Jorge Mota y su acatamiento crítico a las medidas para evitar propagación del coronavirus

La pandemia del coronavirus ha desatado una cadena insospechada de perjuicios a nivel mundial y Uruguay no escapa a esa realidad. El abanico de opiniones va desde quienes exigen mayor severidad en los controles a quienes entienden que los riesgos sanitarios no son mayores a los de otras afecciones estacionales.

Ese es el caso del doctor Jorge Mota, pediatra coloniense que estuvo al frente de la Dirección Departamental de Salud de Colonia durante los últimos tres períodos consecutivos y a través de sus redes sociales ha venido publicando información documentada respecto a poblaciones de riesgo e índices de afección anuales de otras afecciones respiratorias virales de recurrencia en todos los inviernos.

Sin embargo, Mota comenzó su diálogo con La Semana diciendo que “hay que ser muy claros, tenemos autoridades, globales, continentales y nacionales de salud que están marcando una línea de conducta y primero que nada tenemos que seguir esas líneas de conducta porque somos parte de un colectivo y estaríamos muy mal si desconociéramos eso, porque generaríamos confusión en un momento en el que debemos estar lo más alineados y claros posible”.

CIFRAS | No obstante, el médico dijo que “viendo las cifras, los datos objetivos y comparando con la gripe, con el influenza, es como que no condice la intensidad de las medidas que estamos tomando con la incidencia que tiene la gripe”.

En ese sentido Mota agregó que “en este momento hay 17 personas por millón de habitantes en el mundo diagnosticadas con coronavirus, si consideramos que esto comenzó a registrarse en diciembre en China y teniendo en cuenta que el hemisferio norte es el más poblado del mundo, supongamos que al llegar al hemisferio sur podamos llegar a 50 personas por millón y la gripe afecta a 1000 personas por cada millón de habitantes, así llegáramos a 100 habría de todos modos una diferencia abismal”.

El médico se refirió también al grado de letalidad del COVID19, “en cuanto a mortalidad, hoy 20 de marzo hablamos de que han fallecido unas siete mil personas y la gripe mata cada año en todo el mundo a 650 mil personas y en ambos casos -influenza o coronavirus-, cuando hablamos de mortalidad hay que decir que es bastante selectiva, son personas ancianas o con alguna debilidad del sistema inmunitario, ese es un simple análisis comparativo”.

Mota explicó que “si tomáramos estas mismas medidas para la gripe uno podría decir que es parte de la misma estrategia, pero me llaman mucho la atención las medidas que el mundo está tomando frente al coronavirus y que no se han tomado frente a la incidencia de la gripe”.

Como dato dijo además que “acabo de hablar hace un momento con un médico de Nueva Helvecia que estuvo en Sierra Leona durante la epidemia de ébola y me decía que ni siquiera en aquel momento se cerraron fronteras ni se tomaron medidas, con un virus mucho más peligroso, como las que se están tomando ahora”.

EL VIRUS | El doctor Mota agregó que “los virus son parásitos por necesidad, no tienen forma de reproducirse solos, necesitan parasitar células y al hacerlo se produce la enfermedad, hay virus en las plantas, en los animales, en los humanos, hay virus de afectación muy leve y otros muy graves. En este caso el COVID19 afecta las mucosas, es decir la tela interior de las vías respiratorias, fundamentalmente la garganta, la faringe y entre un 15 a un 20% según los registros puede llegar a vías respiratorias bajas dando lugar a enfermedades más importantes”.

El profesional agregó que ese es el caso “de las neumonías, con personas que requieren atención médica moderada y en algunos casos atención médica intensiva y los fallecimientos están en promedio en un 3%, o sea que el 97% se recupera bien, pero ese 3% que puede fallecer se trata de organismos inmunodeprimidos”.

Al respecto Mota citó al inmunólogo argentino Alfredo Miroli “que acaba de dar una entrevista que está muy interesante (1), muy clara, porque es un especialista en inmunología, él sostiene que a los 14 días desarrollamos inmunidad y eso tiene una doble ventaja, por un lado para nosotros mismos, porque no volveremos a enfermar si tenemos contacto con el COVID19 y para las demás personas porque dejamos de ser portadores, es decir que adquirimos una inmunidad solidaria”.

AISLAMIENTO | Al consultarle sobre los efectos del aislamiento social de las personas, Mota dijo que “me preocupa mucho, porque la falta de sentido común también se está viendo en Europa con un confinamiento compulsivo y el ser humano no está hecho para estar encerrado, nos hemos ido encerrando en las últimas décadas por la propia vida que llevamos pero estamos diseñados para vivir en la selva, y así está hecho nuestro genoma, nuestros huesos y músculos, nuestro metabolismo y nuestro cerebro”.

El médico agregó que “al estar encerrados de forma obligatoria y en el mismo núcleo familiar aumentan los casos de violencia doméstica, los femicidios, la ansiedad, la depresión; por otro lado hay enfermedades como las cardiovasculares, obesidad, diabetes tipo 2, que parte de las indicaciones para el cuidado de esos pacientes crónicos incluyen el desarrollo de la actividad física como el caminar por ejemplo, no podrán hacerlo en este aislamiento compulsivo en sus domicilios y eso genera mayores riesgos para una enfermedad que seguramente será más grave que el coronavirus”.

Además, Mota consideró aspectos que no suelen tenerse en cuenta, dijo que “cuando decimos domicilios tendremos domicilios espaciosos, con ambientes amplios, con sus televisores, con sus libros, con su confort y también vamos a tener personas que tienen tres o cuatro hijos hacinados en lugares que no son nada confortables” y se preguntó “cómo mantenemos a chiquitos de tres, cinco o siete años encerrados entre cuatro paredes, porque no hay un patio al fondo sin siquiera saber por cuánto tiempo va a ser, ahora hablamos que será hasta después de Semana de Turismo”.

El médico dijo que “estos son también daños colaterales que yo creo que no se han tenido lo suficientemente en cuenta al colocar como prioritario al coronavirus frente a todo lo demás que puede ocurrir”.

DENGUE | Como ejemplo Mota dijo que “en este momento tenemos los primeros casos registrados en la historia de dengue autóctono, quiere decir que personas que no viajaron al exterior han presentado dengue, conclusión, solamente con sentido común, no hace falta ser médico, si es el mosquito Aedes Aegypti el que lo contagia y si no fui a ningún lado y la enfermedad la contraje acá en Uruguay quiere decir que hay mosquitos infectados en nuestro país”.

El médico dijo que “después de estas lluvias que hemos tenido y el calor que vamos a tener en los días siguientes es probable que en algunos días tendremos gran densidad de Aedes Aegypti en Uruguay, sabiendo que tenemos dengue en territorio nacional y de eso no estamos hablando y es preocupante porque imaginemos que pudiera sumarse al tema del coronavirus un brote epidémico de dengue que requiere medidas sanitarias bien diferentes para su control, porque el mosquito vive en nuestras casas, justo donde debemos permanecer aislados por el coronavirus”.

Ante la consulta sobre cuánto tiempo más podrían extenderse las medidas de aislamiento social establecidas, el médico respondió que “todos nos preguntamos hasta cuándo seguiremos incrementando las medidas, y no hay una respuesta, porque si lo extendemos hasta después de Turismo, ya es un montón de tiempo con todo el daño colateral que conocemos, no sólo de la economía y lo laboral sino además de las patologías psico-sociales en domicilio”.

Pero además, Mota destacó que “después de Turismo estamos ya comenzando a sentir los primero fríos, y con ellos aparece el influenza, el rinovirus, afecciones respiratorias, es decir todos aquellos virus que prevalecen todos los inviernos pero que tienen en la inmensa mayoría de las personas los mismos síntomas, vamos a encontrar pacientes con dolor de cabeza, fiebre y dolor de garganta consultando en puerta sin saber cuál de los virus es pero tampoco importa demasiado saberlo porque ninguno de ellos tiene un tratamiento específico, vamos a tratar los síntomas de las personas, sí sabemos que habrá una hipersensibilidad en la gente”.

ANTECEDENTES | Dada su experiencia al frente de la gestión de Salud, consultamos al Dr. Mota sobre casos anteriores de pandemias, el médico dijo que “recuerdo la pandemia de 2009 con la gripe AH1N1, Uruguay en aquel entonces fue bastante más cauto que países vecinos y luego recibió felicitaciones de la OPS por haber sido de los países que mejor gestionaron la epidemia”.

En ese sentido el médico dijo que “en los primeros días recuerdo que fue muy parecido a este momento, había mucho temor, los informativos en vez de abrir con la crónica roja abrían con la cantidad de muertos de ese día por neumonía a causa del AH1N1, eran las mismas cifras de muertos de todos los inviernos sobre ancianos y personas inmunodeprimidas”.

Mota explicó que en aquel momento “se hizo un aislamiento selectivo, a las personas de riesgo, cierto que hubo más consultas que otros inviernos, más camas ocupadas, las emergencias saturadas, pero con el diario del lunes pudimos ver que no hubo muchos más enfermos ni muchos más fallecidos que otros años”.