En el tránsito hay gente que cree ser “el rey del mambo”

Estimó que al culminar este 2017, la cantidad de muertos en siniestros en San José, podría andar en los 40.

Es difícil que la siniestralidad no esté presente entre los temas que se abordan cada semana en estas páginas; la cuenta fatal aumenta sin parar y a menos de tres meses de finalizar el presente año, según los datos que la Unidad Departamental de Seguridad Vial (UDESEV), van 28 muertos, siempre y cuando no se cuenten los fallecidos en la huida del robo a la sucursal de Anda Libertad (cuando fallecieran ocho personas más), que elevaría a 36 el total hasta el presente y como se sabe que en el último tramo de cada año la siniestralidad aumenta, se espera superar la barrera de las 40 muertes en lo que queda de 2017.

Ernesto Baquer es el encargado de comunicaciones de la UDESEV y es quien ahora maneja las estadísticas en base a los datos que le aporta la Jefatura de Policía de San José. Al hacer para este medio un balance de los números que maneja, dijo que “lo que hemos visto hasta ahora es bastante malo, tenemos hasta este momento 28 muertes en el tránsito, lo que quiere decir que a finales de año llegaremos a 35 o 40, es decir que tenemos tres veces más muertes que la media del país y 10 veces más que la media de España, de Francia o Italia; es una tasa de mortalidad cada 100 mil habitantes, espantosa”.

Pero no solo las muertes aumentan en la base de datos, también lo hacen los heridos y esto es “como consecuencia de que han aumentado los siniestros; es una situación ante la cual uno queda estupefacto”, dice Baquer, que añade luego que como comunidad “no reaccionamos y parece que cada cual sigue haciendo la suya, no cuida su vida ni la vida de los demás, no se respeta a nadie. Es algo realmente dramático”.

Es en este punto en que Baquer ve el mayor problema, en la violencia y la falta de respeto, porque “lo mismo da que haya rutas nuevas o rutas viejas, lo mismo da una moto, que un auto, allí no está el problema”.

Baquer dijo estar impactado por los datos de siniestralidad de motos. Dijo tener en sus manos los datos de la penúltima semana de setiembre (ver recuadro aparte), de martes a domingo y los números son impactantes; “hay lesionados de toda clase y de todo pelo; además los dos últimos fallecidos iban en moto”. Eso, entiende el integrante de la UDESEV, es producto de la imprudencia: “a veces no llevan casco, los llevan medio sueltos, entonces las consecuencias son tremendas”, dijo y especificó que en los datos que está manejando “hay gente de todas las edades”, no hay solo jóvenes.

VIOLENCIA | Insistió Ernesto Baquer en que el problema está en que hay “un alto grado de violencia, un no respetar al otro, un no querer convivir. Socialmente hay un clima exacerbado, de sentirnos cada uno el rey del mambo, con derecho a todo, caiga quien caiga. Eso sucede en todos los ámbitos, en la política, en la familia, no es solo en el tránsito”.

Hay algo que se está apoderando de nosotros, el apuro, el querer hacer lo que queremos rápido y lo demás, no importa”, agregó Baquer, que explicó luego que eso hace que se pueda ver al inspector de tránsito como enemigo, aunque reconoció que en ocasiones “podría haber algún hecho que merecidamente se moleste con ellos.

Para el integrante de la UDESEV, la contrapartida a la actual situación “sería quiero cuidar mi vida, la vida de los otros y disfrutarla, porque el mayor porcentaje de siniestros se da por la imprudencia, por hablar por teléfono mientras se conduce, por no estar atentos; hay cosas que le sacan la atención y la perspectiva a la persona que conduce, que se olvida de los demás, de la carretera, de los otros”.

Dijo además que no es que no se esté educando, que no se den instancias de formación en el tránsito, por el contrario, dijo, “se están haciendo muchas cosas, talleres de maquinaria agrícola, talleres de seguridad ciudadana, se realizan charlas en escuelas y liceos, la experiencia de inspectores por un día, en la cual niños en edad escolar acompañan a un inspector en su tarea.

También opinó que la educación no alcanza y que la penalización en el tránsito es muy importante. “Las penas en el tránsito son interesantes, ayudan. A mí en una ocasión me ayudó que me pusieran 6000 pesos de multa, no cometí más el error que cometía” y por lo tanto concluye que pareciera que “los humanos necesitamos que nos recuerden en el bolsillo qué consecuencias tienen nuestros actos de conducción, nuestro manejo en la vía pública”.

LARGO PLAZO | Luego hizo referencia a que las políticas a largo plazo como la única solución para bajar los índices de muertes en el tránsito. En España, dijo, “demoraron 25 años de pasar de 4000 muertos al año cada 100 mil habitantes a unos mil por año y en todos los países ya se ve eso. Ha habido una política de años y años en ese sentido y acá, en este departamento de San José, no la hemos tenido”. Recordó que “hasta hace poco los políticos de este departamento, no querían hacer obligatorio el casco porque podían perder votos”.

Hay que tratar de ser constantes durante años en la misma política y en Uruguay recién ahora estamos empezando”, dijo e insistió en que “se trata de poder disfrutar la vida y no de matarnos unos a otros”.

Por último, destacó como una política positiva en materia de mejoras en el tránsito, la vigencia de la ley de faltas, que impone el trabajo comunitario a quienes infringen las normas de tránsito. “Eso ya ha dado sus frutos en el departamento”, comentó el integrante de la Unidad Departamental de Seguridad Vial.