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09.08.2017 | Sociedad | 69 lecturas




Exitosa octava edición de la paella de la "UTU" en la plaza de los 33

Exitosa octava edición de la paella de la "UTU" en la plaza de los 33
Estudiantes muestran satisfechas su trabajo.

Sobre las 12 del mediodía de este sábado, la brisa fresca que recorría la Plaza 33 Orientales arrastraba un aroma seductor. Eran 30 kilos de suprema de pollo cocinándose junto a 18 kilos de bondiola, otros 10 de panceta, 25 de pescado, 22 de calamar y seis de pulpo. Tres paelleras de intensos colores eran el espectáculo de las decenas de personas que se acercaban al centro de la plaza con el celular en la mano para registrar este evento que ya es un clásico.

Es que 60 estudiantes de primero y segundo de Educación Media Profesional (EMP) de Gastronomía y del Bachillerato Profesional de esa orientación de la Escuela Técnica de Libertad concretaron una nueva paella gigante, la octava de este tipo y ofrecieron a la comunidad 600 porciones de 550 gramos cada una.

“Mucha carne y poco arroz”, esa fue la premisa de este año, según explicó la profesora Shirley Rodríguez, quien junto a su colega Hugo Freire, orientaron esta actividad que es parte de la currícula. Este año optaron por una paella valenciana que “no sólo tiene mariscos”, sino que también ofrece al paladar una gran cantidad de otras carnes. “La idea fue trabajar con tres paellas en vez de hacer tres tandas, como hacíamos en años anteriores”, agregó Shirley.

Pero la labor de los estudiantes no sólo se centró en lo que sucedió este sábado, sino que se necesitaron 10 horas previas a la elaboración de la paella para realizar todos los preparativos.

Los materiales fueron financiados por los propios estudiante para que aprendan a hacer “toda la previa”, dijo Shirley, pero también significa un pequeño empujón para la ciudad, porque se compró todo en Libertad, desde los mariscos hasta las verduras. “No son pedidos de colaboración, se sale de compra, se le pide a los verduleros de acá que nos traigan del mercado, lo mismo con la carne y el resto de los artículos de almacén, por ejemplo. Si intentamos conseguir un mejor precio, pero no se hizo la campaña de pedido real de descuento”, agregó la profesora: “Se aprende a saber cuánto comprar, cuanto rinde”, dijo.

La jornada del sábado comenzó a las 7 de la mañana y se extendió hasta las 13 horas. Sobre las 12 del mediodía, se podía escuchar a la directora de la institución, Fernanda Umpiérrez, ordenando al público detrás del cordón para comenzar la venta. “Bueno, a ver, quien tiene el uno”, dijo mientras los estudiantes pesaban las primeras bandejas.

Además de los aspectos logísticos, la realización de una paella de estas proporciones les permite a los estudiantes cocinar con materiales poco comunes. “Los chicos aprendieron a cocinar el pulpo en la previa. Es algo muy caro y muy lejano de poder comprar, por eso en la instancia de elaboración de la paella nos acercamos mucho más a que ellos aprendan sobre este tipo de productos”, dijo Shirley.

“El público respondió bien” y solo quedaron entre 30 o 40 porciones que fueron colocadas este lunes, es que se había hecho una venta previa “muy buena” y para la fecha ya se habían colocado 400 porciones. “No solo son instancias enriquecedoras para los alumnos, sino que también el acercamiento de la población a lo que hacen los chicos en la Escuela Técnica. Ahora, con toda la movida gastronómica que hay a raíz de nuestros representantes Master Chef, ha habido un cambio grande en el sector”.

Leticia Cicero, por ejemplo, “tuvo un acercamiento a la escuela”, hizo primero en 2016 y no continuó porque para participar en el reality debía ser amateur y sólo le permitían tener un año de este curso. “En la gastronomía han cambiado mucho los cánones y creo que se ve diferente”, está en camino a “profesionalizarse, ya no es el simple cocinero. Hay que hacer cuentas, ya no es poner un poco y un poco. Para hacer la 600 porciones tuvimos que sentarnos a calcular” y “ahí te das cuenta la importancia de otras asignaturas como matemáticas o química para las mezclas y las cocciones”, explicó Shirley.

La ganancia de este evento es para los estudiantes y se utiliza para comprar ingredientes que “de otra forma no podrían utilizar durante el curso”, pero también para cubrir gastos de la clase como tapabocas, guantes y otros materiales similares, y también se vuelca el dinero en salidas didácticas. “El año pasado fuimos a una salida gastronómica en Colonia y el ómnibus lo pagamos con la plata de la paella. También pudimos ir a Aromas y Sabores en Punta del Este y había que pagar 500 pesos de entrada, se hizo más leve con el fondo que se realiza con esto. En este caso son tres clases que se benefician”, agregó.

EVENTOS Como parte de los cursos de Bachillerato Profesional Gastronómico, los estudiantes de la Escuela Técnica ya preparan los eventos de este año. El próximo sábado es el primero y la propuesta quiebra con las ya conocidas cenas show. Se trata de un Café Literario, para“fomentar la lectura” con la participación de la escritora libertense Carolina Silva. “Como el resto de los compañeros iban a hacer cena show, no querían hacer la misma temática. Así se enriquecen todos, porque durante el evento participan los estudiantes del resto de las clases”, detalló Shirley. Los próximos eventos e concretarán en setiembre, octubre y noviembre y el mes que viene, los tres niveles del bachillerato participarán de la Olimpiadas Gastronómicas.

Por Edward Braida.








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