Clarita Gutiérrez: “hay orden de no aflojar”

El pasado 12 de setiembre todos nos conmovimos con la noticia que no queríamos escuchar, aunque su delicado estado de salud hacía prever el lamentable desenlace. La muerte de Omar Gutiérrez impactó en todos los ámbitos, desde la calle donde siempre fue un vecino más hasta las más altas esferas de la política y sus niveles de gobierno; en los medios y en las redes sociales, en forma unánime se destacaba el estilo personal que supo imponer a su trayectoria, quebrando todos los acartonamientos de los medios de comunicación y la pluralidad que siempre impuso a sus abordajes periodísticos.

Desde agosto de 2016 Omar Gutiérrez conducía Pipí Cucú, el espacio que va de lunes a viernes de 13 a 15 horas en CX 30 Radio Nacional de Montevideo. En la producción lo acompañaba su hija mayor, María Clara o “Clarita”, según la fue haciendo conocer su padre. Clara, de 28 años, comenzó diciendo a La Semana que “cuando él se fue a la 30 empecé de lleno a hacer la producción periodística, pero desde un año antes cuando todavía estaba en Universal ya colaboraba con él”.

Ese tiempo junto a un profesional como Omar Gutiérrez, más allá del vínculo afectivo padre-hija, permitió la vivencia de innumerables anécdotas. “Desde muy chica hice todo con papá, pero en este último tiempo que trabajamos juntos, los viajes diarios entre San José y Montevideo, donde escuchábamos las radios argentinas para ver de qué estaban hablando, y enseguida escuchar música, dependiendo del día era lo que escuchábamos, muy variada, cumbia, canto popular” y recordó que habían ciertas rutinas, “algunas paradas obligatorias como la Petrobras al salir de San José o en la de Playa Pascual, y (en San José), a veces le regalaban un paquete de pop, o uno de galletitas y al pasar por el peaje siempre se lo daba a la chica o el chico que estuviera atendiendo”.

ESCUELA| Del recuerdo surge “la solidaridad que expresaba todo el tiempo, junto a su honestidad, fueron de las cosas que me dejó”. Uno vive aprendiendo de los ejemplos y para Clara Gutiérrez “el trabajar juntos y tener que pensar los contenidos del programa, el no quedarse con una sola campana y habilitar todas las voces y siempre desde el respeto y que todos pudiéramos hablar y manifestar lo que queríamos” fueron marcando un rumbo cierto, constante.

En el diálogo Clara recuerda una anécdota graciosa que pinta al “cuida” que se escondía detrás del querido conductor, y sabe que sus compañeros se reirán por la referencia. “Como siempre estábamos pegados los dos, en cuanto yo desaparecía de su vista por alguna razón, él de inmediato comenzaba a gritar mi nombre, ‘Clara….Clara….’  y un día en particular estábamos Marcelo Díaz, Alfredo Percovich y no recuerdo si estaba Daniel Pignatta, y papá estaba como dándonos la espalda a todos, junto a una mesa, y yo me había sentado en un sillón fuera de su campo visual y todos estábamos esperando a ver en qué momento iba a empezar a llamarme, hasta que empezó ‘Clara…Clara’ y todos casi a coro empezaron a gritar Clara, Clara, Clara y quedó como una costumbre, cada vez que él gritaba Clara en toda la radio todos gritaban Clara, era muy gracioso, era bastante cuida”.

Al definir la personalidad de su padre la joven conductora dijo que “siempre me repetía ‘hay orden de no aflojar’, se puede decir que fue una persona simpática, solidaria, honesta, testarudo y por momentos calentón, cuando algo le molestaba en la mirada se le notaba enseguida, yo también tengo una personalidad con algo de eso, entonces si él se enojaba por algo que me parecía que no correspondía, ahí me sentaba y le decía ‘a ver papá…razoná’, siempre con buen diálogo”.

LA TV| Todos los medios se sumaron a la congoja el día que Omar Gutiérrez falleció, sin embargo, en sus últimos años algunos le habían dado la espalda, negándole la oportunidad de tener su espacio. Al respecto Clara dijo que “hay algo que papá tenía y es que era muy agradecido, así como él le dio oportunidades a personas y grupos, siempre estuvo de puertas abiertas y cuando a él le abrieron las puertas él se mostró siempre muy agradecido, hasta el último momento, si alguien le mandaba un saludo o un mensajito, él anotaba en una hoja para después agradecerle a esa persona por el saludo”.

La conductora y productora radial agregó que “cuando los medios de comunicación, televisivos particularmente, le cerraron las puertas, no estuvo bien, eso no es honesto, a veces uno espera que del otro lado exista la misma actitud que pone uno, y de pronto nos encontramos que no todos somos iguales, no pensamos de la misma manera y a papá le cerraron las puertas muchos a los que él les había dado mucho”.

Puntualmente hubo un hecho con un Gerente de Canal 5. Clara recordó que “hablamos de una época en la que ya gobernaba el Frente Amplio, papá siempre fue reconocido por ser de izquierda y por defender los derechos de todos los trabajadores y al momento de plantear una propuesta para tener un espacio en el canal oficial la gerencia le respondió que le tenía que llevar un currículum, eso le dolió mucho, no es honesto”.

EL DIA DESPUÉS| La presentación actual de Pipí Cucú dice “Omar sigue en Clarita”. La conductora dijo que “esa presentación la hicieron los compañeros de la radio y me emocionó mucho cuando la escuché, de verdad fue mucha emoción” y a continuación explicó cómo fue el pasar de la producción periodística a la conducción permanente del espacio: “papá estaba por jubilarse, él incluso lo manifestó en la última entrevista que le hizo Robert Rocha y dijo que se iba a jubilar y que yo iba a tomar la posta y que él iba a ser mi colaborador, cuando sucedió este desenlace fatal que no es bueno por donde se lo mire, la radio me dio la oportunidad de poder seguir adelante con esto que en realidad empezamos juntos”, contó.

Clara Gutiérrez recordó que regresar a La 30, para su padre fue volver “al lugar donde había hecho El Búho y cuando volvió lo hizo conmigo y entonces cuando pasó todo y la radio me ofreció esta oportunidad no tenía cómo decirles que no, aunque significaba estar del otro lado, pero este año en la radio ya había tenido oportunidades porque mis compañeros han creído en mí y me han ayudado y me han enseñado hasta el día de hoy”.

Las primeras apariciones al aire de Clara “fueron en verano, Gustavo Pérez Berrueta que hacía el informativo se iba de licencia y unas semanas antes me dijo que quería que lo hiciera yo y empezamos a practicar y me fue enseñando y esa fue mi primera experiencia sola en radio, sin papá al lado”.

En Pipí Cucú Clara fue asumiendo la conducción desde el momento que su padre fue internado en el mes de agosto. “Él quería hacer el programa por teléfono, al final no se sentía con fuerzas de hacerlo y me llamó y me dijo, hacelo vos y a la una de la tarde, cuando iba a empezar el programa me mandó un mensaje que decía ‘dale con todo que vos podés’, ¿cómo no lo iba a hacer?”.

Actualmente Clara estudia periodismo en IPEP (Instituto Profesional de Enseñanza Periodística). “Las clases son talleres en contacto directo con un estudios de radio y televisión y escribir en prensa, pero este año empecé a estar un poco más familiarizada con el micrófono”.

Clara Gutiérrez entiende que el programa radial que conduce “es algo que se dio de manera orgánica, que me lo dejó mi papá y me acompaña todos los días, es un acto de agradecimiento y una emoción cada día, estoy contenta al hacerlo y además no estoy sola, porque sé que él está ahí, acompañándome”.

A la conductora le genera “cierto pudor decir que la conducción la llevo adelante yo porque mi equipo es Sonia Carrero, Gustavo Pérez Berrueta, Vanesa Caríssimi, Carlitos Muñoz, Daniel Pignatta, nuestro corresponsal en EEUU Pablo Telechea, además de los compañeros de otros programas y de la administración de la radio” y agregó que “con todos hablamos sobre qué cosas mejorar, la forma de hablar, las muletillas, que también las veo en clase, pero el apoyo de mis compañeros ha estado desde siempre, con la crítica constructiva y es un placer y un orgullo para mí poder escuchar consejos y sugerencias de esas personas”.

Pero más allá de los estudios que pueda realizar, del apoyo que encuentre en su equipo, hay algo que Clara adquirió en cada viaje, en cada mate compartido, durante muchos años, “tengo la escuela de Omar, es inevitable, son como las bases, como el llevar la honestidad como bandera, la escuela de Omar es la base y claro que con el correr del tiempo tendré mi propio perfil y que algún día la gente me identifique como Clara, pero con mucho orgullo digo que tengo la escuela de Omar, él me enseñó a escuchar todas las voces”.

El futuro de Clara está irremediablemente enfocado a la comunicación, lejos, muy lejos de sus primarios estudios de física, sobre si le gustaría también tener un espacio en la televisión, la joven respondió que “me resulta muy raro cuando me preguntan por la televisión, porque de chica cuando iba todos los sábados al programa de papá, nunca estaba en el estudio, porque me daba vergüenza que me tomara la cámara, y los compañeros me lo hacían a propósito, y yo me pasaba en la oficina de producción porque me encantaba atender el teléfono, ahora que estoy haciendo periodismo en el IPEP, uno de los talleres es de televisión y el productor me dice ‘salís bien en tele, tenés que hacer algo’ y yo por el momento estoy en una etapa muy nueva para mí, disfrutando la radio, me encanta, si en el futuro surge algo tendré que ver, pero no es algo que hoy me lo esté planteando, si quiero ser periodista, me encantaría poder hacer esas entrevistas que hacía Oriana Falacci, preguntarles a todos por igual y que la gente me lea”.

 

Por Jorge Gambetta.