Guardavidas preocupados por el “ruido” que generó su advertencia sobre presencia de víboras en Kiyú

Días pasados un simple informe preventivo de la Agrupación de Guardavidas de San José sobre el avistamiento de alguna yara en la playa, generó insólitamente una viralización en las redes, varios medios recogieron y amplificaron la noticia, como si fuese la primera vez que sucediera. Incluso portales de la capital levantaron la noticia, hasta llegó un móvil de Telemundo a cubrir el hecho.

Maxi Carlini, vocero de la Agrupación dijo a La Semana que “se tergiversó nuestra advertencia sobre las víboras, que lo hicimos a modo de prevención y se generó un estado de alarma que hizo que llegara incluso un equipo de Telemundo a hacernos una nota, y de la charla que tuvimos que fue de media hora, sólo pasaron dos minutos”.

Carlini agregó que increíblemente “recibimos una enorme cantidad de mensajes de gente que había alquilado en Kiyú y estaba muy preocupada por el tema de las víboras y la verdad que nos enojamos un poco por tanta manija que se le dio y no se interpretó bien lo que quisimos decir”.

El Guardavida finalizó diciendo que el comunicado “apuntaba a nuestra tarea de prevención de accidentes y también para informar a la población, porque hay gente que ve una culebra y la mata, sin saber que ellas incluso se alimentan de las víboras venenosas, nosotros promovemos el cuidado del ecosistema y del ambiente en el que trabajamos y apoyamos las luchas ambientalistas”.

OPINIÓN | Quienes conocen Kiyú desde hace décadas, los habitantes permanentes del balneario y aquellos que llegan habitualmente en cada temporada a disfrutar de sus playas, tienen plena consciencia de que las yaras y cruceras tienen por estos lados un hábitat natural que poco a poco ha sido invadido por el desarrollo de la infraestructura y las tareas agrícolas.

Sin embargo son mínimamente escasos, ínfimos, los casos de mordeduras a seres humanos registrados. Respecto a la rápida difusión por algunos medios de la advertencia de los guardavidas, una más entre muchas que realizan habitualmente y que no son replicadas, La Semana habló con algunos residentes del balneario para recoger diversas opiniones.

Pablo, que vive hace seis años en Kiyú dijo que “he visto esporádicamete una o dos, huyendo mientras cortaba el pasto en mi casa, no me preocupan más que otros riesgos que pueden correrse en cualquier lugar”.

Amalia, que lleva más de 20 años residiendo permanentemente en el balneario dijo que “son bobadas, si te metés en cualquier zona de pastizales o montes te podés encontrar una crucera, si vas a un lugar de piedras como Mahoma también; creo que se hizo demasiado de muy poco”.

Celear Lemes, veterano artista plástico que también lleva más de dos décadas radicado en Kiyú expresó que “es todo manija, se ha exagerado mucho, yo llevo mucho sin andar por el campo, pero acá no he visto ninguna, he escuchado de productores que han visto alguna cuando cosechan la papa, los reptiles se alejan cuando hay movimiento o barullo” y agregó que “también puede pasar que por el uso de tantos productos en el campo haga que busquen refugio más cerca de la costa, pero no es un problema que me preocupe mucho”.

Kiyú está hermoso en este feriado de Carnaval, pasados los vientos y lluvias de la semana anterior las aguas han vuelto a su normalidad y los veraneantes han llegado en buena cantidad, generando demoras en los comercios, fundamentalmente en el rubro alimentos, algo habitual en cualquier balneario.

CASETAS | En otro orden y debido a que en nuestra pasada edición se hizo referencia a la instalación del nuevo modelo de casetas para los puestos de Guardavidas que se vienen colocando por parte del Gobierno Municipal en las playas del departamento, y no tuvimos la oportunidad, por razones de fuerza mayor, de brindar la opinión que al respecto tienen las brigadas de guardavidas, ya cerrada el lunes la edición, Maximiliano Carlini respondió al requerimiento realizado.

Carlini dijo que las nuevas casetas “antivandalismo” han sido un largo reclamo de los Guardavidas a las autoridades departamentales, “los compañeros lo habían pedido hace varias temporadas, para brindar un mejor servicio al público y también como una forma de mejorar las condiciones de nuestro lugar de trabajo”.

A modo de ejemplo Carlini agregó que “en lo que tiene que ver con las condiciones climáticas, el nuevo modelo es totalmente exitoso porque al tener ventanas laterales nos permite cubrirnos de los vientos desde cualquier punto, nos da un buen resguardo de las lluvias sin tener que abandonar el puesto, con el modelo anterior si ocurrían lloviznas con viento Sur teníamos que levantar el servicio porque se llovían y además el agua golpeaba en el fondo de la caseta, eso ahora con el nuevo modelo no sucede”.

Además, el funcionario dijo que “este modelo también nos permite tener una vista periférica de la playa, al tener tres ventanas, dos laterales y una frontal nos posibilita estar sentados, bajo sombra y tener una visión total de la playa, antes debíamos buscar un punto a la sombra y debíamos estar parados o mirar cada tanto a los puntos que no veíamos o directamente estar expuestos al sol”.

El otro aspecto destacado por Carlini es el sistema de seguridad que ofrecen los nuevos modelos de caseta que les da el carácter de “antivandálicas”. Dijo que “es casi imposible o muy difícil que puedan vandalizarlas por su construcción, ya que por su diseño se requeriría de herramientas muy específicas”.

Hasta el momento se han colocado cinco casetas con este diseño. Ordeig, Vistamar y Parador Chico en Kiyú y las dos de Cufré, “estarían faltando, y se espera que puedan instalarse para la próxima temporada en Parador del Medio, en el Parador Grande, la bajada de Villa Olímpica y en Playa Pascual no se colocará una de este tipo debido a que en ese lugar se han llegado a incendiar desde la base las casetas debido a actos de vandalismo. En ese lugar está acordado con el Gobierno Departamental que se construirá una de material”.

 

Por Jorge Gambetta.