrófonos, no estamos primero los artistas ni el hecho artístico”.

Para el humorista maragato, es fundamental que “los que toman las decisiones no son los artistas, DAEPCU somos los directores de los conjuntos, entonces el director puede transmitir los deseos de los artistas y puede ser que se lo comprenda o no, para hacerlo tendrá que tener la fuerza suficiente como para ser escuchado, si no la tiene no será escuchado y su planteo no será importante, por eso este año yo tomé la decisión de no quedarme callado y ojalá otros tomen la misma decisión, porque lo otro es decir que no puedo luchar contra la corriente y me voy como dijo la BCG, o como lo dijo Lamolle y muchos etcéteras; los nombro porque son dos personas muy respetadas y fueron figura máxima del carnaval y se tuvieron que ir y dejar el carnaval”.

Quedó mucho, muchísimo más en el crudo de la entrevista, lamentablemente el espacio es tan tirano como quienes toman las decisiones en el Carnaval según lo dice Carlos Barceló.

 

Por Jorge Gambetta.

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