Tecnología 5G: entre promotores y detractores

Los avances tecnológicos son constantes, pero en los últimos 10 años, se ha dado un avance sin precedentes en materia de tecnologías de la información. El próximo paso es la tecnología 5G, una nueva forma de entender el mundo y las comunicaciones. Para unos, es altamente efectiva para el salto que requiere la humanidad en adelantos tecnológicos, en cambio para otros, se trata de una tecnología que aún no ha demostrado su inocuidad para la salud humana.  Los argumentos son muchos y de los más dispares. Unos y otros alzan sus voces, explicando sus posturas.

Se sabe, que las emisiones de energías electromagnéticas tiene efectos sobre los seres vivos de una forma u otra, lo que quizá esté en duda es qué tanto afectan. Una parte de la comunidad científica defiende que las redes 5G son seguras, sin embargo otros aseguran que la radiación que desprende podría causar serios peligros a la salud. Más allá de esto, la tecnología 5G es inevitable. Ya está entre nosotros, esto, con el argumento que siempre presentan las tecnologías de avanzada, que son el camino posible para el desarrollo y evolución del mundo.

DEFENSORES | Quienes defienden este tipo de tecnologías, entienden que son inofensivas para la salud humana, e incluso opinan que no será muy diferente al ya existente 4G. La tecnología 5G es la quinta generación de la red móvil y promete varios beneficios, entre ellos, que será 100 veces más rápida que su antecesora. Permitirá muchas más conexiones a la Red, de modo que hará posible el Internet de las Cosas, que quiere decir que cientos de objetos puedan comunicarse entre sí aportando información valiosa a las personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), defiende esta tecnología y la calificó como cancerígeno de nivel 2B (aquellos compuestos que, teniendo en cuenta los muy bajos niveles de exposición y los resultados de investigaciones reunidos hasta el momento, no hay prueba científica que demuestre que son cancerígenos). El organismo concluye que las débiles señales de radiofrecuencia procedentes de las estaciones de base y de las redes inalámbricas no parecen tener efectos adversos a la salud. Por eso es que se descalifican los estudios y las noticias publicadas sobre multitud de casos de cáncer surgidos en torno a estaciones de base de telefonía móvil.

La OMS explica que gracias a esta nueva tecnología se podrá aumentar exponencialmente el número de dispositivos conectados (desde la alarma, el lavarropas, la heladera o la aspiradora). Aunque esto asusta un poco, la OMS señaló que la tecnología inalámbrica no es peligrosa. “Los estudios realizados hasta la fecha no indican que la exposición ambiental a los campos de RF (radiofrecuencia) aumente el riesgo de cáncer o de cualquier otra enfermedad”, dice la organización.

Los defensores de la red 5G advierten que será una revolución de la conectividad, pues permitirá navegar hasta a 10 GBS por segundo, o sea la conexión al instante (más velocidad, más dispositivos conectados a una red estable y mayor confiabilidad).

Más allá de las voces contrarias, la implantación de la tecnología es un hecho en varios países. “Los estudios actuales con los que contamos no indican presión ambiental ni un riesgo definido para las personas. Y lo que se ha conocido no es más serio que los riesgos que ya se han identificado en el pasado para las otras redes celulares (3G/4G)”, dice Jack Rowley, directivo de la Asociación GSM, de operadores móviles.

OPOSITORES | Sin embargo, otros expertos cree que este tipo de tecnología inalámbrica, podría ser peligrosa para la salud de los humanos, generando una cantidad de radiación notoriamente perjudicial.

Según ellos no hay garantías para la salud y para el medio ambiente en el despliegue de la tecnología 5G. Explican que se ha implementado esta nueva forma de conexión, sin presentar los estudios previos que den luz verde a su inocuidad para la salud.

Es lo que dice representantes de la comunidad médica y científica, de organizaciones medioambientales y personas que han firmado un llamamiento en el que piden a la ONU, a la OMS, a la Unión Europea, al Consejo de Europa y a los gobiernos de todas las naciones que paralicen “urgentemente” el despliegue de esta tecnología.

Este grupo de expertos dice: “Nosotros, los científicos abajo firmantes, recomendamos una moratoria en el despliegue de la quinta generación, 5G, hasta que los riesgos potenciales para la salud humana y el medio ambiente hayan sido completamente investigados por científicos independientes de la industria. La tecnología 5G aumentará sustancialmente la exposición a los campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF), y se ha demostrado que esto es perjudicial para los humanos y el medio ambiente “.

En algunos lugares como California, EE.UU., existe un colectivo llamado “We are the evidence” que defiende que en algunos lugares donde ya se han instalado antenas frente a colegios y residencias, las personas han experimentado malestares como trastornos de sueño, dolores de cabeza y taquicardia.

Según explican los opositores a la tecnología, la diferencia entre 4G y 5G en términos de gigahercios, la unidad de corriente alterna (CA) u ondas electromagnéticas (EM), que afectan las velocidades de transmisión de los dispositivos, es significativa. La tecnología 5G promete bandas de radio milimétricas en el rango de 30 a 300 GHz, mientras que 4G alcanza alrededor de 6 GHz.

Los especialistas que argumentan su perjuicio para la salud, expresan que antes de la tecnología inalámbrica G, las frecuencias de radio no causaban daño, pero que ahora, se ha comenzado a exponer al público global a frecuencias similares a las microondas, a mil millones de ciclos por segundo. Opinan los expertos que si bien el 4G era malo, el 5G lo supera ampliamente.  Entienden que, sin los estudios previos, y ya funcionando en muchos países, el 5G es la primera prueba de radiación electromagnética global en seres humanos en la historia del planeta Tierra.

Para 2021, dicen los expertos, cada ciudad tendrá torres 5G y estaciones celulares, dispositivos ubicados afuera de los edificios en todo el mundo; se está construyendo un horno microondas mundial, dicen. Será similar a encender su microondas, abrir su puerta y dejarlo encendido durante el resto de su vida.

Se explica que se requerirá de millones de mini torres más que antes, potencialmente una torre por cada 2 a 8 casas. Esto significa que la exposición a la radiación de RF de un ser humano aumentará exponencialmente. Explican que estas torres no solo son peligrosas; son letales y deberían considerarse un crimen de lesa humanidad.

Quizá lo que en su momento parecía tan fantasioso o imposible de suceder, hoy ya es una realidad. Los estudios y teorías del astrofísico y cosmólogo Stephen Hawking, predecían  un futuro para la humanidad, muy incierto. El científico británico realizó predicciones sobre el futuro de la humanidad y sus múltiples amenazas que hoy, no están demasiado lejos.

Decía Hawking en noviembre de 2017: “tenemos que seguir trabajando en la inteligencia artificial, pero debemos ser conscientes de los peligros reales que conlleva, ya que podría llegar a reemplazar a los humanos por completo”. Su teoría estaba basada en que la tecnología avanzaría a tal punto que sería capaz de replicarse a sí misma, obviando la participación humana en todo su proceso de creación. “Existe la aterradora posibilidad de que la tecnología supere a la raza humana”, entendiendo que podría ser el camino de la autodestrucción, afirmó durante el Festival Starmus celebrado en Tenerife.

Se deberá analizar en qué estadio nos encontramos, de ese cada vez más cercano futuro.

 

Por Yudith Píriz.