Pedro Peña cierra 2018 ganando el Premio Nacional de Literatura

Este 2018 que está finalizando no será un año más para Pedro Peña, docente, periodista y escritor maragato. En abril se estrenó la película “La noche que no se repite”, basada en su libro homónimo y al final del año está recibiendo la máxima distinción de los Premios Anuales de Literatura del MEC por su obra El libro de los mitos – Historias del Lago (Editorial Montena – 2016).

Nacido en San José de Mayo el 27 de febrero de 1975 y apasionado por la literatura fantástica, Pedro Peña ha organizado su vida sobre tres pilares fundamentales: su familia, su trabajo como profesor de Literatura y la escritura de libros y columnas periodísticas y declara con orgullo que “hay un momento que no quiero resignar nunca, que es el de la noche cuando nos vamos a acostar y mis hijos me piden que les cuente algo, como llegan tan cansados el cuento dura tres o cuatro minutos y ya se duermen, pero ese momento es lo último que quisiera relegar”.

LOS MITOS| El Libro de los mitos -Historias del Lago, fue publicado en 2016 y pretendía ser el primero de una trilogía que en 2017 tuvo su segunda entrega con El Libro de los mitos – Los niños perdidos, pero hoy el autor, mientras trabaja en la tercera historia, percibe que la saga podría extenderse, pues la trama según explicó Peña, “va complejizándose, porque algunas cosas que se insinuaban en el primero se desarrollaron más y eso implica también una reedición de las posibilidades para el tercero”.

A modo de somero resumen, Historias del Lago es el inicio de una ficción acerca de las aventuras y desventuras de Eric y Laura, dos jóvenes con un don que los convertirá en los guardianes del poderoso Libro de los mitos, la historia sucede en Lake of the Woods, en Canadá, un sitio que con su bosque y sus cientos de islas es el escenario de una aventura insospechada cuando Eric y Laura encuentran las pistas que podrían conducirlos hasta el legendario libro oculto en alguna parte y destinado a cambiar sus vidas.

Pero hay un pequeño detalle, no son los únicos que quieren encontrarlo. Junto a su amiga Emma, pronto descubrirán que la realidad y los sueños están conectados y que no es tan fácil distinguir el bien del mal. Entre mapas, claves ocultas y travesías en canoa, surgen las historias de criaturas siniestras en lugares apenas conocidos por los seres humanos.

Pedro Peña dijo que “toda la historia transcurre en Canadá y los personajes son tres adolescentes canadienses, es un libro que está enfocado en la temática de la literatura fantástica y los mundos paralelos y se juega con eso”, pero además se desarrolla en “un escenario natural del lugar que conocí en 1998 cuando estuve trabajando en Kenora en un campamento de la Asociación Cristiana de Jóvenes y a partir de ahí traje la idea de escribir algo sobre ese lugar que tiene una naturaleza tan privilegiada, tan bonita, muy agreste y eso traté de trasladarlo al libro, en el campamento me tocaba trabajar con adolescentes, hacer expediciones, canotaje, arquería, era un campamento de aventuras y traté que esas cosas quedaran en el libro”.

El autor agregó que los personajes de su obra “se parecen a adolescentes que yo conocí en aquel momento cuando trabajé con ellos” y respecto a cuánto de él mismo y su experiencia hay en el texto, dijo que “lo que creo que quedó como mi impronta en el libro es la fantasía, porque a mí me gusta mucho la literatura fantástica, como la imaginación desbordada y eso me parece que quedó bien en el libro porque además es lo que a mí me gusta más leer también”.

Peña ha trabajado también en Uruguay en los campamentos de la ACJ y expresó que “los adolescentes se parecen en casi todo el mundo y más los adolescentes que están en situación de campamento, y cuando fui allá no noté significativas diferencias, son adolescentes que están siempre a la búsqueda de emociones, buscando su propia personalidad y las cosas que les gustan, esas experiencias me sirvieron para tratar de llevarlas al libro y hacer que los personajes se parecieran a cualquier adolescente”.

Cuando Pedro Peña visitó en 1998 aquella hermosa zona de Canadá no sabía que iba a escribir puntualmente sobre eso. El autor dijo que “en aquel momento en la isla del campamento en la que estábamos trabajando y desde la que salíamos constantemente en canoas y en travesías, había un lugar que se llamaba Lone Pine (pino solitario), y le saqué una foto y esa foto de los dos pinos, uno chiquito y otro más grande, es la que se utilizó para la tapa del libro, obviamente está editada y se hizo un juego con la aurora boreal, pero la imagen de los dos árboles es la que yo tomé y me parece que quedó buenísima”.

Aquellas vivencias y su constante lectura le permitió mucho tiempo después encontrar “un cuento que se llama El Wendigo de Algernon Blackwood que transcurre en ese lugar, en la zona del lago de los bosques, y ese cuento me gustó muchísimo, es un cuento de terror sicológico que ocurre con esta criatura que es el wendigo, que es un mito de los nativos americanos canadienses, todo eso se fue relacionando en mi cabeza algunos años después hasta que se produjo la historia”.

Peña dijo que esta saga “pretende ser también un homenaje a ese tipo de literatura de misterio, a la aventura y a un mínimo terror sicológico, porque es una novela para niños y adolescentes, que tampoco es una novela de Stephen King, pero si hay una sensación de misterio instalada allí, lo que tiene que ver con lo mítico tiene si mucho que ver con mis lecturas o de cosas que se cuentan, en mi caso sobre todo porque me interesa leerlo”.

El autor trabaja lentamente en la tercera parte de la historia. Sobre ella dijo que “mientras tanto disfrutamos de lo que el primero nos trajo, pero el proceso de escritura también debe alternar con otras actividades, yo tengo muchísimas horas de clases, recién ahora que vienen las vacaciones tendré más tiempo, pero también estoy estudiando para una maestría de la gramática del español y casi todo lo que leo es sobre eso y además libros de ficción, o de historia, siempre ando con el lector electrónico donde tengo como 700 libros”.

EL PREMIO| Pedro Peña recibió en 2006 el primer premio del XIII Concurso Nacional de Narrativa – Ediciones de la Banda Oriental por su libro de ciencia ficción Eldor, en 2012, recibió la beca FEFCA por parte del MEC (Uruguay) y en 2015 recibió el Premio Morosoli de Bronce otorgado por la Fundación Lolita Rubial.

Sobre el premio que está recibiendo en el día de hoy, Peña dijo que “creo que este premio a nivel de obra es junto al primero el más importante, porque el primero fue como la oportunidad de poder publicar, pero este es un reconocimiento a un libro ya publicado y en una categoría muy competitiva, la esperanza que tengo es que sea la oportunidad de que el libro pueda presentarse en otros lugares también, porque generalmente el MEC hace invitaciones a quienes obtienen los premios, hay un premio monetario también que obviamente es interesante y sirve, pero lo más importante son las oportunidades que le puedan surgir al libro y tratar de aprovecharlas, pero es el premio literario más importante del país para las obras publicadas”.

CINE| Sobre su libro La noche que no se repite (Ediciones Altazor – 2010), llevado con éxito al cine por los directores maragatos Aparicio García y Manuel Berriel, Pedro Peña dijo que “la verdad que el proceso fue muy largo, básicamente por falta de recursos, fue una película que se hizo con un presupuesto de unos 40 o 50 mil dólares, que es un día de filmación en cualquier set de filmación de cualquier película argentina y alguna uruguaya también”.

El autor agregó que “el proceso fue muy rico, las primeras conversaciones fueron en 2011, se llegó a la filmación en 2015, luego vino toda la parte de postproducción hasta poder estrenarla en 2018. Tras su estreno todo lo que vino son cosas buenas, ha tenido muy buena recepción por parte de la gente y cuando vamos a algún lugar donde la dan y luego se hace algún cine foro se nota el cariño que la gente le toma a la película, a pesar de que es muy negra, violenta, con escenas y lenguajes muy exigentes para el espectador, pero la gente la quiere, porque se ve que está hecha con amor, con mucha dedicación y cuidado por el público”.

Peña dijo que “mirándolo desde afuera me resultó histórico para lo que es San José en el ambiente cultural y también fue posible porque en este momento acá se da algo que no se daba desde hace mucho tiempo y es que además de estos dos gurises que están haciendo cine, hay gente como la de la productora Intermedios de Julio Persa y Leonardo Urrutia y todo el equipo que mueven, hay actores como Ernesto Pérez, el ‘Moncho’ Licio, Gabriel Ocampos , actrices como Andreina Lamenza, Laura Almirón, eso no se daba muy habitualmente acá, hay bandas como Arajatablas o AFC que arrasó en los Grafitti en su categoría y estuvieron una noche entera filmando dos canciones para intervenir en la película, cuando se da todo eso y se puede trabajar en equipo generalmente se hacen buenas cosas”.

Como siempre sucede bajo el imperio del tirano “rey espacio” debimos reservar mucho de lo conversado con Pedro Peña para otra oportunidad, mientras esperamos la tercera entrega de su saga El Libro de los mitos en el marco de esa literatura fantástica que le apasiona e inspira a desafiar la imaginación de niños, adolescentes y adultos que a diario transitan esa delgada línea que separa mitos de realidades.

 

Por Jorge Gambetta.