Operación Milagro sigue recorriendo los pueblos del Uruguay

Cuba es reconocida a nivel internacional como uno de los países que más ayuda humanitaria ha brindado. Entre esas colaboraciones, se destaca en particular el aporte de recursos humanos profesionales. El primer dato de colaboración se reconoce en 1960, cuando la recién naciente revolución envió a Chile una brigada médica emergente y varias toneladas de equipos de insumo, después de haber pasado ese país por un intenso terremoto que dejó miles de fallecidos.

No obstante, se reconoce al 23 de mayo de 1963 como el inicio de la Colaboración Médica Internacional Cubana de brigadas permanentes. En esta ocasión con una brigada de 55 colaboradores que prestarían sus servicios durante un año en Argelia. En más de 50 años de historia de colaboración médica se ha multiplicado el número de colaboradores y de países en los cuales se presta servicios.

MILAGRO | Hace ya 14 años se creó la Misión Milagro, una misión humanitaria que ayuda a personas de escasos recursos, a mejorar o recuperar la vista a través de operaciones oculares gratuitas y la entrega de lentes correctivos. Nace en Venezuela y para entonces, sólo estaban implicados los gobiernos venezolano y cubano. En el año 2004 se crea por iniciativa de los mandatarios de estos dos países Hugo Chávez y Fidel Castro, respectivamente, y ha llegado desde sus inicios a cambiarle la vida a millones de personas.

El 8 de julio de 2004 arribó a Cuba el primer vuelo con 50 venezolanos, quienes de manera gratuita fueron sometidos a intervenciones quirúrgicas por cataratas. En los meses siguientes, se realizó este mismo proceso en beneficio de unos 176 mil pacientes.

Como antecedente de esta misión, se reseña en registros del programa televisivo y radiofónico que transmitía el presidente venezolano, para la época, “Aló Presidente”, la problemática que presentaba un importante porcentaje de venezolanos que estaban inscritos en la “Misión Robinson” (misión creada para alfabetizar a la población venezolana), y que descubrieron que un importante número de personas presentaban dificultades al aprender a leer y escribir por graves problemas visuales. Es cuando el Presidente cubano envía a varios oftalmólogos a Venezuela, no sólo para diagnosticarlos, sino también para brindarles una posterior solución a sus problemas visuales.

Es entonces cuando nace “Misión Milagro” y es en el año 2005, cuando los mandatarios cubano y venezolano firman un acuerdo en la provincia cubana de Pinar del Río, Sandino, llamado “Compromiso de Sandino”, en el cual se fijó, como principal objetivo, operar a seis millones de latinoamericanos y caribeños en un plazo de 10 años.

URUGUAY | Desde entonces este beneficio social se ha extendido a casi todos los países de Latinoamérica y el Caribe. Uruguay da los primeros pasos de acercamiento a esta misión en octubre de 2005, cuando se realizan las primeras pesquisas hechas por tres colaboradores cubanos: las doctoras Yamila Rodríguez y Rosa Mir y el doctor Carlos Sierra. A finales de octubre estaban volando hacia Cuba los 13 primeros pacientes uruguayos a operarse.

El Hospital de Ojos surgió después de trazarse una estrategia para combatir “la ceguera evitable” en especial por cataratas. En ese sentido apareció la posibilidad del convenio con Cuba para la realización de las operaciones de cataratas de muchos pacientes que no habían tenido la posibilidad de resolverlo a nivel público.

Uruguay aportó la estructura edilicia, recursos humanos y Cuba la tecnología y el personal capacitado para el manejo, mantenimiento, adiestramiento y capacitación de los técnicos uruguayos. Formalmente, Misión Milagro en Uruguay, comienza en 2007 y ya va para sus 11 años aportando soluciones a los problemas visuales de todos los uruguayos de bajos recursos, alcanzándose un registro de 75 mil operados hasta el presente.

El pasado jueves 26 de abril, la Misión Milagros llegó a Libertad. La Semana logró hablar con la Doctora en oftalmología Isabel Urgellés, doctora cubana destacada en Uruguay desde hace dos años y perteneciente a la brigada cubana en el hospital de ojos.

Acá hacemos las pesquisas, se detectan las cataratas, pterigión y cirugía refractiva. También tenemos servicio de retina y de oculoplastia”, menciona Urgellés. La oftalmóloga aclara que este primer diagnóstico es presuntivo, “luego se refiere al hospital, se ve por un clínico. El clínico va orientando al paciente para que llegue estable. El clínico es el que va a pasar al paciente a la parte refractiva para ver si la catarata ya está produciendo el defecto visual. Y luego lo ve a profundidad un oftalmólogo, que lo valora completo. Es decir, que el paciente llegue a la cirugía con el diagnóstico más certero, después es que pasa a la parte quirúrgica. Luego seguimos al paciente en el postoperatorio, al mes le hacemos seguimiento; del punto de vista médico lo seguimos hasta el mes después de la cirugía y a los dos meses es que se le da el alta con la refracción final”; detalla.

NÚMEROS | Sólo durante las dos primeras horas de la mañana del jueves 26 de abril, habían atendido 130 pacientes de los cuales, en el 50% fue positivo el diagnóstico de cataratas. La doctora Urgellés explica que la cirugía de las cataratas es sumamente sencilla y ambulatoria, y que luego de la operación ya pasado los dos meses se le asigna, si es necesario, los lentes correctivos para leer.

Las coordinaciones para efectuar estas jornadas se hace previa coordinación con la Asociación de Jubilados, el BPS y el Hospital de Ojos; y para aquellos pacientes que no pertenezcan a estos entes, también existen convenios con ASSE, al igual que con otras asociaciones y empresas. Aunque lo general sea atender sólo 120 personas por jornada, la galeno destaca que ellos como brigada atienden hasta más de los que se han anotado por las previas organizaciones de los entes involucrados.

También existe la parte humana y estamos aquí atendiendo hasta que pase el último paciente por esa puerta, todos los que vengan serán atendidos, porque para eso estamos”, dice.

Es importante decir que este tipo de jornadas se realizan cada vez que se organicen a través de los entes públicos o privados, sin embargo, si pertenecen a salud pública y no poseen ninguna mutualista, podrá ser derivado por medio de los hospitales o policlínicas, para realizarles las pesquisas pertinentes.

 

Por Livia Cedeño.