“Entre la química y la cocina”, el libro de Leticia Cicero que combina dos pasiones

El pasado 26 de mayo la Editorial Grijalbo lanzó el libro “Entre la química y la cocina”, de la ingeniera química y cocinera Leticia Cicero Bidegain, la libertense que cobró notoriedad por llegar a la final de la primera edición Master Chef Uruguay en julio de 2017.

Cicero difunde sus recetas habitualmente en el segmento “La receta de Leticia” del programa “La mañana en casa”, que se emite de lunes a viernes en Canal 10. También es columnista del programa “No toquen nada” de emisora Del Sol FM.

HERRAMIENTAS | Según se explica en la contratapa del libro, “esta obra no es solo un libro de recetas, es una caja de herramientas para conocer, optimizar y sacarles el mejor jugo a nuestra cocina y/o nuestro tiempo”.

Los conocimientos profesionales, complementados por sus aprendizajes y pasión por la cocina le permitieron a Leticia conformar la mezcla conceptual y práctica para explicar de manera sencilla, además de cómo cocinar, algunos “por qué” de la elaboración y manipulación de alimentos y de qué manera la autora logra enriquecer la alimentación de su familia con sabores diversos, mucho de organización y un eficaz aprovechamiento del tiempo.

DIDÁCTICO | En diálogo con La Semana Leticia Cicero dijo que la aparición del libro “estaba prevista para el ‘primer’ Día de la madre, por la situación actual se demoró un poco y finalmente salió el 26” y sobre el contenido de las 200 páginas dijo que si bien “tiene recetas, también contiene herramientas para ayudar a conservar, congelar, manipular mejor los alimentos y evitar enfermedades”.

El contenido del libro permite alcanzar el máximo rendimiento de los electrodomésticos, o conocer las ventajas de la congelación. Cicero explicó que “si se quiere es como un manual para animarse a cocinar y aprender un poco más de la cocina; para el que no cocinaba es animarle un poco para que vea que organizándose se puede cocinar con los tiempos de hoy en día. Hay recetas bastante tradicionales pero nos manejamos con el freezer y otros electrodomésticos, porque se trata de hacer aquellas cosas que a nuestras abuelas les llevaba todo un día, pero en una o dos horas”.

Leticia explicó que el libro enseña o sugiere “de manera sencilla cómo y por qué congelamos, por qué está bueno congelar una carne, si la podemos porcionar, en qué cambia su calidad, cuándo pierde más jugo, qué cosas se pueden congelar, cuáles no, cuándo se puede congelar o no una salsa blanca” según su composición.

PROCESOS | En su libro Leticia Cicero aborda, desde sus conocimientos profesionales y su práctica cotidiana, cómo opera la Química en el proceso de elaboración y conservación de los alimentos. “Si quiero congelar una rúcula, cómo se debe congelar, cómo se debe desinfectar”; en un lenguaje sencillo la autora explica el por qué de las cosas en el ámbito de la cocina. “Es explicar por qué nos conviene manejarnos de determinada manera en la cocina, dijo”.

También se abordan en el libro algunos mitos, “como el mojar el cuchillo para cortar la cebolla” sin lagrimear, o los tips “cuando algo me quedó muy salado, qué le puedo agregar, las explicaciones vienen desde la ciencia pero con un lenguaje muy terrenal”.

La gastronomía es a la vez arte y ciencia, la acumulación de conocimientos y experiencias que nos llegan por transferencia intergeneracional. La autora dijo que “si naciste en un hogar donde alguien siempre cocinó, seguramente cocines, porque hay una transferencia de conocimientos directa, aunque tal vez nunca te involucraste demasiado, pero hay una crianza con aromas de hogar y eso pesa”.

EFICIENCIA | Según su autora “Entre la química y la cocina” aborda “recetas muy tradicionales, como una pasta rellena o una tarta, no hay recetas innovadoras o de cocina revolucionaria, se trata de llevar aquella receta de la abuela, la más convencional, a los métodos de hoy en día” ante los nuevos desafíos, la necesidad de ser eficientes para adaptar los horarios. “¿Cómo hago unos fetuccinis caseros si tengo poco tiempo?, nuestras abuelas estaban seguramente todo el día en sus casas y le dedicaban mucho tiempo a cocinar, hoy todo es diferente, aún para mí que me gusta la cocina, al que nunca cocinó, que se anime, y al que cocina darle otros conocimientos y consejos de organización para que sus tiempos mejoren”, comentó.

Según Cicero, la eficiencia comienza por una buena planificación de las compras de materiales y productos a utilizar. Agregó que para quienes gustan de la cocina, “la compra semanal permite ahorrar tiempo y dinero, porque si vas todos los días al súper, es tanta la variedad de cosas que hay  que enseguida te dan ganas de todas, en cambio si se hace la compra semanal, se abre la heladera y se cocina con lo que hay en la heladera, que además permite balancear los alimentos” y para eso ofrece, en las páginas del libro, algunas listas de compra semanal a modo de ejemplo.

HISTORIA | Tanto la Química como la cocina estuvieron casi por ADN incorporadas en Leticia. Su abuelo materno fue Químico Farmacéutico, fundador de la añosa Farmacia Bidegain de Libertad. Su madre es hoy también Química Farmacéutica y en gran medida además responsable del gusto por la cocina casera.

Tras obtener su título de Ingeniera Química  Cicero comenzó a trabajar en el Laboratorio Rubino del MGAP y recuerda que “había estado provisoriamente en la oficina de Libertad durante mis embarazos y lactancia, pero cuando tuve que volver era demasiado tiempo fuera de casa, las siete horas de trabajo más cuatro de los traslados, porque el laboratorio está en Ruta 8. En ese momento mis hijos tenían 1, 3 y 4 años, entonces presenté renuncia”.

Fue entonces tiempo de plantearse alternativas, repensar su proyecto de vida. “Entonces empecé a hacer unas carpetitas como para dar clases de cocina para niños, en ese impase surgió el llamado de Master Chef y una amiga, Adriana, me insistió mucho y me decía que eso era para mí y yo al principio no quería, tenía algunos preconceptos sobre los realitys, no me veía en ese ambiente”.

Ante la fuerte insistencia de su amiga decidió anotarse, “pero no le conté a ella, cuando me llamaron y le dije me quería matar (se ríe alegremente). Desde un principio mi interés no era ganar, yo veía oportunidades, pensé sí que me podía abrir algunas puertas”.

Cicero recuerda que “no pensaba con llegar a la final, porque entendía que no tenía perfil, que mi imagen no le rendiría al programa, porque soy super realista, soy como soy, plana, no me sentía un personaje que rindiera para un reality, no generaba polémicas, nada de show”.

Tan baja era su expectativa que “hablé con mi madre y mi suegra para que cuidaran a mis hijos, grabábamos dos veces por semana y les dije que sería más o menos durante un mes, pero me llevó cuatro (vuelve a reírse)”.

CARRERA | Cicero explicó que “tuve un montón de miedos a exponerme públicamente, por mi familia sobre todo, hasta ese momento los ejemplos que teníamos del programa eran de la televisión argentina, yo no quería estar en un programa de chimentos, fue una decisión muy dura pero fue también muy importante, estoy siempre agradecida al canal, porque fue lo que permitió todo lo que está pasando ahora”.

Una vez terminada la primera edición de Master Chef comenzó una nueva carrera profesional. “A los dos meses me llamaron de La mañana en casa, para hacer La receta de Leticia y después me llamaron de la radio para hacer las columnas de química y cocina que fue como el cierre de todo porque me permitió unir mi profesión con mi pasión por la cocina” y agrega que a raíz de esas columnas “surgió la propuesta del libro”.

En ese sentido la autora, profesional, madre y cocinera dijo que “yo había comenzado ese ciclo en Del Sol FM con congelados, empecé con carnes, después la parte de huevos y lácteos y mucho de lo que está en el libro surgió de las columnas de la radio”.

Cicero agregó que “lo que siempre tuve claro que cuando comenzó Master Chef no quería que todo ese proceso quedase en un cajón, entonces, antes que surgiera lo de la televisión me dediqué a potenciar un poco el tema redes sociales, desde Instagram me fui haciendo conocer y hoy en día es otro trabajo, porque a través de las redes las marcas te contactan y surge hacer una publicidad y esa es una punta muy interesante y todavía a explotar”.

Obviamente que Leticia Cicero, sin cambiar su forma de ser, transmitiendo su natural simpatía logró conservar su personalidad ajena a los patrones mediáticos y captar la atención de productores y publicistas, comunicando con naturalidad la imagen de mujer, esposa o madre que en estos tiempos trabaja y hace lo que le gusta sin abandonar la ciencia que aprendió sino aplicándola en el uso de cada ingrediente de sus platos, ya sea una añosa cazuela de vegetales o una sofisticada presentación de sushi, aunque confiese que donde más cómoda se siente es en la pastelería, su primer titulado gastronómico obtenido en el Instituto Gato Dumas.

El primer libro de Leticia Cicero ya está en librerías y promete convertirse en un muy actualizado y detallado manual de cocina de mucha utilidad tanto para principiantes como para apasionados a ese mágico arte de cocinar para la familia y los amigos.

 

Por Jorge Gambetta.