Los Tucu -tucu realizaron movilización frente a la Intendencia el pasado viernes

A través de una movilización efectuada en la puerta del edificio central de la Intendencia de San José, la comisión “Pro balneario Arazatí” exigió ser escuchada y que se la tenga en cuenta en “todas las decisiones que se tomen respecto al futuro de Arazatí”.

Integrantes del grupo que originalmente se hizo llamar “Los Tucu-Tucu”, se concentraron el viernes pasado, 7 de febrero, y montaron un campamento frente al edificio de la comuna ubicado en calle Asamblea.

Allí instalaron una carpa, sillas playeras, y demás elementos típicos de una jornada de playa. Asimismo estuvo presente la portera de madera que imita a la colocada por los dueños de Industrias Forestales Arazatí, la familia Voulminot, en el camino de acceso al balneario y que no permite el pasaje de los visitantes que llegan hasta esa zona.

La movilización, que se suma a las que el grupo ya ha efectuado en distintos puntos del departamento, tuvo como finalidad reclamar que la Intendencia los convoque a una audiencia que fuera solicitada semanas atrás y pese a que el intendente José Luis Falero dijera el jueves a medios de comunicación que tiene previsto reunirse con ellos entre este martes y el miércoles, la comisión prosiguió de todas formas con la movilización por falta de una respuesta oficial.

“Exigimos se nos convoque a la audiencia ya solicitada, pedimos dialogar y ser escuchados, pedimos respuestas, queremos participar de los acuerdos y en el proyecto, pedimos ser tenidos en cuenta para todas las decisiones que se tomen respecto a Arazatí, no aceptamos que se haga sin nuestra voz”, reclamaron frente al edificio de la comuna.

 

INICIOS | La comisión que se conformó en protesta por la tala de más de 50 árboles en una zona del balneario y que ahora se moviliza en procura de lograr que el acceso a la playa sea público actúa en paralelo al caso judicial que se lleva en marcha en contra de la familia Voulminot y que se encuentra en manos de los abogados Franklin Fuentes y Diego Caracciolo. No obstante, la forma de actuar de la comisión ha generado rispideces entre las partes.

“Nosotros nos reunimos a partir de la tala de más de 50 árboles, de la zona que aún es pública, sensibilizados por esa injusticia. Y nos juntamos a observar el daño y a reemplazar por plantas nuevas, que eran unas ‘humildes varitas’”, dijeron en la proclama, cuya lectura estuvo a cargo de Cristina Doglio.

“Esa injusticia nos despertó esa voz de los sentimientos atesorados. Y elegimos no callarnos y elegimos hacer visible el atropello constante que hemos sufrido todos los que amamos ese lugar de espacio y de encuentros, donde la contaminación visual y sonora no existe, porque allí es todo naturaleza”, añadía la proclama leída.

A su vez, recordaron que “siempre hubo un alambrado que marcaba la propiedad privada, que corría paralelo, a la derecha del camino y finalizaba en el Arroyo Sauce, pero nunca estuvo del lado de la costa”, a lo que agregaron a continuación, “por alguna extraña razón, en cada verano veíamos aparecer tramos nuevos de alambrados, que quedaban inconclusos y que se iban interponiendo y nos fueron cerrando poco a poco el paso a la playa. Y nosotros los saltábamos, lo escalábamos, hasta que apareció una especie de ‘derecho de admisión’, donde pedían documentos, números de matrículas de coches y por último apareció una tranquera”, narraron los movilizados.

“La familia Voulminot tiene una empresa forestal y seguramente su preocupación era evitar incendios. Incendios que hasta donde recordamos nunca se dieron, pero eso les sirvió de pretexto para irnos expulsando lentamente, hasta que lograron su objetivo: se adueñaron del bien público y lo legalizaron. ¿Quién admitió esos planos? ¿Dónde estuvo la falla?”, se preguntaron.

 

RESPONSABILIDADES | Durante la lectura de la proclama, la comisión “Pro balneario Arazatí criticó la ausencia de los organismos estatales ante la presunta apropiación de predios del balneario”.

“Somos vecinos de a pie, de diferentes puntos del departamento, que nos fuimos sintiendo tocados por la problemática de esa preciosa zona, olvidada por todas las administraciones municipales, de todos los tiempos, según fuimos buscando en la memoria de nuestros recuerdos”, criticaron.

Es por esta razón, que la comisión reclamó en ese contexto la responsabilidad “de todos los organismos responsables de cuidar nuestros bienes”. Mencionaron entre otros, a la Intendencia, a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), al Ministerio de Turismo y a Prefectura Nacional Naval.

NECESIDADES | Además de solicitar que las organizaciones asuman el compromiso, informaron que están dispuestos a trabajar con estos organismos para recuperar y acondicionar el sitio con la finalidad de asegurar mayor seguridad a los bañistas: “trabajar en conjunto, escucharnos, para proyectar un Arazatí Natural, con servicios básicos, recurriendo a los técnicos competentes de las instituciones del Estado”, leyó Cristina Doglio.

“Es fundamental pensar al nuevo Arazatí con su gente, con el respeto a la comunidad de Pescadores, con un espacio apropiado para ellos, otro espacio para bañistas, zona de camping, baños y de estacionamiento y de un ramal que sea mantenido adecuadamente en sus 23 kilómetros de extensión, como Rincón del Pino se lo merece”, añadía la proclama.

“Los servicios y el ordenamiento de esos seis kilómetros de franja costera es más que urgente para la convivencia de los habitantes de la zona y de los usuarios de ese punto turístico tristemente disimulado del departamento”, lamentaron.

“Esto no es una exigencia caprichosa, Arazatí tiene una vastísima historia que como sociedad debemos recuperar, conocer y transmitir, no es solo arena, agua, sol y sombra. No perdamos la oportunidad de rescatarlo, para nosotros se convirtió en un compromiso. Silenciarnos nos convierte en cómplices y a eso nos negamos rotundamente”, culminaba diciendo la proclama leída.

 

Por Katherine Martínez