Docentes de la Zitarrosa de CDP acosados tras denuncias de bullyng realizadas por adolescente y su familia

“Estan matando tantas mujeres y a esta rata no la matan?? La que se mete con un niño se merece la muerte y si es de izquierda un Tiro en la cabeza¡¡”. Así, con faltas y todo, es lo que dice un comentario a una foto en la cual la docente Ana Borges, de la Escuela Técnica Alfredo Zitarrosa de Ciudad del Plata, posa junto al ex precandidato a la Presidencia y ahora candidato al Senado por el Frente Amplio Óscar Andrade. La razón de tanto odio se basa en que la docente fue la vocera de los docentes de ese centro de estudio y dijo ante las cámaras de televisión que para determinar que el niño Fausto sufrió de bullying, tal cual él denuncia en un video viralizado por la madre en las redes sociales, necesitan que lo determine un técnico. Al parecer, los que defienden a un niño supuestamente afectado por bullying, hacen bullying a los docentes.

El video filmado por la madre del adolescente de 12 años, dirigente del Partido Nacional cercana al alcalde de Libertad Sergio Valverde, comenzó a difundirse por las redes a mediados de la pasada semana. El chico denuncia que lo han “querido apuñalar, me ha robado el celular, me han tirado entre tres en el piso y yo me he tenido que tapar la cara y no sé quiénes son”. En otro momento, dice que no le “parece justo que los malos se queden en la UTU y yo no pueda estudiar” y pide poder seguir estudiando robótica en la Zitarrosa.

En principio, parecía un incidente menor más en la marea de denuncias referidas a la escuela Zitarrosa, que ha sido blanco de críticas intensas en este año, con supuestas peleas, balaceras y asambleas docentes en las que se analizaba la problemática, pero se amplificó tanto que casi se transformó en problema nacional.

Coberturas mediáticas de los canales de televisión nacionales y declaraciones de Ana Borges como vocera, llevaron a ésta a sufrir un acoso poco creíble de gente que supuestamente defiende a un niño acosado.

 

INTIMIDACIÓN | Veamos qué significa bullying: es una acepción del inglés formada a partir del verbo “to bully”, es decir “intimidar” y que se define como “el acoso físico o psicológico al que someten, de forma continuada, a un alumno sus compañeros”, aunque también puede ser sufrida por cualquier adulto. “Anda hacer politica y adoctrinamiento en tu comité zurdacha los centros de enseñanza son laicos y tu desequilibrio sexual dejalos para tus marchas gay”, escribió un tal Matías Segovia, también plagado de horrores de ortografía y sin puntuaciones en el muro de Ana Borges. Esto, ¿no es bullying?

La docente dialogó con La Semana y dijo que no sólo ella ha recibido mensajes agresivos. Luego explica que los docentes “en ningún momento desmentimos que Fausto sufriese bullying, dijimos, necesitamos que un técnico lo determine” y reafirma que “lo que sí repudiamos es la sobreexposición que se dio del tema, porque consideramos que no es la forma de tratar un tema tan delicado, porque si es que Fausto está padeciendo bullying y un técnico lo determina, no creo que a través de las redes y de la forma que se viralizó, sea la mejor forma para cuidar la integridad de Fausto”.

Explicó la profesora que “los docentes salimos a repudiar esa situación de exposición, pero hubo una catarata de insultos, agresiones, amenazas de muerte; la gente no entendió, no lee las notas que comparte en las redes, sólo se queda con los titulares, muchos de los cuales son mal intencionados”.

“Esta vez se fueron de mambo porque están amenazando de muerte. Me parece que si estamos repudiando una situación de bullying, contrarrestarla con una amenaza de muerte muestra que vamos por mal camino”, dijo la docente que se mostró sorprendida por la violencia de los mensajes en su contra.

“No subestimo, no relativizo, no está bueno que nadie padezca bullying, pero también es bullying que te escriban 146 mensajes en tu muro donde nombren tu familia, te amenacen de muerte, donde te cuestionen como persona, donde se metan con tu maternidad, si tuviste o no tuviste hijo, si podés o no. Estamos contrarrestando una cosa con lo mismo. Acá hay una cosa de trasfondo, de gente que no está entendiendo”, opinó seguidamente la docente.

 

PRIMERO, INDICIOS | Ana Borges defendió la actitud de los docentes. Dijo que “nosotros somos profesionales de la educación. Puedo tener indicios de algo dentro de una clase de 40 botijas y entonces pido ayuda a un compañero técnico, pero los profesores de Fausto, no percibieron nada de esto; no hay nada escrito, cuando en la educación todas las cosas se dejan por escrito”. Además, añadió que “el procedimiento que se hizo en la escuela fue el correcto”.

También insistió en dejar claro su “repudio ante la situación del pibe de 12 años que está siendo vulnerado”. Se preguntó de inmediato, “quiénes son los malos y quiénes los buenos, cómo mido esa situación. En un salón de clases tengo malos y buenos, tengo que trabajar para todos. Quién cataloga el bueno y el malo en niños de 12 años”.

La docente dijo que se sorprendió ante la magnitud que sufrió el caso: “me llamaron hasta de la prensa chilena. No les di nota porque es dar mucha más bola a esto y se está sobreexponiendo a un chiquilín, que sea donde sea, va a tener que seguir estudiando”, dijo e insistió en que “quienes viralizamos esta situación no fuimos los docentes; todo lo contrario y por eso es nuestro repudio”.

Respaldó la actuación de la Dirección de la escuela, que “cumplió con el protocolo existente. Nosotros no desmentimos la situación, pero sí repudiamos la sobreexposición del chico y lo volveremos a hacer”.

También defendió a la propia escuela diciendo que “es una escuela y una zona muy estigmatizada, que no se lo merecen los gurises. Cómo les quitás el estigma de malos, cómo haces ver que se hacen cosas lindas. Obvio que eso no vende, pero nosotros no estamos para vender información”.

 

VISIÓN OFICIAL | También la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), y el Consejo de Educación Técnico–Profesional (CET-P), respaldaron todo lo actuado por el equipo docente de la Zitarrosa, en un comunicado que expresa “la extrema precaución de esta administración por la hiper-mediatización y la consiguiente sobreexposición del adolescente entendiendo además, la sensibilidad que genera un hecho de estas características. Es responsabilidad de la ANEP, velar por los derechos de todos los niños, niñas y adolescentes y muy especialmente que éstos sean garantizados en los centros educativos”.

Además, dice que “la administración y el centro educativo particular, vienen siguiendo el caso y tomando todas las medidas necesarias para la protección de la trayectoria educativa del estudiante. Se busca evitar cualquier posibilidad de desafiliación educativa, aplicando los protocolos existentes a través de un colectivo comprometido con su trabajo y con las situaciones particulares de los y las estudiantes”.

“Es bajo ese entendido y como suele aplicarse en todos los casos de certificación médica prolongada, que se plantea entre otras alternativas, la realización de tareas a distancia durante el tiempo que dure la certificación”, dice el comunicado, respecto a una de las críticas que se le ha hecho al CET-P, ya que la denuncia de la madre es que al chico se le sugirió que estudiara en su casa.

“La sobre exposición del estudiante no contribuye a resolver el asunto concreto. La estigmatización de los estudiantes y de la comunidad educativa involucrada genera un fuerte daño institucional, fundamentalmente a todas las personas que forman parte de la institución”, por eso exhortamos a todos los actores involucrados en el tratamiento de este asunto, hacerlo con extrema responsabilidad de forma de garantizar los derechos de todos nuestros niños, niñas y adolescentes”.