Regreso obligado

A poco más de un mes de haber firmado contrato y cuando se estaban por cumplir los plazos reglamentarios para quedar habilitado para jugar, el libertense Martín Parodi volvió a su país ante la más que compleja situación que está atravesando Italia debido al Coronavirus.

En enero y aún con 17 años, Perodi firmó contrato con el Virtus Entella, equipo que milita en la Serie B del fútbol italiano. Su pase debía sortear algunas cuestiones reglamentarias que podían retrasar 30 días su debut en la nueva institución.

Pero antes que eso suceda, se desató esa compleja situación con el Virus COVID-19, que obligó a suspender la actividad futbolística y prácticamente a paralizar el país con forma de bota.

Antes que la situación llegará a lo que es hoy y aconsejado por su representante, Parodi decidió regresar a nuestro país “me vine porque la situación allá se estaba complicando, estaban suspendiendo partidos y restringiendo vuelos en los aeropuertos”.

El libertense regresó el 27 de febrero y al día de hoy la situación en aquel país no ha hecho más que agravarse. El fútbol se ha parado indefinidamente y el país está atravesando una situación caótica con fronteras totalmente cerradas.

El contrato del libertense es hasta mitad de año con este equipo, o sea hasta el final de la temporada deportiva. Allá está entrenando con el equipo Primavera que es el último pasó para llegar a 1ª División “es una Sub 19 donde pueden jugar tres jugadores mayores”.

Su equipo el Virtus Entella ascendió esta temporada de la Serie C a la Serie B. Es oriundo de la ciudad de Chiavari perteneciente a la región de Génova, al noroeste de Italia. Está a 30 kilómetros de la propia capital genovesa y a pocas de horas de viaje de otros centros urbanos grandes como Milán, Turín o mismo Roma.

Por las antes contadas cuestiones reglamentarias el primer objetivo de Parodi es “poder empezar a jugar” aunque hoy en día es una incertidumbre lo que puede pasar con el campeonato.

En su equipo hay tres extranjeros, pero él es único latinoamericano, los otros dos son rumanos. Lo más difícil de esta allá ha sido la adaptación a vivir solo “en mi casa me hacían todo mis padres” reconoce, por lo que allá en Italia ha sido todo un desafió el tener que cocinarse, lavar las ropa, etc.

 

REPASO / Martín Parodi comenzó su etapa de fútbol infantil en Juventud Unida. Luego cuando llegó a Gorriones pasó a Campana y allí jugó hasta Babys. Por ese entonces integró alguna selección de San José y al mismo tiempo probaba suerte en Defensor pero allí lo ponían de volante central y él quería jugar de centrodelantero.

A los 12 años le surgió la posibilidad de probarse en Liverpool en la posición deseada y quedó. El día que cumplió 13 años lo ficharon aunque siguió jugando durante esa temporada en Campana.

Al año siguiente en su salto a cancha ya se vistió de negriazul y allí estuvo durante tres temporadas y media. En mayo del año pasado tenía pensado viajar a Italia pero el viaje debió posponerse ya que sufrió una fractura. Finalmente terminaría tomando el vuelo en el mes de septiembre junto a su padre.

Hoy a la espera de que la situación mejore y poder retornar para tener sus primeros minutos cuenta que hay muchas diferencias entre un fútbol y el otro. “Para empezar allá se juega en césped sintético por lo que si controlas mal o das fuerte un pase no lo agarras más el balón”.

Según el entrevistado como toda adaptación cuesta al principio aunque en su caso personal “no soy un jugador que ande mucho con la pelota, más bien pivoteo y voy al área” aunque si le costó el hecho de tener que jugar más rápido “acá en Uruguay tenes un tiempo más para pensar, allá en cambio ya tenes que tener pase antes de recibir”.

En Italia entrenan en las primeras horas de la tarde ya que es una obligación a esa edad que el jugador estudie. En su caso por ser extranjero esa obligación no corre pero igualmente va culminar sexto de liceo de forma on line.

En cuanto al idioma, estudio cinco meses antes de viajar y eso le ha facilitado mucho las cosas “fui con una base que me permitió pilotearla bien, si bien no hablo perfecto, me hago  entender”.

Días pasados el futbolista cumplió 18 años y dijo sentirse tranquilo “mi representante me dijo que cuando pase todo volveré a viajar así que trato de disfrutar del momento y de estar con mi familia”.

Escribe: Marcos A. Soto