Fernanda Ceballos, la problemática de la madre condenada luego de la muerte de su bebé y las mujeres en los sindicatos

Al arranque de la pasada semana se conoció, la información de la muerte de un bebé de seis meses en la zona de Ciudad del Plata, que había quedado a cargo de su hermana de 12 años conmocionó al país, en particular por el tratamiento noticioso que se le dio al caso, que fue portada en los informativos televisivos. Los primeros informes hablaban de una mujer que había salido a bailar, luego hubo mayor precisión y quedó claro que había salido a realizar un servicio sexual para alimentar a sus hijos. Esto -sumado a que fue una muerte súbita la causa del deceso del niño-, si bien cambió en algo la carátula ante la Justicia, no fue suficiente para acallar la condena social, que se extendió más allá del dictamen de la jueza actuante.

Debieron ser los colectivos feministas y los sindicatos los que salieran a defender a la mujer -Nataly-, para que las cosas fueran puestas en su lugar. El miércoles, día del paro general parcial realizado por el Pit-Cnt, el Plenario San José, difundió un comunicado firmado por la Secretaría de Género, Equidad y Diversidad, que textualmente decía: “repudiamos el protagonismo que ha tenido algún medio de comunicación, arengando a ser jueces y verdugos en el caso de Nataly y su familia. Repudiamos la criminalización de la pobreza y la justicia patriarcal, que deja en evidencia, una vez más que los famosos deberes inherentes a la patria potestad, sólo se cumplen, se exigen, se cuestionan y se condenan si sos mujer”.

Fernanda Ceballos es integrante de la mencionada Secretaría, oriunda de Ciudad del Plata al igual que Nataly, trabaja en la empresa Bader, es dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (UNTMRA), y en todos los actos que realiza el Plenario, defiende enérgicamente los temas de género.

En diálogo con La Semana, la dirigente sindical dijo que el Plenario San José y el Pit-Cnt todo cree que Nataly “fue condenada injustamente por la sociedad, pero también fue condenada injustamente por los medios, que mintieron, porque dijeron que la chica había salido, que había dejado a los niños solos, que se había muerto asfixiado, que se había ido a bailar y la realidad no es esa. La realidad es que es una chica que tenía un trabajo sexual, precario y no le quedó más remedio que dejarlo con los hermanitos y pasó lo que pasó, que es una tragedia, el niño murió por muerte súbita, es decir que si hubiese estado ella hubiera ocurrido igual”.

 

SOLIDARIOS | “Nosotros decidimos dar el apoyo a la muchacha, porque a las mujeres en condición de precariedad son más condenadas”, dijo y explicitó que si bien no han tenido ningún contacto con ella, “el movimiento sindical es solidario y salimos en defensa de su situación” y “por supuesto que si la chica necesita alguna ayuda, como movimiento sindical solidario podemos hacer alguna colecta o pedir algún tipo de aporte en caso que lo necesite, pero lo que más nos preocupa es la condena social que se le ha hecho”.

Fernanda Ceballos insistió en la responsabilidad de algunos medios y mostró su preocupación porque ante esas mentiras algunos vecinos “se le quisieron meter en la casa y prenderla fuego”.

Mencionó Ceballos como un hecho irrespetuoso, que un medio de comunicación de San José -no supo especificar cuál- “hizo algo terrible, sacó como una encuesta para que la gente dijera si la mujer era culpable o no, otra vez exponiendo a la chica, en un momento de mucho dolor, donde en medio está la muerte de un bebé, hay una familia que sufre, exponiendo a toda una familia. Ni siquiera tuvieron un mínimo de respeto”.

Fernanda Ceballos dijo que como movimiento sindical no pueden más que denunciar estas cosas y trabajar en materia de violencia. “Lo que nosotros hacemos es realizar talleres de sensibilización para hablar de los prejuicios que sufren las mujeres; la sociedad sabe los femicidios que han ocurrido en San José, un departamento en el que hay una fuerte violencia de género, machista. Hacemos talleres de sensibilización, hablamos con las compañeras y compañeros, procuramos imponer cláusulas de género en las empresas y ante casos como éste, decimos basta de violencia machista, hipocresía, prejuicios y odio de clase, porque esta chica es condenada por su trabajo sexual y por ser pobre”.

Fernanda Ceballos se preguntó: “¿Quién no se quedó alguna vez a cargo de su hermanos cuando los padres fueron a trabajar? Eso fue lo que hizo esta chica, salir a buscar dinero para darle de comer a sus hijos.

 

SU TRABAJO MARCÓ | No dudó en decir que la condición social de Nataly, fue central para su condena social. “Cruelmente, dependiendo de la situación social en la que esté la mujer, es condenada o no. Depende del caso, si es alguien de clase alta nos sentimos solidarios, pero si es el caso de una chica en estas condiciones, la repudiamos, eso es lo que no puede pasar”.

En opinión de Fernanda Ceballos, la condición de trabajadora sexual fue otra razón para la condena. “Eso tiene que ver, claro, hay mucho prejuicios sobre eso. Surgen esos comentarios de ‘es una prostituta’; ahora, si trabaja en una fábrica y se queda hasta las 3 de la mañana, porque tiene que hacer horas extras, también para darle de comer a sus hijos, quizás no se le condene de la misma manera”, dijo la dirigente del UNTMRA.

Ceballos se mostró preocupada por las cifras de violencia que hay en Ciudad del Plata y en San José todo, que según ella está entre los de más elevado número de casos en materia de estadísticas. “No solo hablamos de violencia física, también hay violencia psicológica”, comentó.

Desde los sindicatos “trabajamos para tratar de frenar ese tipo de violencia, tratamos de imponer cláusulas de género, para que en el caso que alguna compañera o compañero sufra violencia de género, podamos acompañarlo y que logre la ayuda necesaria”, comentó Fernanda Ceballos.

Consultada respecto a cuál es la actitud de las empresas respecto al tema violencia de género, dijo Ceballos que “nosotros nos sentamos a hablar con las empresas y hablamos de los protocolos sobre acoso sexual, sobre violencia de género, incluso ha habido talleres en algunas fábricas, como por ejemplo en Faurecia, donde trabajamos en conjunto con la empresa. Hemos tratado de hacer talleres en otras empresas, no nos han dicho que no, pero no hemos podido hacerlos”.

 

CAMBIO CULTURAL | Al mencionar la participación de las mujeres en la vida sindical, Ceballos reconoció que “ha aumentado a la lucha de las mujeres en el movimiento sindical, por supuesto codo a codo con los compañeros. Venimos avanzando las mujeres en el terreno sindical, pero también hay que hacer un cambio en materia cultural, porque si bien las compañeras integran el sindicato, se organizan, van a las movilizaciones, a veces no van a una reunión, porque dicen ‘qué van a pensar, cuando yo tengo cosas que hacer en mi casa’”.

“Falta un poco de cambio de cabeza en ese sentido. Por eso es que hay más compañeros en los sindicatos, porque quizás no tiene el mismo peso que una mujer esté en reuniones fuera del horario de trabajo que los hombres, pero igual seguimos cambiando y avanzando como sociedad”, opinó.

“Las mujeres se sienten responsables, dicen ‘está mal que no esté en mi casa’, pero es un tema cultural”, reafirmó la dirigente sindical, para finalizar.

Por Javier Perdomo.