“Cantata de Pedro y la guerra”, una obra que hace repensar el teatro para niños se estrena en Libertad en agosto

El 4 y 5 de agosto y, probablemente también el 11 y 12, se realizará el estreno nacional de una obra que en las vacaciones de setiembre se estará ofreciendo también en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís. Se trata de “Cantata de Pedro y la guerra”, de la autora argentina María Inés Falconi en una producción conjunta del Centro Uruguayo del Teatro y la Danza para la Infancia y la Juventud (CUTDIJ), y Grupo de Teatro Querubín, con la co-dirección de Gabriel Macció (Uruguay), y Daniel H. Fernández (Argentina).

En el elenco participan Ana Fernández, Andrés Morello y Sebastián Torres del Grupo Querubín, Rodolfo Agüero y cuenta además con música en vivo a cargo de Manuel Galanes, la escenografía corresponde al argentino Carlos Di Pasquo.

La historia cuenta la tragedia vivida por Pedro, un niño que junto a un anciano quedan atrapados bajo tierra tras una bomba que cae en la escuela a la cual concurre el niño y el anciano trabaja; ambos permanecen mucho tiempo atrapados y sobreviven gracias al intercambio de historias que se cuentan para mantenerse despiertos.

EL TABÚ| Según dijo a La Semana el director uruguayo Gabriel Macció, “la autora argentina viene trabajando hace mucho tiempo con temas tabú, temas difíciles en Teatro para Niños y en esta obra se aborda el tema de la guerra y la muerte”.

Avanzando un poco en la trama el Director explicó que “Pedro, tras despertar en un hospital empieza a buscar a ese anciano que él conocía porque era una persona que cuidaba la escuela y no lo encuentra, todos piensan que en realidad está delirando o que de pronto el anciano había muerto hasta que finalmente un soldado trae una carta que demuestra que si, el anciano había estado con él, pero que falleció en un hospital y le mandó una carta diciéndole que había escuchado los cuentos que él le hacía”.

Macció dijo que se trata de “una obra muy emotiva, muy fuerte, para niños a partir de 9 años, y aborda las situaciones de violencia que vive mucha infancia en el mundo, sin tener demasiadas explicaciones para ellos” y agregó que “esta intención de la dirección, es una co-dirección con Daniel Fernández, que es argentino, surge de un contexto de trabajo a nivel internacional, a través de ASSITEJ (International Association of Theatre for Children and Youg People), que es la red más importante de teatro en el mundo y desde hace años se viene cuestionando qué temas o qué estéticas son las más adecuadas para el público infantil y juvenil y uno de los abordajes que más se ha trabajado es el de los temas tabú”.

El Director de la obra dijo que “el público infantil es adecuado para confrontarse a ciertos temas difíciles como el tema de la guerra, la violencia, esta obra tiene más de 10 años de escrita, hubo un quiebre muy fuerte en los años 60 del siglo pasado con la doctora canadiense Suzanne Lebeau, que fue la primera persona que dijo que los niños tenían la capacidad de confrontar ciertos temas como espectadores y asumirlos sin generar ningún traumas”.

Para Macció, “el tema tabú pertenece al mundo adulto, los niños no tienen ningún tabú frente a ningún tema, pero se elabora desde los adultos y es donde nos empezamos a complicar, en Uruguay hace relativamente poco tiempo que han empezado a surgir obras de ese tenor o se han empezado a aceptar textos de ese tenor para el público infantil o juvenil” sin embargo aclaro que “cuando se ponen esas obras en cartelera todavía nuestro público está acostumbrado a otro tipo de lenguaje, a una estética muy influenciada por Norteamérica, es muy fuerte para los adultos tener que abordar estos temas, uno va al teatro y después qué hacer con eso, cuando al otro día el niño empiece a cuestionar cosas sobre la guerra, en este caso puntual, cuando los responsables son los adultos qué respuestas podemos darles honestas y que convenzan al niño ciertamente”.

Asimismo Macció dijo que “nuestra intención, más allá de lo artístico, es abordar estos temas y además generar una coproducción con un grupo del interior, en este caso por intermedio de Ana Fernández, con quien tengo relación por instancias de formación, justamente ella también ha participado en instancias sobre temas tabú que se hicieron hace unos años en Uruguay y Argentina, conozco al Grupo Querubín, sé que es un grupo muy profesional y con mucho rigor, con experiencias también en temas difíciles para niños, la idea es estrenarla allí en Libertad en agosto y en setiembre la presentaremos en la Sala Delmira Agustini del Teatro Solís”.

LA ESTÉTICA| Gabriel Macció dijo que “además de hacer teatro, queremos hacer una obra que aborde estos temas, ese es como nuestro objetivo personal primario, demostrar en la práctica que estos temas son factibles, que el público infantil es inteligente, sensible, y sabe confrontarse con estos temas sin ningún problema, que tenemos que hacernos responsables nosotros, los adultos al hablarlo con ellos y tomando al niño como sujeto de derecho, que debe tener acceso a cierta información y a ciertos tópicos que están en el teatro en todo el mundo y que a Uruguay todavía le cuesta mucho abordar”.

El artista agregó que “al ser una Cantata aparecen muchos temas cantados, no es un musical, pero también Manuel Galanes es un músico muy riguroso y eso aparece con un color particular en la obra, no se desmerece tampoco desde la música al público infantil para nada, tampoco desde la estética, a veces a los adultos nos cuesta visualizar que es tan fuerte el mundo infantil para cierto mercado, que hasta hay una paleta de color adecuada y una forma de hacer teatro para niños a nivel de ventas”.

En tal sentido dijo que “nosotros estamos yendo a propósito en contra de eso, pretendemos que aparece la muerte, la oscuridad, con músicas diversas, con un tono bastante latinoamericano, eso es un poco la búsqueda que estamos haciendo con Daniel a nivel personal y con Querubín como colectivo, nuestra invitación es a que los adultos vengan junto a los niños a ver la obra, que puedan vivir juntos y sentir juntos y que eso pueda despertar reflexiones”.

El reto es interesante y la oportunidad para Libertad será el 4 y 5 de agosto en la Casa de la Cultura de Libertad, para experimentar, grandes y chicos, las sensaciones que nos despiertan esas imágenes que ellos y nosotros podemos ver a diario en la pantalla de la televisión, para no evitar más sus preguntas, para escuchar lo que tienen que decir, que seguramente estará cargado con una ingenuidad que nosotros, lamentablemente, ya hace tiempo que hemos perdido.

Por Jorge Gambetta.