Un profe con ritmo

Víctor Gadea es uno de los profesionales más destacados y respetados del medio en lo que refiere a educación física. Además de sus trabajos a nivel de la educación ha tenido una larga y exitosa carrera dentro del fútbol, trabajando en varias instituciones del medio pero también con pasajes por el profesionalismo.
Pero lo deportivo no es su única faceta pública, también ha estado vinculado a lo artístico a través de otras de sus pasiones: la música. Si bien no se considera un músico, ni lo toma como un trabajo sino meramente un hobbie, hace pocos días logró gran popularidad al escribir y componer el himno del club Huracán de Vergara. El mismo ya fue grabado en un estudio con un video incluido y tuvo gran aceptación.
De su vínculo con el deporte, de su carrera en el fútbol y también de su faceta artística hablamos con el profesional.

DE FAMILIA / El vínculo de Víctor Gadea con el deporte viene de familia. Su padre fue un destacado atleta en la década del 60 con participaciones a nivel de selecciones y que por 40 años tuvo el record nacional de posta 4×400. Pero también en la rama materna el deporte estuvo a flor de piel, en este caso más referido al fútbol y en especial a la Institución Atlética Río Negro.
Justamente en los cebritas Víctor tuvo sus primeros pasos como jugador en el baby fútbol y también en divisiones formativas. Se definía como un veloz puntero y da a entender que poseía mejores cualidades físicas que técnicas.
Pero su pasaje por el fútbol quedó por ahí ya que luego se dedicó de lleno al atletismo “fui años atleta compitiendo a buen nivel”. Era velocista y su especialidad eran los 100 y 200 metros. En esta última disciplina cuenta que llegó a marcar un record nacional aunque no fue homologado por una cuestión de viento. También tuvo participaciones a nivel internacional.
Sin embargo cuando comenzó con sus estudios dejó el atletismo y una vez recibido volvió a sus pagos comenzando enseguida a trabajar, tanto a nivel de la educación como del fútbol. Su primer club fue Nacional a principios de los 90 en la Divisional B de la Liga de San José y luego pasó a Tito Borjas.

EL INTERIOR / A lo largo de su trayectoria en el fútbol Gadea ha estado muy vinculado al interior del departamento, teniendo la posibilidad de trabajar en cinco instituciones.
Su primer club del interior fue Independiente. Allí trabajó junto a Carlos “Pato” Porley quien se desempeñaba como director técnico. Luego pasaría a Juventud Unida acompañando a Juan Cabrera, en ambos casos a mediados de los 90 aún en la Liga de Libertad.
Ya a finales de esa década y en la Liga Mayor, tuvo un destacado pasaje por Oriental junto a Iván Morales en la dirección técnica, donde el equipo por aquel entonces de “la Villa” lograba una de sus mejores campañas siendo vicecampeón del Apertura y tercero en la Tabla Anual.
Al año siguiente y de la mano de Roberto Centurión, se vinculó a Campana donde trabajaría durante cuatro años con muy buenos resultados deportivos. Si bien para la temporada 2001 Centurión no continuó en el cargo, Gadea siguió siendo el preparador físico acompañando a Julio Rodríguez y Javier Páez en el cuerpo técnico.
La obtención del torneo Apertura 2000, la temporada 2001 y un par de muy buenas actuaciones a nivel de Copa fueron el saldo de Gadea en su pasaje por el tricolor.
Tras los cuatro años en Campana que le dejaron muy buenos recuerdos, Gadea se marchó y su siguiente club fue Río Negro donde también tendría un pasaje de cuatro años integrando distintos cuerpos técnicos.
Para la temporada 2008 Javier Páez lo fue a buscar y lo llevó a San Rafael donde nuevamente lo acompañarían los éxitos deportivos: otro título de Liga Mayor y una muy buena actuación a nivel de Copa de Clubes en 2009.
Ese pasaje por el equipo de Rafael Perazza fue el último antes de su llegada a Central donde su nombre quedaría marcado a fuego.

CENTRAL / En el decano Gadea ocuparía nueve años el cargo de preparador físico, en la mayoría de ellos acompañando a Juan Cabrera y también durante una temporada a Claudio Perazza. En ese periodo el equipo logró cuatro títulos de Liga Mayor y tres Copa Nacional de Clubes, en un ciclo que ha quedado marcado en la historia más rica del club y que no será para nada fácil igualar.
Al ser consultado sobre cuáles fueron las claves para tantos años de éxitos Gadea respondió “el secreto fue el grupo que se armó, hubo una simbiosis muy interesante de jugadores con el cuerpo técnico y con los dirigentes” y más adelante volvió a hacer hincapié en el grupo “creo que el grupo de jugadores fue la clave porque es algo que va más allá de lo futbolístico” y haciendo mayor referencia en la forma de trabajo contó que “se intentaba hacer un régimen casi profesional en todos los aspectos como la vestimenta, los viajes, los entrenamientos y el compromiso que se generaba”.
En lo personal “con el plantel de Central teníamos mucha química, mucho respeto, yo estaba muy en sintonía sobre todo con los referentes que llevan eso adelante”.
Gadea también destacó el carácter del grupo para reponerse en momentos difíciles como por ejemplo aquella increíble eliminación ante Ferro Carril de Salto en las semifinales de 2011 “fue un punto de inflexión muy importante, eso fortaleció muchísimo al equipo, se barrió para adentro y a la postre ese año se ganó el campeonato local y luego todo lo que vino”.
Otro momento destacado por el profe fue cuando en 2013 le tocó perder una final 5 a 0 ante River Plate “lo primero que salió de ellos fue salir a correr por la calle para demostrar que estábamos fuertes y convencidos de darlo vuelta” y así fue que el decano ganó la revancha 3 a 0 y luego fue campeón por penales.
Luego de ochos años, a finales de 2018 el entrevistado dejó el cargo de preparador físico de Central. Sin embargo aclara que “no fue cuestión mía, fue decisión del actual presidente por sugerencia de un par de dirigentes”. Según Gadea “yo no pensaba alejarme la verdad y me tomó por sorpresa. Sí le planteé que teníamos que mejorar muchas cosas que habían pasado luego de que terminó el 2018 y eso generó rispideces con algunos y básicamente el presidente tomó la decisión”.

EL PROFESIONALISMO / En 2006 recomendado por su colega Pablo Placeres a quien varios años antes había tenido como alumno en el Liceo de Libertad, Gadea tuvo la oportunidad de llegar a las formativas de Peñarol. En ese momento le tocó trabajar con Fabián Coito con quien no solo tuvo un buen entendimiento laboral, sino también logró una muy buena relación personal. “Me quedé deslumbrado por la capacidad del hombre en todo sentido, al principio pensé que ese era el nivel del fútbol profesional pero luego me di cuenta que en realidad ese no era el común denominador, sino que se trataba de una persona brillante”.
Su buena relación con Coito incluso estuvo cerca de abrirle la puerta de la selección “con Fabián hicimos una muy buena amistad, yo me bajaba en Plaza Cuba y él me pasaba a buscar” recuerda y continúa “él siempre me invitaba a ir al Complejo Celeste pero nunca lo acompañé y luego eso me pasó factura porque cuando Fabián se va a la selección me comenta que le había hablado muy bien de mi al “Maestro” pero cuando llegó el momento de decidir, la decisión la tomó el Profe Herrera quien obviamente no me conocía y terminaron inclinándose por otro profe”. Gadea reconoce “que el lobby es fundamental en esto del fútbol”.
Tras la partida de Coito, Gadea continuó un tiempo en Peñarol junto a Edgardo López Báez y luego con Víctor Púa de coordinador “con el cual no tuve muy buen feeling desde lo profesional”. Al alejarse del mirasol tuvo a través de Ramiro Martínez la oportunidad de trabajar, primero en las formativas de Cerro y luego con el plantel principal de Cerrito. Más allá de las carencias en materiales e infraestructura, el entrevistado destacó ambas experiencias sobre todo la de Cerro “fue un muy lindo año, hicimos un muy buen papel”.
El año pasado el propio Martínez lo invitó para ir a Honduras pero por temas familiares decidió rechazar la posibilidad y finalmente terminó yendo su hermano Santiago “por suerte pudo ir porque le tocó en un cuadro grande como lo es el Real España, es una experiencia muy linda que me hubiese gustador poder aceptar pero son momentos de vida”.

SELECCIONES /En su curriculum también aparecen ambas selecciones del departamento. Primero fue San José Capital y más acá en el tiempo en San José Interior.
En San José Capital incluso formó parte de la preparación del equipo que logró coronarse por última vez como campeón del Interior en 2007 aunque su vínculo con Peñarol lo obligó a abandonar el cargo pocos días antes del debut.
Sin embargó destaca el trabajo realizado previo a esa participación “agarramos un tremendo grupo de jugadores pero muy desbalanceados en la parte física e hicimos un laburo bárbaro” y agrega que fue un “trabajo notable, que creo le llegó a los jugadores al punto que cuando salen campeones del Interior me llaman que habían reclamado una medalla para mí lo que me pareció un gesto notable por parte de ellos”.
Más acá en el tiempo tuvo la oportunidad de trabajar en San José Interior donde también son muy buenos sus recuerdos “fue un trabajo muy lindo, con muchísimo apoyo de la parte dirigencial encabezado por Daniel Blanco, inclusive de haber contado con un poquito de suerte pudimos haber pasado de fase”.

LA MÚSICA / Más allá de lo deportivo, lo musical juega también un papel muy importante en la vida de Víctor Gadea. Aunque deja en claro que no se considera un músico sino un simple aficionado que lo hace por hobbie, reconoce que la música le llega mucho.
Según cuenta su lado musical también es “de toda la vida, porque me encanta la música” y en especial un instrumento “soy una aficionado a las guitarras, tengo una colección de 12 o 13 guitarras, me encantan”.
Sus primeros vínculos con lo artístico se dieron en su juventud, en las recordadas estudiantinas. Allí conoció a Luis Salsamendi, Javier “Carancho” González, Marcel Plada, Fernando Navia, Carlos Segundo, Roberto Rodino y Álvaro Navia “todos amigos del palo de la música con los cuales fuimos forjando un montón de cosas y experiencias musicales”.
Con varios de ellos, hoy Gadea comparte lugar en el emblemático grupo Sueños pero además suele tener presentaciones en boliches y pubs a dúo ya sea con Luis Salsamendi o con Pablo Valente o también con Evangelina Silveira.
Si bien su preferencia musical son el rock y las baladas, sobre todo lo que incluye la década del 70, 80, 90, confiesa que en sus actuaciones “tocamos lo que el mercado pida, aunque a veces no sea del palo que nos gusta” pero “también tratamos de incluir en lo que tocamos cosas que nos gusten, agarramos un tema lo cambiamos un poquito y lo hacemos más acústico”.
Por estos días su faceta artística ha tomado mucha repercusión tras componerle un himno al club Huracán de Vergara. Al ser consultado sobre esta canción Gadea contesta entre risas “es un himno que salió muy rápido, tardo apenas 16 años en hacerse” y tras eso pasó a contar los detalles acerca de cómo llegó a componerle un himno para un club que se ubica a más 400 kilómetros de distancia. “Con un amigo durante muchos años fuimos de turismo al Río Olimar y La Charqueada y allí hicimos una amistad tremenda con gente de Vergara, la familia Rigamonti, que son grandes hinchas de Huracán y entonces me dijeron que les hiciera unos temas para su club”.
Pero los años fueron pasando y eso solo había quedado en una promesa. Sin embargo ya en plena cuarentena y luego de subir algunos videos a las redes tocando la guitarra, desde Vergara le volvieron a recordar el pedido. Y así fue que en una noche de desvelo cuidando a su hija se puso manos a la obra y salió esa letra la cual dejó muy conformes y emocionados, tantos a sus amigos de Huracán como a sí mismo “mientras escribía la letras en algunos momentos se me caían los lagrimones porque se venía todo eso de lo familiar, los recuerdos allá con ellos”.
La primera grabación fue acústica con Pablo Valente y luego llegó la grabación en estudio con sus compañeros de banda que incluyó un excelente video de Fernando Navia.
“Quedé muy contento” y cuenta que “jugadores y ex jugadores del equipo que por supuesto yo no conozco, me llaman y me mandan mensajes”. Pero su letra además repercutió en otros equipos con el mismo nombre “me ha escrito gente de Huracán de Buenos Aires a quienes le llegó la canción y se ven identificados”, también “me han llamado de Huracán de Paysandú que quieren ver cómo le podemos hacer una himno a ellos”.
Antes de esto, Víctor ya había compuesto un par de canciones pero dedicadas a cuestiones familiares que habían quedado más en la intimidad, por lo que este himno de Huracán fue su primera composición que llega masivamente.
El entrevistado reflexiona sobre lo que le provocan ambas pasiones “en el fútbol tengo una personalidad muy cascarriaba pero las satisfacción que me ha dejado el fútbol son momentos únicos y la música también, lo que se siente tocando, cuando le llegas a la gente, le gusta y participa, son momentos de vida tremendos”.
Actualmente Gadea es coordinador departamental de UTU en su materia, muy atrás quedaron sus años de profesor en el Liceo de Libertad, sin embargo los recuerda con mucho cariño “yo era muy joven cuando fui por primera vez y la verdad hice muy buena relación con la gente de Libertad, incluso viajé un par de años sin tener por qué pero me encantó. Sinceramente me siento querido ahí y como parte de mi casa también”.

Escribe: Marcos A. Soto

*Nota publicada en la edición impresa del martes 23 de junio