Semipresencial de Puntas de Valdez: experiencia pionera en educación virtual

En estos días está en discusión la vuelta o no a clases presenciales a partir de la evolución en el país de la pandemia de coronavirus, mientras los docentes experimentan con plataformas virtuales para seguir enseñando y estando cerca de sus alumnos. Sin embargo esta originalidad de la que tanto se habla en el sistema educativo, no es para nada nueva en Puntas de Valdez, donde desde el año pasado se está trabajando en forma semipresencial, mediante plataformas por internet y es por ello que los cursos para los alumnos inscriptos, pese a la pandemia, desarrollan su año con normalidad.

A cargo de la coordinación de estos cursos están Liliana Díaz y Gisell Luna, dos vecinas de Puntas de Valdez, firmes defensoras de la posibilidad de un liceo en la localidad, que ven en el semipresencial un punto de partida para su objetivo, quienes hablaron de la evolución de este proyecto educativo que arrancó en 2019.

Respecto a la condición de pioneros en la región, Liliana Díaz dijo a La Semana que “los otros días estaba pensando eso, como sin quererlo, sin nadie imaginarse lo que se venía o que se venía tan prontamente, fuimos pioneros en la zona -porque ya existía en Blanquillo y Ecilda Paullier-, con esta propuesta, que permitió que la gente prácticamente no sintiera el hecho de que no se hicieran clases presenciales, porque de hecho nosotros ya habíamos arrancado en marzo y lo único que se obvió fueron los encuentros presenciales”.

Esos encuentros se han sustituido por encuentros virtuales: “como ya estaba aceitado el engranaje, los profesores lo que hicieron fue realizar encuentros vía Zoom o Hangouts de Gmail, el que les resultara más cómodo a ellos. Se les enseñó a usar esas herramientas, que es nada más que bajarlo e ingresar el código que les dan y se pudieron seguir los cursos sin mayores inconvenientes”, dijo Liliana Díaz, que explicó que a esta altura del año deberían ir tres encuentros presenciales.

Ahora, dependiendo de los docentes y las dificultades de los alumnos, es que se han hecho las conferencias virtuales. “Hay docentes que todas las semanas han hecho zoom, otros solo han acortado los tiempos entre un encuentro y el otro, porque no es lo mismo estar juntos que por Zoom, por ejemplo”, dijo Díaz.

Por supuesto esto hace que el docente trabaje “mucho más, porque no tenés horario, se trabaja a demanda. Nosotras estamos todo el día con los celulares prendidos, con las computadoras prendidas, yendo de un lugar al otro, por un alumno que no tiene buena conectividad o que el dispositivo que tiene es el celular, alcanzarle una computadora a ese alumno; es realidad se trabaja mucho más, estamos todo el día al palo”, dijo la coordinadora.

 

INSCRIPCIONES DESBORDADAS | Consultada sobre la evaluación realizada al final de 2019, dijo Díaz que el primer año “fue un éxito, no habíamos terminado 2019, no sabíamos a ciencia cierta cómo iba a ser 2020 y ya teníamos demanda de estudiantes que querían participar. A fines de 2019, cuando nos reunimos con las inspectoras e hicimos un nuevo relevamiento para ver cómo empezar 2020, nos volvimos a asombrar que ya teníamos para empezar los tres años del Ciclo Básico (segundo y tercero son los más demandados, primero se forma con menos alumnos pero igual con el número ideal). También teníamos alumnos inscriptos para empezar en el segundo semestre. O sea que tras las inscripciones de diciembre y marzo, a algunos les tuvimos que decir que iban a quedar para comenzar el segundo semestre porque no nos alcanzaba los cupos”.

Informó luego la docente que en breve comienza el Bachillerato en Modalidad Libre Asistida. “Ya teníamos gente en lista de espera, era muy demandado y tenemos todos los cupos cubiertos. Es una modalidad parecida al semipresencial, pero es sobre el Plan 94 del Nocturno y se amplía el margen de inasistencias. El año pasado comenzó con cuatro materias, este año se le agregan las que faltaban de cuarto y todas las de quinto. Sabemos que lo vamos a tener este semestre, no sabemos si lo autorizan para el siguiente semestre”, dijo Díaz.

Consultada respecto a si insistirán con la idea de tener un liceo en la localidad con las nuevas autoridades de la educación, dijo Liliana Díaz que “esta conversado con la comisión (que se ha movido por el tema), pero todavía no se han iniciado acciones porque cuando lo conversamos se largó todo esto de la pandemia. La idea siempre está vigente, ahora más que nunca por las condiciones en que está quedando el país”.

“Son muchas las incertidumbres, que harían más justo que hubiese un liceo para que cuando los chiquilines egresen de la escuela puedan ir al liceo sin tener que trasladarse a ningún lado. Eso sigue en pie”, aclaró.

Respecto a la idea de los diputados Ruben Aníbal Bacigalupe (PN), y Nicolás Mesa (FA), de proponer la construcción de un segundo liceo en Libertad, Liliana Díaz dijo que “Libertad sí necesita otro liceo, pero de hecho Puntas de Valdez lo viene reclamando hace mucho tiempo y sabemos que los números dan para un Ciclo Básico”.

“Una cosa no va en detrimento de la otra, no es que no queremos que Libertad tenga su segundo liceo, pensamos al revés, que se podría evitar la deserción de muchos chiquilines, si pudieran quedarse en su localidad. No hablamos solo de Puntas de Valdez, es Camino de la Costa, Kiyú, y a esa gente le queda mucho más cómodo llegar hasta acá y no quiere decir que Libertad pierda estudiantes”, culminó diciendo Liliana Díaz.

 

FALTA PRESENCIALIDAD | También Gisell Luna dio su visión sobre el funcionamiento del semipresencial. Dijo la coordinadora que el curso 2020 ha funcionado con normalidad, porque “la diferencia que tenemos nosotros es que trabajamos con población adulta, esa población no se hubiese insertado a la vida estudiantil si no era en este programa. No es lo mismo que trabajar con adolescentes, que vienen con otro ritmo de estudio, que necesitan otras capacidades y valores que les da la educación presencial. Esta gente viene con un largo proceso de socialización, por lo tanto es rico lo que se aprende de esta manera”.

Con quienes están empezando este año, dijo Luna “nos faltó la presencialidad para la gente que no tenía ni idea del uso de plataformas , que es la que va más lento, aquellos alumnos que habían empezado el semestre pasado, siguieron con la misma rutina, igualmente les falta la presencialidad. Reclaman una presencialidad que por ahora parece que no va a ser”.

Comentó la docente que “nosotros continuamos con los cursos normales porque la parte presencial se ha suplido con video-conferencias. No hay rechazo de los alumnos, porque el plan es así. Ya sabían que íbamos a trabajar de esta forma, por lo tanto ya estaba más aceitada la maquinaria”.

Igualmente Luna deja en claro que ha habido algunos inconvenientes. “Nosotros tenemos gente ya mayor de 35 años, entonces es gente que viene con otros procesos, otros trabajos, algunas son amas de casa, otros son trabajadores del campo, con problemas de conectividad por falta de equipos o internet. Esa gente al empezar pensaba en las instancias presenciales para asimilar las tecnologías y en la conexión que podían tener acercándose a la escuela 26 (donde funciona el liceo). Les falta esa parte y por eso se les ha hecho difícil”.

Coincidió con Díaz que la tarea es más ardua de esta forma. “Se trabaja de forma diferente, no nos levantamos 5 y media de la mañana para ir a tomar el ómnibus, con frío, pero estamos todo el día pendiente de las tareas; por ejemplo armar el material distinto al habitual y después tenés un contacto permanente porque subís una tarea y los alumnos te empiezan a preguntar cosas. Además tenemos el problema de la accesibilidad, porque hay casas donde, por ejemplo, hay un solo teléfono”.

 

NECESIDAD | En relación a la necesidad del liceo propio en Puntas de Valdez, dijo Gisell Luna que “tenemos mucha gente de distintos lugares que vienen a Puntas de Valdez, que es mucho más fácil que lleguen a esta zona, que llegar a Libertad. La población del semipresencial es de adultos, porque la propuesta es para adultos, pero si tuviésemos otras propuestas tendríamos más alumnos porque Puntas de Valdez es accesible a muchas localidades”.

En relación a cómo es trabajar en el edificio escolar de la escuela 26, dijo Luna que ellas trabajan “muy cómodas, no hubo una relación estrecha porque nunca coincidimos en horarios, pero nunca hubo problemas, estuvimos trabajando en forma independiente ambas instituciones y por lo que hemos hablado no hubo nunca dificultades. Siempre hubo apertura y están contentos porque la mayor parte de los estudiantes del semipresencial son los papás de los niños que van a la escuela. Este año planificábamos hacer cosas en conjunto, pero por el momento no será posible”.

Por último, sobre la cantidad de alumnos dijo Luna que en Ciclo Básico “este año tenemos unos 65 alumnos y el Bachillerato va a tener unos 90 más entre cuarto y quinto. Quedaron afuera los de sexto año, que por una cuestión presupuestal no fue habilitado, pero los alumnos para empezar estaban”.

 

Por Javier Perdomo.