Homenaje a un poeta gauchesco nacido en Libertad: Eriberto A. Guerra

El pasado sábado en la tarde, la Escuela Técnica de Libertad, fue escenario de una actividad cultural, que tuvo como centro la presentación del libro “Antología Gauchesca” del poeta Eriberto Aníbal Guerra, quien naciera en Libertad en 1914, que se fue del entonces pueblo teniendo 10 años a Rincón del Pino, pero que hasta su muerte, en 1990, mantuvo un estrecho lazo con su ciudad natal, a quien le dedicó varias de sus creaciones.

La remozada sala de acceso de la vieja “UTU” fue el lugar en el que se dieron cita un puñado de espectadores y familiares del poeta para participar de esta presentación, de la que fueron parte el historiador Arturo Bentancur, la hija del poeta Olda Daisy Guerra García, payadores y cantores nativistas, que entonaron los versos del homenajeado.

Eriberto A. Guerra, nació un 11 de marzo de 1914 en Libertad, cuando aún era un pueblo; pasó buena parte de su vida en la costa maragata del Río de la Plata donde fue un respetado inspector de Aduanas, símbolo de la más severa ley en territorios repletos de matreros y contrabandistas. Arriesgado al límite de la temeridad fue su desempeño como guardacosta en Rincón del Pino, héroe anónimo admirado por los vecinos, rescatista de náufragos de las aguas. –Sus temerarias aventuras en pos de mantener la paz se extendieron por varias décadas de mediados del siglo XX, y fueron narradas en su prosa gauchesca y su ardorosa poesía.

Eriberto A. Guerra, nació un 11 de marzo de 1914 en Libertad, cuando aún era un pueblo; pasó buena parte de su vida en la costa maragata del Río de la Plata donde fue un respetado inspector de Aduanas, símbolo de la más severa ley en territorios repletos de matreros y contrabandistas. Arriesgado al límite de la temeridad fue su desempeño como guarsacosta  en Rincón del Pino, héroe anónimo admirado por los vecinos, rescatista de náufragos de las aguas. –Sus temerarias aventuras en pos de mantener la paz se extendieron por varias décadas de mediados del siglo XX, y fueron narradas en su prosa gauchesca y su ardorosa poesía.

Sus principales obras literarias, “Con el Lazo Ramaleao”, “Historia de Rincón del Pino” y “Mis Tiros de Boleadoras”, fueron recopiladas y connotadas por su hija Olda Daisy Guerra García, publicadas en 2013 con el título Antología Gauchesca.

Guerra fue un gran tradicionalista, conocido como en  El Gaucho Guerra, símbolo del legendario personaje de nuestros campos, siempre dispuesto a una “gauchada”. Fue un maestro en trabajos en cuero, que obtuvo premios en certámenes de “guasquería” en Uruguay, Argentina y el sur de Brasil, además de ccampeón en tiro de lazo y boleadoras, por lo que se le otorgó premios y distinciones.

Eriberto Guerra falleció el 25 de setiembre de 1990, en su casa–taller de la calle Zapicán, en el barrio Arroyo Seco, a los 76 años, sin quejas ni lamentos, pese a una dolorosa enfermedad.

 

BENTANCUR | Esta es información disponible en cualquier búsqueda por las redes, pero en la instancia realizada el sábado, el historiador Arturo Bentancur, profundizó en el vínculo de Guerra con Libertad.

Primeramente lo catalogó Bentancur como “alguien que conoce mucho las faenas del campo, alguien que tuvo una excelente figuración en El Prado, que obtuvo primeros premios en tres categorías, un gaucho real”.

“Según lo que dice él en sus propios versos –prosiguió contando Bentancur-, se fue de Libertad a los 10 años, la familia se fue a Rincón del Pino, y ahí vivieron todos los Guerra, que eran ocho hermanos”.

Contó Bentancur que “además de todo eso vinculado al campo que hizo y que lo hizo  aparentemente en todo con cierto lucimiento, fue guardacosta en Rincón del Pino, desde el año 1952 y luego terminó su carrera en la Fiscalía de Aduanas. Fue muy polifacético”.

Respecto a su vínculo con Libertad dijo Bentancur que precisamente lo que hizo en “la charla fue eso, recortar su vínculo con la ciudad” y contó, por ejemplo, que “en 1963, cuando Libertad fue declarada ciudad, él declamó en la plaza pública, con un verso dedicado a Libertad”.

“Libertad está presente en su obra y en su vida, él siempre estuvo queriendo estar en Libertad e incluso está enterrado en el cementerio de Libertad, a su pedido, según ha contado su hija, que es licenciada en letras y ella fue la que juntó los versos que él había hecho, que agrupó en por lo menos tres libros breves. Los libros los publicó él en ediciones caseras y después los reunió ella, con un gran trabajo, en una antología poética, que está muy bien presentada”.

Dijo Bentancur que conoció en persona a Guerra y que la última vez que hablaron, tuvieron una larga charla en un encuentro sobre 25 de Agosto.

INTERPRETADO | Al inicio de la charla, la directora de la Escuela Técnica Fernanda Umpiérrez, dijo que cuando la hija de Guerra planteó la posibilidad de realizar la presentación del libro en ese centro de estudio, no lo dudaron y lo enmarcaron en las actividades que realizan los docentes de Idioma Español y Literatura.

Además de la charla brindada por Arturo Bentancur, se contó con la participación de payadores que entonaron versos escritos por el homenajeado.

Por Javier Perdomo