Quedó inaugurado el tercer CAIF de Ciudad del Plata, gestionado por la cooperativa CUPACAM

Generalmente los actos de inauguración, son actividades formales y de discursos que apuntan al reconocimiento de quienes estuvieron en el desarrollo hasta la concreción del proyecto. Se brindan palabras de aliento y los mejores deseos por parte de las autoridades; en este caso, si bien tuvo todo eso, además con una estupenda y soleada tarde, la energía y regocijo por parte de las integrantes del centro CAIF, contagiaron a propios y extraños.

Fue un verdadero derroche de alegría, como expresó Sabrina, quien hizo las veces de maestra de ceremonia; no faltó ni un solo detalle y todo lo que vivido tuvo la dosis exacta y el equilibrio perfecto.

Ya hace más de un año que por primera vez La Semana cruzó el umbral de la puerta del tercer Centro CAIF de Ciudad del Plata, cuando estaban inscribiendo y realizando todo lo correspondiente para formalizar la matrícula de quienes serían los primeros beneficiarios para poner a rodar ese proyecto, que tanto las ilusionaba poder autogestionarse y cumplir al pie de la letra todo lo que la institucionalidad les demandaría.

El local aún estaba desnudo de mobiliario y los centros CAIF ya existentes, daban la primera mano cediendo o prestando los primeros enseres. “Rincón Infantil” y “Los Maragatitos”, fueron y son sus primeros aliados; los dos Centros CAIF ya existentes también estuvieron, están y estarán presentes, porque así fue expresado por parte de los representantes que concurrieron al acto inauguración.

En la actividad formal hicieron uso de la palabra la presidenta de la cooperativa “Unidos Para el Cambio” (CUPACAM), Fabiana Silva, la directora departamental de INAU Betina Alpuy,  en representación del Gobierno Departamental, habló la profesora Lilian Sánchez y la presidenta del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), Marisa Linder.

Primeramente Fabiana Silva destacó el gran desafío de trabajar en equipo. También mencionó que la tarea se alivianó por todos los apoyos recibidos. Cerró su discurso con una frase que engloba muchas de las cosas ocurridas, pero más refleja el sentir de compromiso para quienes reciben su tarea en esto de dar los primeros pasos: “la enseñanza deja huellas y no es la que se hace de cabeza a cabeza, sino la que se hace de corazón a corazón, los invito a seguir transitando juntos el camino como hasta hoy”, dijo.

Betina Alpuy su vez, destacó a su vez el compromiso del equipo del Centro CAIF y dijo sentirse salpicada por la alegría con la cual encaran la tarea de la enseñanza y apoyo a las familias en el día a día.

También anunció la pronta inauguración del cuarto CAIF, que se llamará “Desde el Pie”, que también será gestionado por una cooperativa de trabajadores, en el barrio Monte Grande.

La profesora Lilian Sánchez, recordó el impulso que dio el ex alcalde Jesús Cenandez, para que desde la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), llegasen los fondos para esta obra tan necesaria para Parque Postel. También mencionó el acuerdo unánime de quienes integran la Comunidad Inclusiva para apoyar el proyecto edilicio, hoy convertido en una realidad.

Cerro la parte oratoria, la directora Marisa Linder quien dijo que desde INAU todos los días se apuesta a una mejor sociedad más allá de su complejidad, mencionó que la atención a la primera infancia es primordial al igual que la contención que se le brinda al entorno familiar.

A su vez adelantó que en pocas semanas se comenzará a construir un CAPI (Centro de Atención a la Primera Infancia), en el barrio Villa Olímpica, que vendrá a seguir sumando servicios a la red de atención a la primera infancia de Ciudad del Plata.

Autoridades de los ministerios de Desarrollo Social y de Educación y Cultura, y autoridades de la ISJ, con una comunidad latente fueron testigos de cómo desde un puñado de canciones de bienvenida, recibir obsequios de centros educativos como Jardín Emanuelle o la escuela 89 y hasta plantar un cerezo en el jardín, son señales de un proyecto que llegó para quedarse y fue muy bienvenido por toda la barriada junto a los casi cien niños que hoy llenan sus espacios de ingenuidad y alegría, como de los 120 que están en lista de espera.

 

Por Carlos García.