Mejora el ánimo en Casa de la Cultura; nuevos socios, aportes oficiales y la perspectiva de la reapertura

El progresivo retorno a la actividad que se viene produciendo tras el primer impacto de contagios de Covid19 mantiene relegados los espectáculos públicos que tienen que ver con la creación artística y cultural. El anuncio reciente de la habilitación a las iglesias para reabrir sus puertas parece haber sacudido de manera especial al ambiente artístico que rápidamente lanzó a las redes una consigna “si hay misa que haya función” reforzando el de “abrir los teatros ya” que se venía difundiendo antes.

En tanto la Casa de la Cultura de Libertad lanzó en mayo una campaña de socios y colaboradores procurando superar la difícil situación financiera que se presentó desde la suspensión de las actividades en el mes de marzo. Al respecto el presidente de la Comisión Directiva Aldo Pérez dijo que “estamos bastante aliviados, creo que salir a plantear la situación, explicar a la gente que la Casa no es una institución oficial, que es una organización que se autofinancia, decir cómo funciona, eso ha hecho que muchas personas lo recuerden o lo sepan y entonces se ha acercado gente”.

APOYOS| Pérez agregó que “se han hecho unos cuantos socios nuevos, hubo algunas colaboraciones individuales, de algunas empresas y personas que se han puesto a la orden para dar una mano. También se acercó el colectivo Mujeres en Libertad y están promoviendo una comisión de apoyo, tuvimos una muy buena conversación con ellas y en principio van a tratar de salir a buscar colaboraciones en el comercio para encarar algunos trabajos urgentes que tenemos en la impermeabilización de azoteas”.

Por otro lado el dirigente agregó que “también hay una posibilidad cierta de una mejora en el aporte de la Intendencia de San José de acuerdo a conversaciones que hemos tenido con la directora de Cultura Celeste Verges y con el alcalde Sergio Valverde. Está por definirse si se aumentará el aporte o se reforzará hasta fin de año o si se realizará alguna partida fija, sea como sea es para nosotros es muy importante porque nos permitiría ver con más tranquilidad los próximos meses y llegar más aliviados a fin de año”.

ACTIVIDADES| En cuanto al eventual reinicio de actividades, Pérez dijo que “estamos considerando retomar algunas actividades para el mes de agosto. Hay un boceto de programación que se está tratando de confirmar” y en cuanto al protocolo diseñado por el Teatro El Galpón dijo que “estamos tratando de pagar la luz y el agua y no podemos plantearnos exigencias que no son coherentes con otras actividades que han reiniciado; además, aunque no puedo opinar por otros lugares la realidad de Libertad ha sido totalmente diferente, acá no ha habido propagación de contagios”.

Pérez explicó que “hubo artistas que se arrimaron para colaborar con su espectáculo para la Casa de la Cultura y no podemos dejar pasar esa corriente de aportes en un panorama que se nos planteaba muy incierto”.

Si bien aún deben ajustarse algunos detalles agregó que “pensamos en cuatro fines de semana, haciendo algo cada 15 días y trataríamos de cubrir disciplinas como música, teatro, danza, stand up; habrá que ver cómo se presenta la situación”.

En cuanto a las condiciones de tales actividades el artista y dramaturgo dijo que “quizás se haga algo limitado, con reservas o invitaciones, tenemos que ir confirmando los formatos y el calendario”.

Asimismo el titular de la Casa de la Cultura dijo que “tenemos también en mente una reposición de El niño invisible, porque para este año teníamos pensado llevarla a Chile, Argentina y el circuito del interior de Uruguay que siempre hacemos y no pudimos porque se paralizó todo. Ahora hay gente que está haciendo cosas y queremos un poco nuclear en la Casa por lo que es su rol de difusión y apoyo. Al mismo tiempo vamos a sostener la campaña de apoyo a la Casa de la Cultura, para que permanezca latente en la gente”.

FERNÁNDEZ| La Semana también consultó a Ana Fernández, la docente y actriz coincide con la visión de Aldo Pérez respecto al protocolo presentado por El Galpón, “no estoy de acuerdo ni un poquito, no me parece la forma, no se puede imponer a todo el país que tiene realidades totalmente diferentes, porque las contradicciones son demasiadas”.

Fernández agregó que “yo tomo un ómnibus durante dos horas y media para ir a Juan Lacazze en el que vamos encerrados, sin ventilación, con aire acondicionado, con una persona separada por el posabrazos, con otro parado al lado, utilizando el baño sin que nadie lo limpie durante todo el recorrido, pero no puedo actuar en la Casa de la Cultura”.

REALIDADES| La docente sostuvo que “en la realidad del interior el control del público es facilísimo, salvo eventos muy especiales difícilmente tengamos una sala repleta de gente, entonces no entiendo por qué tendríamos que hacerle pasar al público por todo lo que se le pretende hacer pasar cuando en otros contextos eso no es ni siquiera exigido”.

Fernández agregó que “hemos hablado con compañeros de Imagina Teatro de Paysandú y coincidimos que la apertura de los teatros ahora no implica mayores riesgos que viajar en ómnibus y menos aún en el interior. El protocolo de El Galpón no es aplicable, porque de independiente no tiene mucho desde el dinero que recibe por año en subvenciones, se desconoce la realidad de nuestros centros culturales autogestionados e independientes; yo quiero hacer teatro para mi pueblo, no quiero hacer que mi pueblo se traslade para verme en El Galpón, quiero trabajar en mi lugar coherentemente”.

Ana Fernández dijo que “lo que venimos hablando con los colectivos del interior es que hay que abrir pero no a cualquier costo, no aceptamos ese protocolo que parte de un convenio con el Instituto Pasteur para su logística, pero nosotros acá ¿qué hacemos? ¿Cómo lo hacemos?”.

En cuanto a la no habilitación de espectáculos públicos Fernández agregó que “hoy no solo parece que no importa la cultura sino que es lo único que permanece expresamente prohibido, creo que tenemos que desenmascarar estas situaciones y quitar los miedos. Percibo cierta intencionalidad hacia la no cultura, nos ha costado la vida que se entienda que la cultura también es trabajo, que es una empresa, que somos muchos los que dependemos de esto, digo empresa y trabajo porque es el lenguaje que se usa y gusta”.

La artista agregó que “nadie puede explicar por qué en Libertad, que nunca paró su actividad, que la gente siguió yendo a trabajar a Montevideo sin cuidarse absolutamente de nada, con todas las posibilidades de contagio, no tuvo epidemia y ¿no podemos ir a la Casa de la Cultura a ver un toque?” se preguntó.

EDUCACIÓN| Ya desde su papel de docente Fernández y sobre las medidas implementadas para el reinicio de las clases opinó que “pongo el foco en Primaria, porque sé los daños colaterales que esto genera en los más pequeños. Sé lo importante que es para el desarrollo de la empatía el poder verse el rostro completo, sé de los daños que se pueden generar en el desarrollo de personas críticas y humanas, es desde lo pedagógico que más me preocupa”.

Agregó que “a través del miedo se ha hecho mucho daño, sobre todo a las personas mayores y a los más pequeños, a los niños les hicimos creer que eran potenciales asesinos de sus abuelos, ahora les decimos que ellos no contagian y que entre ellos no pasa nada, ya hay pediatras uruguayos diciéndolo, y les estamos obligando a que en las escuelas pueden tocar solamente su lápiz y su cuaderno, parece una demencia por nada”.

 

Por Jorge Gambetta.