Teatro en Casa de la Cultura: fin de semana con la obra “Umbrío” dirigida por Fernando Parodi

¿Qué hay en cualquier hogar, que pueda ser más valioso que la totalidad de los objetos y bienes materiales que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida? Si al llegar a casa descubrimos que sufrimos una intrusión desconocida, pero no notamos la falta de ningún objeto, quien estuvo tampoco se llevó dinero, pero dejó claras huellas de haber estado allí, hasta acostado en nuestro lecho conyugal, ¿cuánta cosas mantenemos en la oscuridad en nuestras aparentes vidas felices?

Este fin de semana se presentará en Casa de la Cultura de Libertad la obra Umbrío, del catalán Josep María Miró, dirigida por el dramaturgo libertense Fernando Parodi, nominado por la crítica como mejor Director Revelación para la última edición de los Premios Florencio, con la actuación de Soledad Gilmet (nominada como Mejor Actriz), Sebastián Serantes, Carlos Rompani, Sara de los Santos y Sebastián Carballido. El elenco, por su actuación general también fue nominado, la música de la obra fue compuesta especialmente por la también libertense Victoria Chichet y recibió la correspondiente nominación como Mejor Ambientación Sonora, talentos locales al servicio de una pieza teatral que promete atraparnos en las butacas.

Fernando Parodi habló con La Semana sobre esta versión de Umbrío y explicó que “umbrío significa el lugar donde nunca da el sol, o donde nunca da la luz, refiere a ciertos lugares oscuros o que intentan permanecer en la oscuridad, o no salir a la luz, no tiene que ver específicamente con lugares. Josep María Miró es un dramaturgo catalán, joven, tiene 41 años, esta es una obra rabiosamente contemporánea, fue escrita en 2014, Miró es un autor que se está representando mucho a nivel internacional, en Uruguay es la cuarta obra que se estrena de él”.

LA TRAMA| Sobre la trama de la obra, Parodi contó que “la obra dura una hora veinte, es una familia con una hija, buen pasar, le entran en la casa pero no se llevan nada, aunque dejan algunas pistas o señales, colocan la ecografía de la hija en el DVD con la tele encendida, el anillo de casamiento de la esposa lo cambian de lugar, se acuestan en la cama del matrimonio, los juguetes de la hija los dejan sobre la cama de ella, una serie de señales que apuntan hacia otro lado más que a un intento de robo, ese es el primer disparador de la intriga, qué pasó, quién entró, y cada vez que avanza la obra la duda se va volcando cada vez más al interior de la pareja, nos plantea si el peligro está fuera o dentro de la casa, comienzan a develarse algunas cuestiones de esa pareja que se habían mantenido ocultas”.

El autor, lejos de subestimar al espectador lo va desafiando en el avance de la obra, Parodi agregó que “llega un momento que la obra avanza y se mete por lugares más profundos y esa anécdota de quién entró en la casa se vuelve como bastante secundaria, porque indaga en cuestiones más sicológicas de los pesonajes, en el propio modelo familar que para sobrevivir debe mantener en la oscuridad algunas cuestiones”.

El director dijo que “Miró maneja muy bien el suspenso, de hecho Umbrío es un thriller sicológico, hay un manejo de la información muy dosificado, mantiene al espectador muy atrapado en el avance de la obra, eso está planteado desde la estructura dramática del texto, una obra que pasa mucho por la sicología de los personajes”.

En el texto “se cuestiona un modelo hegemónico de la sociedad, compuesto por la idea de familia, trabajo exitoso y casa bonita, que esconde de alguna manera algunas cuestiones que están por debajo de lo que se muestra, cada personaje de Umbrío muestra algo y continuamente a la vez oculta algo, todos muy entrenados en mostrar lo que quieren y ocultar lo que no quieren que se vea”.

Sin embargo, aunque hay referencias “a la doble moral”. Parodi dijo que “no es un mensaje ya digerido sobre qué está bien y qué está mal, esta es otra característica de Miró, abrir muchos puntos de vista, el espectador no se va a encontrar con ninguna receta, todo podrá ser relativizado, todo es complejo y a su vez colocado sobre algo simple y accesible para el público”.

LA PROPUESTA| Fernando Parodi dijo que “a Miró lo conocí personalmente acá en Montevideo, a partir de eso él me empezó a pasar todos sus textos, leí todas sus obras, es un dramaturgo que me interesa muchísimo, elegí esta obra, él nos cedió los derechos, y fue la primera vez que tuve la posibilidad de formar el equipo completo”.

Al tratarse de una producción totalmente independiente, no condicionada por una compañía o por una sala en particular, Parodi tuvo la libertad “de elegir los actores que me parecían como más adecuados para los personajes, es diferente cuando se tiene una compañía que hay que adaptarse a los actores que hay, en este caso elegí a aquellos que me parecía eran los más eficientes para el rol que debían de cumplir. Fue un trabajo interesante, se hizo un muy buen equipo, luego completé con la parte de diseño, y trabajamos directamente sobre el texto, no hubo adaptación, aunque el original está escrito en catalán, fue traducido al castellano, pero al castellano de Madrid, entonces lo que hicimos fue adaptarlo a un lenguaje más rioplatense o uruguayo, pero no modificamos el texto”.

Umbrío es una obra para todo público, sin embargo, por su temática “es recomendable para mayores de 15 años, por la complejidad de algunas cosas que demanda contar con cierta experiencia para comprenderlas, ha funcionado muy bien con público de estudiantes, de 16, 18 años, obviamente también en todo el universo adulto”.

En Uruguay Umbrío fue estrenada “en octubre de 2017 en el Centro Cultural de España, nos fue muy bien incluso a nivel de la crítica, recibimos cuatro nominaciones para los Premios Florencio”.

Este año el grupo quiso retomar el proyecto, Parodi explicó que “esas nominaciones nos hicieron reafirmar que debíamos seguir trabajando sobre la obra y la semana pasada terminamos una segunda temporada en el Centro Cultural Terminal Goes, yo tenía muchas ganas de hacerla en Libertad, creo que puede gustar mucho en el público porque combina la accesibilidad y la complejidad, estaremos el 10 y 11 de noviembre, y ya estamos como cerrando el ciclo, porque a esta altura del año ya no quedan muchas posibilidades”.

 

Por Jorge Gambetta.