El jueves 28 de noviembre se realizó la marcha contra la violencia de género y generaciones

El pasado jueves 28 se realizó una nueva edición de la Marcha contra la Violencia de Género y Generaciones que organizó el Centro de Primer Nivel de Atención de Libertad. La actividad había sido suspendida el lunes 25, Día Internacional de Lucha contra la Violencia de Género, debido al alerta amarilla que había emitido el Instituto Nacional de Meteorología (INUMET).

La movida comenzó sobre 19 y 30 horas, saliendo un puñado de marchantes desde el centro de salud, por calle Artigas hasta la avenida, por la cual transitaron hasta 25 de Agosto, calle por la cual avanzaron hasta llegar a la plaza de los 33 Orientales, donde se reunieron para dejar un mensaje alusivo a la fecha recordada.

Previo a salir del centro de salud, la directora Ana María Piñeyrúa, al hablar con los medios locales mencionó que la problemática debe “hacernos pensar en forma permanente, más allá que el 25 de noviembre se elige como el ‘Día contra la violencia hacia las mujeres’. Esta es una realidad que nos golpea día a día. Basta con ver el número de femicidios, ya llevamos más de 30 en lo que va del año, que es la expresión máxima de lo que es la violencia de género y generaciones”.

Entiende Ana María Piñeyrúa que “es fundamental recordar el tema todos los días y trabajar para sensibilizar sobre él, porque se viene trabajando hace años y todavía siguen sucediéndose además de femicidios, los casos de violencia, de maltrato y de abuso. Día a día se conocen más casos”.

En opinión de la funcionaria “hay que apelar a la sensibilización de toda la comunidad, porque es un tema que nos atraviesa a todos, de una manera u otra y por supuesto que es un tema de Estado, de salud pública. Hay que ponerse las pilas para empezar a ver resultados efectivos”.

Al referirse a la actividad realizada en Libertad, dijo Piñeyrúa que “la marcha es algo que venimos haciendo todos los años y aunque no seamos muchos los que participamos, la idea es no dejar de hacerlas”.

Consultada respecto al grupo que trabaja en la temática dentro del centro de salud, dijo Ana María Piñeyrúa que “estamos trabajando a full, todas las semanas estamos contactándonos con un caso nuevo de violencia de género o de maltrato o abuso infantil. Nos reunimos dos veces a la semana, parece que no va a aparecer ningún caso, pero siempre aparece alguno. Es algo que nos deja de impactarnos”.

Mencionó luego que en realidad, “tenemos más casos que se denuncian, no es que hayan aumentado los casos, parece que tiene que ver con que la gente se anima a hablar mucho más. Los niños están hablando mucho, se les enseña qué es lo que está bien y lo que está mal, eso es una cosa fundamental”.

Respecto a con qué instituciones se coordina, dijo Ana María Piñeyrúa que “con la Policía es con quien menos tenemos coordinación, nosotros trabajamos más que nada con otras instituciones. Trabajamos con las escuelas, con la Escuela Técnica, Liceo, el INAU, el MIDES y también con la Fiscalía”.

Opinó por último que este es un tema en que no se puede dar marcha “atrás de ninguna manera, porque más allá que todavía falta mucho, si lo comparamos con 20 años atrás ha habido un gran avance. Faltan más recursos para la implementación adecuada de la ley de violencia de género”.

 

DATOS | Cabe añadir que el mismo día en que se realizó la marcha en Libertad, el Ministerio del Interior, presentó los datos estadísticos sobre violencia de género registrados entre el 1° de enero y el 30 de octubre. En ese período, las autoridades recibieron 32.721 denuncias por violencia doméstica y delitos asociados, lo cual se traduce en 108 denuncias diarias o una cada 13 minutos.

Las cifras desagregadas por sexo muestran que 75,3% de las víctimas eran mujeres, mientras que 24,7% eran varones. Cuando se trata de los denunciados, la relación es inversa: 78,4% son varones, mientras que 21,6% son mujeres.

Los datos revelan que en la mayoría de los casos la víctima y el agresor se conocían: el vínculo era de pareja, ex pareja o se trataba de personas que tenían un vínculo sexoafectivo en 64,3% de las  situaciones, en tanto 35,7% se produjeron tras conflictos familiares.

En cuanto a los tipos de violencia, el MI relevó que en casi la mitad de los casos (48,8%) existió violencia psicológica, seguida por violencia física (45,9%). El 0,3% de las denuncias fueron por violencia basada en la orientación sexual o identidad de género de la víctima. Otro aspecto destacado fue que en 50% de las situaciones de violencia doméstica denunciadas se detectó la presencia de niñas, niños y adolescentes.

A su vez, hubo un incremento de 900% en el uso de las tobilleras electrónicas, ya que se pasó de 97 en 2013 -cuando empezó a funcionar el programa-, a 883 casos en los primeros 10 meses de 2019. El 98% de las víctimas que ingresan al programa son mujeres. El abuso sexual fue el delito sexual que más se incrementó en comparación con el año pasado. Aquí también la mayoría de las víctimas son mujeres (80,7%).

El MI registró hasta octubre de este año 36 homicidios a mujeres, de los cuales 16 fueron tipificados como femicidios. Pero además hubo 15 tentativas, por lo que el organismo concluyó que cada 10 días se mató o se intentó matar a una mujer por razones de género en lo que va del año. La mayoría de los femicidios, 87,5%, estuvieron enmarcados en un vínculo de pareja, ex pareja o de índole sexoafectiva.

 

Por Javier Perdomo,