Los colores de vida

CICLOS | La primavera es la estación de la renovación y el cambio. Ajustarse a esos ritmos y ciclos de la naturaleza, representan un plus en la armonía y salud del organismo.

De acuerdo a la Medicina China, en esta etapa del año, es fundamental enfocarse en alimentos que limpien, desintoxiquen y nutran, los órganos regidos por esta estación.

Muchos especialistas, sobre todo los que trabajan con medicinas complementarias o alternativas, o bien desde los expertos en la Tradicional Medicina China, están de acuerdo en afirmar que todo proceso de enfermedad, se originan a partir de una falta de equilibrio entre lo interno y lo externo del organismo.

Estar en armonía con nuestras emociones pero también, con los cambios cíclicos de las estaciones, representa de acuerdo a diferentes investigaciones, el equilibrio adecuado para mantener una buena salud.

Este momento del año, representa el nuevo despertar, donde los seres recuperan su fuerza creadora y se suman a la fiesta de la vida.

Salen de su letargo invernal, animales y plantas, recuperando su impulso vital que les permitirá mostrar, todo su despliegue de transformaciones, movimientos y colores..

La Medicina China, en este aspecto, tiene mucho para aportar, también a esta parte del mundo.

VIVENCIARLA | Los tiempos han cambiado y con ellos, también el clima, a pesar de ello y de que año tras año, la separación de las estaciones se presenta más difusa, los que recuerdan primaveras de décadas pasadas, coincidirán en que, junto con el otoño, representaba una de las más hermosas estaciones del año.

Al ir gradualmente desapareciendo los días grises y fríos, se va dejando paso a un aumento de la luz solar, lo que se traduce en vida. Desde las personas que se sienten mejor, más animadas y optimistas, hasta las plantas que despuntan sus más hermosos brotes, pintando a los ambientes de colores y vida, la primavera es, el despertar del sueño invernal.

La anhelada metamorfosis de esta etapa del año, es un espectáculo digno de vivenciar y sobre todo, de ver y oler. Los colores que viste la primavera, son parte de su cautivante magia.

Teniendo presente que es desde allí que obtenemos gran parte de lo que necesitamos para vivir, observar atentos sus cambios para acompasarlos desde nuestra propia vida, es parte de esa comunión que tanto necesitamos los seres humanos para sanar, en todos los aspectos.

Actualmente desde la ciencia también se ha demostrado que el sentirse bien es una de las claves para mantener la salud. Una actitud de bienestar, de agradecimiento, y un ilusión o pasión por la cual vivir, ayuda a tener los valores equilibrados en el organismo y sanar.

Por todo ello, se insiste tanto en la necesidad de acompasar los ritmos de la naturaleza, para sentirnos bien, y en consecuencia mantener la armonía y la salud del organismo.

Todo está conectado y lo que sucede allá afuera, indudablemente como seres que habitamos un mismo espacio, también nos sucede dentro, por lo que, equilibrar esos ritmos y ciclos, es fundamental para hacer frente a los desafíos de la vida, con salud y energía.

Al respecto, la Medicina China tiene su propio concepto de lo que representa vivir en armonía con los ciclos naturales y sus beneficios para la salud integral de la persona.

En esta época del año, el Sol se acerca a la Tierra, el clima es más cálido y la nieve está retrocediendo. El movimiento del Sol, regula las cuatro estaciones y a todos los seres vivos en la Tierra. Este sistema es un ejemplo perfecto de la antigua creencia china de la armonía del Cielo, Tierra y seres vivos.

Según su concepción, todo en la Tierra se compone de sólo cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua. El elemento para la primavera es la madera, el único elemento entre los cinco que es un organismo vivo, por ello, todas las criaturas vivientes cobran vida durante la temporada de primavera. A nivel mental, la primavera se relaciona con la claridad mental y la toma de decisiones. El aspecto central de esta estación, es el viento, encargado de movilizar energías, llevando las viejas y trayendo nuevas. Por eso se afirma que es un momento de renovación y cambio, así como su dirección se corresponde al punto cardinal Este, y rige durante la mañana.

Es la estación privilegiada de la energía Yang, expansiva, activa y ascendente, representa los comienzos, lo que tan sólo mirando a nuestro alrededor, podemos contemplar las cualidades de la energía de esta época del año.

Las plantas crecen hacia arriba y brotan tornándose verdes y flexibles, los días son más largos y calurosos, se está más afuera, en contacto con su esplendor. Disminuye el apetito, y se comienza a limpiar el organismo de residuos acumulados de la alimentación pesada del invierno, pero también a nivel emocional, donde se hace una limpieza de esas emociones estancadas que fueron quedando. El cuerpo se limpia y renueva, nuestra alimentación acompaña.

ALIMENTACIÓN | Si seguimos los postulados de la Medicina China, de vivir en armonía con el mundo natural y sus ciclos, esto también significa comer, según las estaciones

Este conjunto de correspondencias, sobre todo las que se relacionan con el cuerpo, muestran como los órganos y los fenómenos que los atañen, forman un todo inseparable e integrado.

El elemento madera representa la energía de la primavera: época de florecimiento y expansión, punto de partida a partir del cual la energía empieza a desplegarse y a ascender. El elemento madera rige el crecimiento, desarrollo y expansión, los impulsos, deseos, ambiciones y la creatividad.

Un buen equilibrio del elemento madera, se verá reflejado en un buen estado de tendones, músculos y ligamentos, los que están regidos por este elemento. Estos dan flexibilidad pero si están con poco movimiento, rígidos, eso se traducirá en que se deben hacerse cambios en la forma de vivir, porque también frente a la vida es probable que se esté dando esa misma rigidez. .

También el elemento madera se expresa a través de la vista, por lo que también regula los ojos. En esta época del año nos enfocamos en alimentos que limpien y regulen estas áreas del cuerpo.

El Hígado y la Vesícula Biliar son grandes depuradores orgánicos. Así la primavera es el momento para limpiar, desintoxicar y donde se come más liviano. La adecuación al cambio del frío al calor, se deben incluir en la dieta plantas jóvenes, brotes, crudos y mucho verde, su color característico.

Ambos órganos, necesitan espacio, libertad y por tanto cualquier tipo de estancamiento, obstrucción, bloqueo o represión tanto física, como emocional o mental impedirá el libre flujo de la energía en estos órganos y provocará rabia, enfado, agresividad… que aun bloquearan más la energía del Hígado.

La madera es la expresión de la felicidad, del movimiento, acción, libertad, del impulso, del instinto… es un estado de eterna fluidez. Para desbloquear la energía del elemento madera es importante crear, expresarse, fluir, gozar, pintar, bailar, pasear, por ello, la primavera es un buen momento para iniciar cosas, planes, proyectos.

Ajustándose a estas correspondencias, se debe cuidar el hígado, por lo que la primavera es la mejor temporada para ajustar cualquier desequilibrio asociado con este órgano.

Se aconseja evitar algunos alimentos y mantener una mente tranquila, ya que los chinos creen que la ira daña al hígado.

Es un momento ideal para hacer dietas, tanto de adelgazamiento como de desintoxicación ya que en esta época del año, las hormonas y enzimas están muy activas y con el mínimo esfuerzo, el organismo se deshace de líquidos retenidos, tóxicos o grasa extra almacenada durante el invierno. Al ser el hígado un órgano de filtración de toxinas, se lo debe ayudar evitando todo lo que de calor, como embutidos, picantes, café, alcohol, grasas saturadas y trans, fritos, medicamentos. Esta etapa es entonces, el momento de aprovechar para hacer una depuración, limpiando el organismo desde la alimentación, pero además es importante cuidar los hábitos y las emociones.

La primavera además, es una estación que puede acarrear problemas como las típicas alergias, por lo que es necesario tomar algunas precauciones.

Para ello, los chinos recomiendan evitar carnes rojas, alcohol y reducir la ingesta de azúcar, ya que todos ellos causan “calor” en el cuerpo, lo cual lleva a la inflamación. La carne roja debe evitarse en este momento porque puede empeorar los síntomas de alergias en la piel. El alcohol acelera la inflamación en el organismo, lo que puede causar irritación y enfermedad. El azúcar es parecida al alcohol, por lo que se recomienda ingerir menos azúcar durante este período, especialmente para aquellos que en primavera contraen gripe o tos fácilmente.

Algunos alimentos que nutren y sanan en primavera son tomate, berenjena, melón, chauchas verdes, calabaza, zanahorias, rábanos, espárragos, apio, frijoles o granos, centeno, arvejas, habas, lentejas, espinacas, acelgas, alcachofa, perejil, alfalfa, diente de león y algas. En cuanto a frutas, las frutillas y cerezas son ideales. Referido a carnes, el pescado blanco es la mejor opción.

La vainilla y la canela, son ideales ya que ayudan al organismo a darle vigor y energía para comenzar la primavera.

El color vinculado es el verde, justamente el color que predomina en esta época del año y lo que se aconseja comer, sobre todo germinados.

En cuanto a los métodos de cocción, se recomienda evitar los fritos, salsas, horneados, y cambiar a cocciones más ligeras que en invierno, como salteados, escaldados, vapor y hervido corto

Las ensaladas con aderezos de vinagreta son perfectas para limpiar la sangre y eliminar la grasa extra del invierno.

En cuanto a los hábitos, la primavera también tiene sus códigos para la Medicina China. Se entiende muy necesario en este momento, levantarse más temprano para absorber la energía yang del Sol, y recargar el organismo.

Pasado la estación de invierno en que el organismo nos pide calma, abrigo y reposo, la nueva estación nos invita a disfrutar más al aire libre y del sol.

Según la filosofía Taoísta y la Medicina Tradicional China, el adaptarse a estos ritmos, forman parte de algo mayor y que tiene que ver con leyes energéticas que explican el movimiento circular en todo, incluso en los cambios estacionales.

Por todo ello, desde los postulados de la Medicina china, la primavera es la época para “dejar que las cosas fluyan”, abrir la mente a nuevas ideas y experiencias, salir, tomar sol y moverse.