Sin una denuncia concreta sobre uso indebido de agrotóxicos, el MGAP no puede intervenir, dice el director Ignacio Birriel

Sin denuncias por parte de terceros, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), no puede actuar frente a casos de contaminación por agroquímicos. Lo dijo su Director en San José, Ignacio Birriel tras ser consultado por La Semana con respecto a las acciones que lleva adelante la cartera frente a esta problemática en San José de Mayo.

El funcionario del MGAP recordó que existe una ley que regula la implementación de los productos agroquímicos en la actividad agrícola, “Tenemos una ley de aplicación de agroquímicos y la ley es bien clara”, comentó. Sin embargo, Birriel explicó que pese a la normativa vigente, lo que ocurre es que ésta no es conocida por la mayoría de la población: “nos encontramos con el desconocimiento de la ley tanto por quienes aplican los productos como por quienes se sensibilizan por esa problemática”, indicó.

El Director Departamental reconoció que para fomentar el proceder correcto de las personas que atestiguan o conocen algún caso de contaminación por el uso de productos agrotóxicos, se debe llevar a cabo un trabajo de difusión de la norma existente. “Hay que difundir más la ley, conocerla y denunciar porque nosotros funcionamos a denuncias. Invitamos a la gente que tenga esa problemática que venga a nosotros que le explicaremos el procedimiento”, dijo.

No obstante, Birriel dijo que San José no cuenta con una Dirección de Servicios Agrícolas, repartición que se ocupa, entre otras cosas, del control de los agrotóxicos.

 

PROCEDIMIENTO | La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA), que forma parte del MGAP y que opera en Montevideo tiene como cometido “proteger y mejorar el status fitosanitario, la calidad e inocuidad de productos vegetales, contribuyendo al desarrollo sustentable, al comercio agrícola, la preservación del ambiente y la salud de la población”.

Las denuncias que recibe pueden ser efectuadas a través de varias vías. A través de la web completando y firmando el formulario 155 “Denuncia por Uso Incorrecto de Productos Fitosanitarios o enviando un correo a tecnologiasdeaplicacion@mgap.gub.uy. También puede ser enviando un fax al 02 309 8410 (interno 215), concurriendo directamente ante la DGSA, ubicada en Millán 4703 o presentarla ante cualquier dependencia del MGAP en el interior del país, solicitando sea enviado por fax a la DGSA.

Una vez que es manifestado el reclamo, funcionarios del Área de Tecnologías de Aplicación de la DGSA concurren al sitio comprometido para constatar la presencia del daño denunciado. De acuerdo a la gravedad de la infracción y los antecedentes del infractor se determina la severidad de la tipificación de la infracción.

Con el objetivo de que no se produzcan nuevos daños, el infractor recibe información, capacitación, apercibimiento o sanción (registro de infractores). El Departamento Jurídico del MGAP es quien sanciona, no indemniza. Por demanda de daños y perjuicios se debe concurrir ante la Justicia Ordinaria y requiere la presentación de informe técnico.

POTESTADES | Sin embargo, pese a que se trata de “la autoridad oficial con reconocimiento nacional e internacional en el ámbito fitosanitario, calidad e inocuidad de alimentos vegetales y de alimentos para animales, con capacidad de generar y responder a los cambios, articulando instituciones públicas y privadas comprometidas con la mejora y la protección en esos ámbitos”, no posee la potestad para actuar ante los casos de incumplimiento de las normas que no son denunciados.

Birriel dijo que “a veces hay incumplimiento de la ley y las organizaciones protestan para que se hagan leyes pero estas ya están. Hay que denunciar y hacerlas aplicar para quienes están haciendo esas las actividades”.

PROHIBICIONES | La normativa actual impide, por ejemplo, la aplicación aérea de productos fitosanitarios en todo tipo de cultivo a una distancia inferior a 500 metros del límite de predios educativos y 300 metros de los mismos en el caso del uso terrestre.

“Si hay una escuela y se cumple la ley no van a tener problema”, dijo Birriel. También “en lo que tiene que ver con centros poblados, escuelas, centros de estudios e incluso con pobladores rurales, La ley es muy clara”, aseguró.

DENUNCIAS | Ignacio Birriel dijo que la cartera ha recibido “numerosas denuncias” en San José, motivo por el cual se han llevado a cabo estudios que en muchos casos culminaron en la aplicación de sanciones. Sin embargo, Birriel dio a entender que el sector agrícola se vería ante un gran desafío sin el uso de los productos agroquímicos que son cuestionados.

Birriel dijo que, como consecuencia del mal uso de agrotóxicos, se ha constatado casos de productores que perdieron hectáreas de cultivo de vid debido a la aplicación aérea de esos productos.

A fines de febrero, el colectivo “Vecinos de Guichón por los bienes naturales” denunció el cultivo de soja transgénica a 10 metros, aproximadamente, de la escuela rural 34 de Zanja Honda, ubicada en el kilómetro 62 de la ruta 11.

“Es evidente que ahí no se respetan las distancias para fumigaciones con agrotóxicos, que es de 300 metros de las escuelas”, plantearon en aquella oportunidad. Si bien, el colectivo efectuó la denuncia ante la DGSA, Marcelo Fagúndez, integrante de éste, criticó que las autoridades no hayan actuado antes “porque seguramente por ese lugar han pasado funcionarios del Ministerio, ya que es una ruta nacional”.

En aquella ocasión, manifestaron por ello, la “falta de conciencia y de compromiso de las autoridades en estos temas seguro que esperan que la sociedad civil señale el crimen para actuar”. Desde la ruta, se lee un cartel que dice: “nosotros cuidamos el ambiente, ¿y usted?”, que fue pintado por los alumnos de ese centro educativo.

Pero son diversos los casos que se van sumando. Los integrantes del gremio de apicultores de San José también ha denunciado en forma pública la situación de esa actividad, la que también se ha visto afectada por los productos químicos empleados en los cultivos.

En agosto, Patricia Sartori, integrante de la Regional San José de la Red de Agroecología, dijo al Diario Primera Hora que “hoy el glifosato se sigue echando como agua en los campos y hasta en las escuelas lo utilizan en los jardines”.

Sartori advirtió que quienes llevan a cabo fumigaciones cambiaron la estrategia con el fin de evitar que se prueben los efectos contaminantes. Como ejemplo de ello, dijo que  “se está realizando mucha fumigación en horario nocturno, eso hace que uno esté durmiendo tranquilamente en su casa sin saber si está respirando veneno o no. De día se tienen las pruebas con videos o fotos, pero de noche muchas veces ni nos enteramos cuando están fumigando. Ademas, desde hace un tiempo también se está usando un producto inoloro, eso hace más difícil saber que están usando; además de que al no detectarlo uno no puede tomar recaudos”.

Birriel dijo no desconocer las nuevas estrategias y agregó que en caso de que no se encuentren residuos de agroquímicos en zonas que fueran denunciadas, “no podemos actuar”. Dijo sin embargo, que si pueden actuar “sobre las distancias de siembra, los productos que se están utilizando, el día que se aplican y hacia donde estaba el viento al momento del uso”.

APICULTORES | La Federación Internacional Latinoamericana de Apicultores advirtió este año que “Nuestras abejas están desapareciendo”, a través de una declaración escrita en el marco del Congreso Latinoamericano de Apicultura FILAPI 2018 llevada a cabo en agosto en Montevideo.

“Son las nuevas semillas de diseño transgénico, fatalmente asociadas a agroquímicos, quienes han desplazado los cultivos tradicionales de alimentos. Es el poder financiero de las corporaciones dueñas del negocio el que compra voluntades e inventa la fantasía de que es la solución del hambre en el mundo.”, denunciaron

“A nuestra tierra les son confiscados sus nutrientes y nos quedan los venenos. Miles de millones de litros de herbicidas, insecticidas y fungicidas en nuestros alimentos, en la tierra, el agua y el aire. Millones de hectáreas con comunidades enteras desalojadas de sus casas, sus huertos, sus animales y arrojadas a la miseria”, alertaron en ese marco.

Por su parte la Red de Acción en Plaguicidas (RAP-AL) advierte en su página web que “los agrotóxicos contaminan suelos, acuíferos; afectan la salud de millones de personas (trabajadores del campo, consumidores y población en general)”.

De acuerdo a la Organización Internacional de Trabajo (OIT), en un informe elaborado con datos aportados por gobiernos y organizaciones internacionales, son 40 mil los agricultores que mueren por año en el mundo como consecuencia de la intoxicación aguda con plaguicidas de un total de entre 3 y 5 millones de casos.

En Uruguay desde 1992 se publican trabajos que alertan sobre los problemas del uso de agrotóxicos. Según la RAP–AL “se detectó presencia de agrotóxicos clorados en bebes recién nacidos y en leche materna de mujeres que no trabajaban en la agricultura, suponiéndose que se contaminaron por los alimentos”.

El Centro de Información y Asesoramiento Toxiológico perteneciente a la Facultad de Medicina recibe aproximadamente 1400 consultas por año en consecuencia de la exposición a plaguicidas, en su mayoría, debido a intoxicaciones agudas, producidas por haber estado en contacto con dosis altas del producto en alguna oportunidad.

 

Por Katherine Martínez