Premios Florencio para obra en que participó Querubín: “un mimo para el alma”

En la pasada edición informábamos brevemente que la obra “Cantata de Pedro y la guerra” había obtenido cuatro de los seis premios Florencio a los que estaba nominada en la categoría de Teatro para Niños y Adolescentes que anualmente otorgan los críticos de los principales medios nacionales a las Artes Escénicas, logrando la distinción en los rubros Mejor Espectáculo, Mejor Dirección, Mejor Actor y Mejor Elenco.

Hoy quisimos abrir esta sección para llevarle al lector las sensaciones de los artistas más cercanos que hicieron esta obra, estrenada en Casa de la Cultura y luego en cartel nada menos que en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís, así pudimos hablar con Andrés Morello, Ana Fernández y Sebastián Torres, tres de los cuatro actores y un músico que obtuvieron el Florencio al Mejor Elenco de Teatro para Adolescentes.

MORELLO| Andrés Morello dijo que nunca le ha dado demasiada importancia a los premios, “pero en este caso lo considero una linda caricia” y añadió que este “fue un proyecto diferente, en lo que es el tiempo de duración y en lo personal me costó mucho interpretar lo que pedían los directores”. El actor dijo que la historia de la Cantata “me sacó de mi zona de confort”.

Morello agregó que el premio a Mejor Elenco es el que más le gustó en lo personal, “porque habla de una paridad en las actuaciones y el trabajo de todos, que es lo esencial en una obra, porque apunta al trabajo colectivo, me parece lo más rescatable, más allá de la apuesta de los directores y el trabajo de Rodolfo Agüero (Mejor Actor), que es un gurí excepcional en cuanto a lo que trabaja. Creo que eso es la mejor presentación de la obra porque marca que todos estuvimos a un mismo nivel”.

El artista lamentó que no se reconociera el trabajo de Manuel Galanes, nominado como Mejor Ambientación Sonora, “es como una injusticia porque su trabajo fue genial, pero él se vio recompensado de otra manera, porque hoy, gracias a que lo vieron haciendo esta obra está haciendo la música para la Comedia Nacional, entonces como que la recompensa llegó por otro lado”.

Morello dijo también que “no esperábamos tantas nominaciones ni mucho menos ganar cuatro y en qué rubros puntuales, además había otros factores, en la premiación éramos cinco personas alentándonos pero no nos conocía nadie” y agregó que “hay que llegar a Montevideo para que te puedan ver, porque la calidad de los espectáculos que hay en el interior es excelente, muchos se merecerían estar ahí, se necesita tener la suerte de que los críticos te vean, de pronto había un espectáculo mejor y no lo pudieron ver”.

Para Morello, que interpreta a Don José, el anciano que queda atrapado junto a Pedro (Rodolfo Agüero), tras un bombardeo en una escuela, esta obra fue un desafío personal, “yo venía de una escuela de teatro que es más tradicional, en este caso se me pidió romper con barreras que yo tenía en cuanto a esa estructura, en principio este es un espectáculo mucho más intimo con el público, es algo muy a flor de piel y la conexión que había entre todos exigía que fuera una maquinita muy bien aceitada porque todos dependíamos de lo que le pasaba al otro”.

FERNANDEZ| La docente Ana Fernández dijo que “lo primero que me enamoró de la Cantata es el texto, me lo alcanza uno de los directores, yo lo conocía hace tiempo, él tenía hace años ese texto y quería contarlo, es una obra para niños que toca una temática que no es común, que los niños vayan al teatro a pensar, a sentir y a reflexionar, muchas veces el teatro para niños se concibe desde lo lúdico o pedagógico”.

Fernández dijo que “Cantata cuenta una historia triste, que puede estar pasando hoy a muchos niños de Siria, enseguida amé el texto, el tema me importa muchísimo y el año pasado empezamos los ensayos, se armó el equipo, un grupo en el que fue un gusto trabajar, siendo la única mujer, tuvimos un año de proceso intenso”.

Ana Fernández consideró que “las mejores funciones fueron las de Libertad porque el lugar es más adecuado y el público de Libertad es hermoso, después ya teníamos contrato para hacer una semana en el Solís, estuvo bien, algunas funciones con gente otras no tanto, la sala no estaba buena porque hubo que adaptar mucha cosa para Cantata, pero sirvió porque la pudo ver otra gente y entre esa otra gente el jurado de los Premios Florencio”.

La actriz dijo que “es curioso como nosotros pudimos entrar dentro de las categorías sin que existiera la excepción de que éramos del interior, porque en los Florencio en general ese tipo de excepciones se hacen y Cantata quizás se coló por ahí y estuvo incluida con el resto de las obras sin hacer la salvedad de dónde somos”.

En cuanto al premio en si, dijo que “fue un lindo mimo, un lindo encuentro con gente que hacía mucho tiempo que no nos veíamos, en lo personal, fue una fiesta en ese sentido y fue muy lindo todo lo que pasó, fue muy lindo por Rodolfo Agüero que fue alumno mío, lo conozco hace muchos años y su trabajo en la obra es realmente exquisito, también por los directores, Gabriel Macció y Daniel Hernández que venía de Buenos Aires para los ensayos, con muchísimo esfuerzo, en ensayos intensos de fin de semana y también por mis compañeros amados de Querubín, para mí el Florencio no es más que un lindo mimo, lo interesante también es que se trata de una obra que es muy importante verla y poder contarla y el premio quizás sea importante para poder venderla y que la vea mucha más gente”.

Sobre la puesta en escena, Fernández agregó que “Cantata tiene una gran intimidad desde la propuesta, desde dónde está contada y desde dónde está ubicado el público para verla” y sobre el tema que aborda, dijo que “Querubín ha hecho otros espectáculos, sobre todo desde que hacemos textos de Aldo Pérez, abordando temáticas tabú, en este sentido no sentí una diferencia porque venimos trabajando con esa idea desde hace tiempo” y añadió que “Cantata tal vez en lo que más difiere de otros trabajos es la forma como está contada, porque se cuenta desde una intimidad que quizás le faltó cuando fuimos a la Delmira Agustini que era una sala enorme y fría y que si tuvo en Libertad esa intimidad que la obra necesita”.

Al igual que sus compañeros Fernández también destacó el trabajo de Manuel Galanes en la interpretación en vivo de la música, “al ser una cantata la historia la va contando la música, y allí fue realmente delicioso el trabajo de Manuel, que también está en escena acompañando la obra”.

Finalmente Fernández dijo que “algo que me encanta denunciar es que nos fuimos a hacer la obra en el Teatro Solís pero la Casa de la Cultura de Libertad tuvo que prestarnos las luces porque el Solís no pone nada a nuestra disposición y entonces estuvimos si en la Delmira Agustini, esa sala super fría tratando de contar la historia de Cantata con las luces de la Casa de la Cultura a la que eternamente estaremos agradecidos por tanta bondad”.

TORRES| Por último Sebastián Torres dijo que “mi personaje fue variado, porque éramos como los presentadores junto con Ana, íbamos siendo el nexo entre las escenas entre el niño y el anciano, pero además de narrar los textos intermedios también participábamos de personajes secundarios, como presentador, o como un almacenero, y otros personajes que aparecen, entonces la creación es un poco más difícil pero es un trabajo muy interesante, muy enriquecedor y un desafío muy lindo para un actor, por lo que exige”.

Torres dijo que “el proceso se fue dando durante unos meses, los dos directores estuvieron siempre ayudándonos a ir armando la historia, fue un placer trabajar con ellos, también participamos en la música, con un trabajo genial de Manuel Galanes, el grupo en general es muy bello, también la experiencia de hacerla en el Solís, para mi fue la primera vez y es como para un futbolista jugar en el Estadio Centenario”.

Sobre el premio en sí repitió el concepto de sus compañeros, dijo que “es una muy linda caricia, más que nada para el equipo, porque no es un tema de ser mejor que otros, creo que ninguno se siente mejor que otro, porque los jurados son personas que están calificando el trabajo de otras personas, es el criterio de unos sobre el trabajo de otros, pero creo que siempre una es importante una caricia a un proyecto, es muy lindo y nos da para adelante, más como ha sido este año para nosotros que fue muy intenso”

En otro sentido el actor dijo que “también es un honor para el grupo Querubín porque estar en el centro de la escena del Teatro Nacional es muy bueno, un gran logro y cuando uno habla de Querubín es señal de buen teatro y cuando se nombra a Libertad también es sinónimo de buenos artistas y como artista local eso me hace sentir muy orgulloso”.

Finalmente Sebastián Torres resaltó un hecho particular, dijo que “algo muy lindo que vivimos también fue que Rodolfo Agüero obtuvo el premio a Mejor Actor y su compañera Renata Denevi ganó el de Mejor Actriz y me parece muy lindo, además nosotros ganamos el Florencio como Mejor Elenco compartido con el elenco de la pareja de Rodolfo y subimos todos al escenario y fue uno de esos momentos que marcan un evento”.

Por Jorge Gambetta.