Battaglino dijo que ha notado “debilidades” en el abordaje de la pandemia en el departamento

Luego del letargo obligado provocado por la pandemia de coronavirus, algunos referentes político-partidarios comienzan a volver a aparecer a escena. Una de esas figuras es la candidata frenteamplista a la Intendencia josefina María Noel Battaglino, cuya visión sobre este momento cobra particular trascendencia, por su rol de médica y de ex titular de la Dirección Departamental de Salud. Battaglino, estuvo el pasado martes en Libertad, visitó medios de prensa y habló con su periódico.

A la hora de hablar sobre cómo se ha abordado la pandemia en el departamento, María Noel Battaglino comenzó destacando que “en el país hay experiencia en gestión de riesgo y situaciones de emergencia, debido a todo el trabajo acumulado desde el SINAE (Sistema Nacional de Emergencias), que a través del CECOED (Centro Coordinador de Emergencia Departamental), tiene un entrenamiento en este trabajo de articulación interinstitucional, que es un paso adelante para poder enfrentar esta situación, que es nueva, bien diferente a las situaciones de emergencia que tuvimos en otras ocasiones. El Ministerio de Salud Pública (MSP), es el que en este momento debe dirigir el proceso, articulando con todos los organismos e instituciones que son parte del SINAE y eso está funcionando bien”.

Otra de las cuestiones que está funcionando bien, según Battaglino, son “las medidas de articulación entre ASSE y el principal prestador privado del departamento; es habitual trabajar en coordinación, como ha ocurrido en otras situaciones de emergencia. Eso rápidamente se activó, cada prestador adaptó el protocolo que ya había mandado en febrero el MSP para la contingencia, y también funciona bien”.

Pero Battaglino entiende que algunas cosas no están funcionando bien. “Hay que adaptarse e incluir en el protocolo de contingencia situaciones especiales, que debemos tener previsto que acontezcan. Por ejemplo la situación que se dio con la ciudadana de Libertad, puso al descubierto que había situaciones no previstas en el protocolo. Tener presentes a las personas más vulnerables, las que están en situación de calle, las que tienen un consumo problemático de sustancias o problemas de salud mental, esas personas deberían estar consideradas a la hora de hacer los protocolos”.

Por eso es que entiende Battaglino que “se presentó una debilidad que generó una respuesta rápida desde del Departamento de Vigilancia del MSP que logró contactar a todas las personas que habían compartido alguna instancia con estas personas como el viaje en ómnibus o estuvieron con ellos”, pero “tuvimos una serie de idas y venidas que generaron preocupación en la población”.

“Noté debilidad en una situación que tenía que estar prevista, es decir cómo actuamos en el caso en que a una persona se le indica que debe estar en cuarentena y no tenga las condiciones dadas para poder cumplirla”, explicó Battaglino, que respaldó la presentación de la exposición escrita presentada por su compañero, el diputado Nicolás Mesa, referida a la creación de centros departamentales con ese objetivo.

 

DECLARACIONES | María Noel Battaglino dijo estar sorprendida por alguna declaraciones del nuevo titular de la DDS, el libertense Antonio Atilio, respecto a su desempeño y a la gestión de los centros de salud.

“Me sorprendió la liviandad con la que se expresa sobre la administración anterior”, dijo y cree que esto se debe a que Atilio es “una persona que ha llegado a un nuevo cargo en una situación de crisis, que no ha podido tomar contacto con la complejidad que significa la Dirección Departamental de Salud y expresa soluciones fáciles, rápidas y milagrosas, que por el bien de la ciudadanía espero que pueda llevarlas adelante, pero conociendo la complejidad del problema social del que hablamos, me quedan mis serias dudas”.

María Noel Battaglino se refirió a la situación de los residenciales de ancianos, que han estado en la discusión pública durante la última semana, a partir de la aparición de casos de coronavirus en algunos de ellos, en particular en Montevideo.

Dijo la ex titular de la DDS que hay que “aceptar que es una eterna deuda que tenemos como sistema político, como Estado, como sociedad, con la población de personas mayores. La información con la que contamos es a partir del año 2014, que fue cuando se realizó un censo. Esa información fue presentada en el Parlamento, por lo tanto es conocido por todo el sistema político y llama la atención cómo expresan asombro y sorpresa cuando siempre supieron de la situación”.

Dijo Battaglino que fue en base a esa información que el “Sistema Nacional de Cuidados empieza a ver cómo abordar la problemática, para lo que primero que hay que hacer es un diagnóstico y saber de qué estamos hablando”.

Comentó Battaglino que “la población tiene la idea de que es una población homogénea pero está lejos de la realidad”, pero aclaró que eso no es así, porque entre esas personas de la tercera edad, tenemos un tercio que viven solas, un tercio que vive con una pareja de su misma generación y el otro tercio que vive en hogares con personas de distintas generaciones (familiares). Sólo entre un 3 y un 5% de la población vive en hogares o residenciales”.

Según Battaglino “el sistema de cuidados comenzó a trabajar con todos los grupos, así está la tele-asistencia para aquellas personas que viven solas, también los asistentes personales para contribuir a la ayuda de esas personas y luego están los institucionalizados, que viven en estos establecimientos”.

HABILITACIONES | Respecto a los hogares o residenciales, dijo la ex jerarca frenteamplista que “estar habilitado o no, no quiere decir que están en malas condiciones unos u otros. No estar habilitado no es sinónimo de que las personas que están allí están en malas condiciones, porque seguramente en la mayoría de los casos el problema que hay para la habilitación es no poder completar el proceso de habilitación y la causa más común es la falta de habilitación de Bomberos, cuyo trámite es muy caro. Además, la principal exigencia de la habilitación es contar con los planos de la vivienda y esa es una dificultad real, porque la mayoría de los hogares están en viviendas alquiladas, los propietarios no quieren realizar el gasto que lleva tener todos los planos regularizados y a partir de ahí comienza la dificultad”.

“Por los números que mostró Atilio surge que no hay centros habilitados, creo que eso es porque vencieron habilitaciones, porque había tres lugares habilitados y deben estar en proceso de renovación. Después hay otros hogares que tienen certificado de registro, significa que completó el proceso de habilitación con el MSP y le resta completar el trámite con el Ministerio de Desarrollo Social”.

Más allá de esta dificultad que para Battaglino no es esencial, sí hay algo que no puede faltar en ningún hogar: “en la normativa está establecida la figura del director técnico y las responsabilidades que le competen. Es el responsable del control y seguimiento sanitario de las personas que viven allí. El director técnico es fundamental, eso no se negocia, si no hay director técnico no puede funcionar”.

“Con el director técnico, las condiciones de alimentación y de higiene no se negocian y cuando se detectan dificultades en esos aspectos, se comienza el proceso de conversar, luego exigir y si no se ve un proceso de mejora se comienza el proceso de cierre”, dijo Battaglino,

Sin embargo explicó que definir un proceso de cierre es complejo. “Por lo general en esos residenciales irregulares, hay personas en extrema pobreza, con jubilaciones mínimas, sin familiares responsables, por eso tomar la decisión de cerrar un residencial implica comenzar a buscar un lugar para llevar a esas personas y esa es una gran traba para decidir cierres”.

 

AYUDAS | Por último, consultada sobre las medidas que ha tomado el gobierno para ayudar a las personas que están pasando por un mal momento económico en la pandemia, dijo Battaglino que “las respuestas que se están dando son insuficientes, una canasta no soluciona la situación de las personas que la están pasando muy mal; quienes están en el seguro de paro y los que estaban en la informalidad se quedaron sin changas y no tienen el beneficio de la seguridad social, la están pasando muy mal y las ayudas son malas”.

 

Por Javier Perdomo.