“Fotógrafos de la Apertura”: Cyro Giambruno estuvo en el cierre de muestra del penal en Casa de la Cultura

Mucho se ha escrito sobre la negra historia reciente del Uruguay durante la dictadura cívico militar, seguramente queda aún mucho por escribir y sobre todo muchos tienen muchísimo para decir, pero el horror del terrorismo de Estado que imperó entre 1973 y 1985 no tuvo imágenes públicas, la censura – y autocensura – de los medios de comunicación de la época no permitió que el Uruguay y el mundo supieran lo que pasaba en nuestras calles y cárceles.

Cyro Giambruno fue uno de los 2872 presos políticos en el Penal de Libertad, según dijo a La Semana, “cuando salí de la cárcel me instalé en una chacra de Canelones, luego volví a Montevideo y en Foto Club conocí a quien luego sería mi socio, José Luis Sosa, recientemente desaparecido, que era un fenómeno como fotógrafo y docente”.

Sobre el origen de la muestra “Fotógrafos de la Apertura”, Giambruno dijo que “en realidad esta muestra surgió a partir de un Desfile de Llamadas en 1983 a la que fuimos a sacar fotos, y ese día hubo una represión brutal a la gente que estaba acompañando a las comparsas, nosotros habíamos sacado muy lindas fotos de las llamadas pero luego aparecieron los golpes, los palos y demás y a raíz de esas fotos la agencia Asociated Press nos compró una y así surge Cámaratres, como Agencia de Publicidad, porque cuando vamos a facturar no podíamos identificarnos, porque en ese momento seguían algunas persecuciones, entonces como éramos tres, José Luis, quien era mi compañera en aquel momento y yo, le pusimos Cámaratres y nuestro laboratorio se fue transformando en punto de encuentro”.

REPRESIÓN| El aparato represivo del Estado, aún en 1983 continuaba intacto, Giambruno dijo que “la gente tenía mucho miedo, nosotros andábamos regalados y así empezamos, con cierto olfato político a perseguir fotos” y agregó que “aquella fue la primera foto que hubo de todo el período de la dictadura que salió en una agencia de prensa y que mostraba la represión del Uruguay” porque en el país “era como que acá no pasaba nada, porque se habló de la tablita u otras cosas pero acá parecía como que no se le pegó a nadie, y la situación hizo que fuéramos como un vehículo de difusión, porque a partir de aquella foto que circuló en medios internacionales algunos medios alternativos nacionales, semanarios como Aquí, La Democracia, luego Jaque también, de todo el espectro político que estaba trabajando en las negociaciones nos dieron espacios para publicar nuestras fotos y entonces nos pedían que fuéramos a cubrir algunos hechos”.

El profesional dijo que así “empezamos a tomar testimonios de todo eso, un poco de ahí surge el nombre de Fotógrafos de la Apertura porque reflejamos un poco esos tres últimos años y el retorno democrático, incluyendo el viaje de Wilson en el barco desde Buenos Aires, mi socio vino con él en el barco, yo me fui a la Ciudad Vieja”.

A fines de 1983 llegó a Montevideo un grupo de niños del exilio, hijos de exiliados políticos que venían a conocer a sus abuelos y familiares, el hecho, considerado el primer paso de lo que luego sería la Operación Retorno, también está registrado en la muestra, Giambruno recuerda que “la gente fue a esperarlos al Aeropuerto, los esperó para saludar su pasaje por la rambla y esa foto fue en un encuentro que se hizo con todos ellos en la Rural del Prado porque allí y en AEBU se estableció como la base de operaciones para todo ese movimiento, fue algo muy emotivo, se había contratado un vuelo charter y vino lleno con los niños, son esas pequeñas cosas de las que a veces no nos damos cuenta” y que también ocurrieron en aquella época.

EL PENAL| Una vez asumido el primer gobierno tras la dictadura cívico-militar, “el Presidente Sanguinetti habilitó una visita guiada para la prensa nacional e internacional por las instalaciones del Penal de Libertad luego de la liberación de los últimos presos políticos, pero entre la prensa había gente que ya había estado allí dentro porque cada medio de prensa llevó algún ex preso como asesor y terminó en que tomamos el control del Penal y sacando fotos donde quisimos y encontrando algunos documentos” recuerda Giambuno, y agrega que “yo estaba con la gente del Semanario Aquí y venían Tomás Linn y Alfonso Lessa conmigo y anduvimos revolviendo cosas, hasta en un basurero, allí encontramos órdenes de retención, control de presos, papeles semi quemados, en realidad pretendieron mostrarnos el Penal lustrado, estaba lustrado y limpio, pero seguía documentando el terror que allí se vivió”.

El fotógrafo dijo además que “esa recorrida fue por el mes de abril y la muestra responde a que José Luis y yo consideramos que estas fotos eran patrimonio testimonial del pueblo uruguayo, parte de la historia de nuestro país y las donamos al Centro de Fotografía, en el año 2015 el Centro de Fotografía editó un libro que se llamó Fotógrafos de la Apertura que resume desde la llegada de los niños, hijos de los exiliados políticos y pasa por todos estos episodios y la llegada de Zitarrosa, de los Olimareños”.

Pero también se registraron “situaciones muy violentas como las de un día domingo al mediodía, cuando habían clausurado el Semanario La Democracia y la gente estaba manifestando por la vereda con carteles y cuando llegaron frente a la Universidad y se armó una trifulca tremenda, les armaron como un tipo de trampa, con aquellos camiones que usaba la policía esperando para llenarlos de gente, otro episodio fue en una concentración frente a la Suprema Corte de Justicia donde había un grupo de gente reclamando por la libertad de Wilson y también hubo represión, inclusive a un fotógrafo le pegaron un palaso en la cabeza ese día”.

REPERCUSIONES| Cyro Giambruno dijo que “me he encontrado con gente que me ha dicho “yo viví en otro país”, porque quienes no tenían algún familiar exiliado o tenían una actividad diferente, no se enteraron porque parecía que acá estaba todo bien y cuatro meses antes de las elecciones habían secuestrado y matado al doctor Vladimir Roslik” y agregó que “fuimos a San Javier cuando la muerte de Roslik a causa de la tortura”.

La dictadura estaba en sus últimos meses, pero Giambruno recuerda que “hubo un preso que se estaba muriendo de cáncer y falleció quince días antes de las elecciones en el Hospital Militar sin que lo dejaran morir junto a su familia”.

La serie de 30 fotografías termina con las elecciones de noviembre de 1984 “con Sanguinetti, Zumarán y Arana votando y después de eso la asunción del Parlamento en febrero del 85, con el reloj de la Cámara de Senadores con el día y la hora, la salida del Goyo Alvarez del Palacio Estévez, luego el 1º de marzo y después una del 27 de junio del 85 en una marcha que se hizo en conmemoración del primer aniversario del Golpe de Estado en Democracia en la que encabezaron Zumarán, Wilson, Seregni y Crotoggini, el Partido Colorado no participó”.

Cierta vez a Giambruno le preguntaron “qué foto me había emocionado más y lo que en realidad a mí me emocionó más fue la reacción de mucha gente que se encontró en la foto, porque en esas fotos donde aparece mucha concurrencia la gente se busca, eso fue muy interesante” y agregó que incluso en una oportunidad “hubo una señora en una exposición que le mostraba a su hija a su padre antes de que ella misma lo conociera durante una marcha por 18 de Julio”.

Finalmente el fotógrafo dijo que “la muestra ha recorrido varios puntos del interior, en Minas tuvo un impacto muy fuerte, gente que se ponía a llorar y nos decían “ustedes no saben cómo vivimos nosotros la dictadura, teníamos una escuela militar, un cuartel y la base de la Región Militar”, estuvimos en Rocha, en Salto, en Fray Bentos, en Canelones, en Santa Lucía, es una muestra itinerante en manos del Museo de la Memoria y cualquiera que quiera llevarla a otra parte se puede comunicar con el Museo”.

Entre las fotografías hay una en la que aparece el “Gaucho Fernández”, un personaje que muchos veteranos de Libertad recordamos, fue tomada el 10 de marzo de 1985, cuando salieron los últimos presos políticos del Penal de Libertad y el conocido alambrador fue a recibirlos y ayudarles a cargar sus bultos hasta la ruta 1.

Por Jorge Gambetta.