Alimentación sana y saludable para contener el corona virus

La situación actual, a partir de dispararse la pandemia del coronavirus, trae consigo una preocupación en el mundo todo. El virus oficialmente llamado covid-19, originado en la ciudad china de Wuhan en diciembre del pasado año, se ha expandido por varios países, manteniendo en alerta a las organizaciones sanitarias debido a su propagación y capacidad de contagio, la que  parece ser más intensa de lo que originalmente se comunicaba.

Teniendo en cuenta que se aproxima el otoño en esta región, con lo que ya trae aparejado el cambio de estación en situaciones normales, el panorama se complica aún más, con la propagación del virus, por lo que se deben tomar medidas urgentes. 

 

CUIDADOS | El cambio en las temperaturas, propio de la estación otoñal, comienzan a provocar los acostumbrados tipos de alergias, virus, sobre todo gripe, infecciones respiratorias, resfríos, tos, problemas de garganta y otros. Por otro lado, el coronavirus ya está presente en el país. 

Debido a esta situación, se hace necesario como forma de prevención, recurrir a todos los mecanismos que activen el sistema inmunológico, lo que permitirá protegerse y hacer frente a esa dupla que amenaza la salud.

Con respecto al virus del momento, las recomendaciones de la OMS entre otras, están dadas por un cambio en los hábitos.

Entre ellas, evitar el contacto cercano con personas que sufren infecciones respiratorias agudas, cubrirse la boca al toser y estornudar con pañuelos desechables o ropa, lavarse las manos con frecuencia y en el caso de Uruguay, evitar tomar mate con personas que tengan algunos de los síntomas del virus como fiebre, tos e infección en la garganta.

Hasta el día miércoles, también se recomendaba evitar concurrir a lugares donde hubiera concentración de personas como conciertos, deportes y demás espectáculos. Este panorama ahora cambió, desde el jueves, cuando por precaución se prohibía directamente dichos espectáculos masivos. Como está planteado el tema del coronavirus, habrá que estar atento a nuevos informes ya que como vemos, pueden variar en cuestión de horas. 

Por ello, y teniendo en cuenta dicha situación, se hace imprescindible mantener las defensas altas para que el organismo ante cualquier caso de virus, se encuentre en el mejor estado, con las defensas potenciadas para poder hacerles frente.

Sin dudas la alimentación en esto juega un rol fundamental ya que muchas de las enfermedades se desarrollan como una reacción del organismo, ante malos hábitos adquiridos, entre ellos, una alimentación con escasos valores nutricionales.

Revisar la dieta, es prioritario. Buscar y consumir alimentos lo más naturales posible, consumir menos envasados que contengan conservantes y colorantes artificiales, otorga una ayuda extra al organismo.  

Por otra parte, es importante consumir siempre frutas y verduras de estación. Que cada estación tenga sus propios alimentos no es una coincidencia. La naturaleza pone a nuestro alcance los nutrientes que el cuerpo necesita para estar sano en cada época del año. En otoño e invierno los cítricos son las frutas estrella, ya que contienen las dosis de vitamina C que el organismo emplea para evitar y combatir los resfriados y virus.

Existen muchos alimentos que funcionan como medicamentos naturales, por lo que es importante en estos momentos, recurrir a ellos.

ALIMENTOS-MEDICINA | De acuerdo a las recomendaciones de expertos en el tema, es importante  empezar el día con un jugo de naranja o limón y comer al menos dos o tres frutas frescas a lo largo del día. Estas aportan vitaminas, fibra y antioxidantes, imprescindibles para el organismo. Además pueden incluirse mandarinas, pomelos, fresas, kiwi, bananas, manzanas. 

Otra de las recomendaciones, es consumir frutos secos ya que el cuerpo necesita más energía para mantener la temperatura corporal, además de contener muchas vitaminas y grasas saludables. Comer entre comidas, pequeñas dosis de ellos, ayudarán a cargar el organismo de la energía suficiente. Incluirlos en el desayuno sería ideal para mantener esa energía durante todo el día. Entre ellas se pueden se pueden consumir nueces, avellanas, maní, almendras, dátiles, pasas. Otra de las piezas clave son las verduras. Tienen grandes propiedades contra los resfriados y enfermedades respiratorias. Su contenido en vitamina A, es esencial para mantener sana la piel y las mucosas. Es importante comer a diario, diferentes verduras, preferentemente crudas o ligeramente cocidas. Las más recomendables para otoño e invierno son las acelgas, espinacas, morrones (principalmente rojos), calabaza, col, coliflor, champiñones, habas, puerros, alcachofas, berros, zanahorias, ajos (el antibiótico natural) y brócoli (rico en hierro y vitamina C).

También se debe incluir el alimento estrella en toda dieta, las legumbres. Cocidas, mezcladas con arroz, sin grasas agregadas, aportan mucha fibra y pocas calorías. Consumirlas al menos dos veces por semana, otorga muchos beneficios para prevenir enfermedades. Entre ellas, se pueden consumir garbanzos, porotos de manteca, frutilla, negros, habas o lentejas.

Otro de los destacados para mantener el sistema inmunológico fuerte, son los cereales, mejor integrales y con poca elaboración. Este tipo de alimentos aportan fibra de calidad y energía. Mezclados en el desayuno con otros alimentos o en forma de galletas integrales representan un aporte nutricional extra. Se pueden incluir avena, salvados de varias semillas y germen de trigo.

Tampoco puede faltar el pescado, al menos dos veces a la semana, ya que contiene grasas cardiosaludables, Omega 3 y Omega 6, proteínas, calcio y pocas calorías. Fresco es su mejor estado, pero si no es así, congelado o enlatado, también es una buena opción.  Algunas de las variedades que se pueden consumir son sardinas, atún, pescadilla, salmón, merluza, mariscos y moluscos.

Para mantener el calor corporal ante los días ya más frescos, es importante un aporte extra de energía. Consumir una vez a la semana pasta, arroz, papas y pan, en lo posible integral, serán necesarios para esos fines. Eso sí, es importante moderar sus cantidades, cocinarlos con poca grasa, no abusar de las salsas y consumirlos en lo posible en el almuerzo, no en la cena ya que no permite realizar su correcta digestión.

No hay que olvidarse de las proteínas. Dejando atrás el verano, los requerimientos de proteínas también aumenta, ya que son el principal sustento de músculos, evitan la fatiga y permiten un buen funcionamiento del cerebro. Además del pescado, huevos, pollo y lácteos, contienen las mejores proteínas de origen animal. La palta y la soja orgánica por su parte, son muy ricas en proteína vegetal libre de grasas.

Ya en otoño los días comienzan a ser más cortos, la luz solar tiene una menor duración, por lo que es recomendable ir ajustándose a ese cambio debido a qué, en muchos casos, puede llevar a que se produzcan estados anímicos que causen depresión. En este caso, debe incluirse entre otros alimentos, una reducida proporción de grasa, buscando siempre las más cardiosaludables.  Entre ellas son recomendables el aceite de oliva, los frutos secos, las aceitunas, las carnes magras, el queso magro, entre otros.

En síntesis, es muy importante tratar de que la alimentación, durante toda la semana incluya parte de estos alimentos, frutas, verduras, cereales, legumbres y pescado

Sumado a todo lo expuesto, también se puede agregar como complementos la levadura de cerveza y la equinácea, ya que son complementos perfectos para mantener altas las defensas. Los líquidos tienen una función esencial, ya que en caso de fiebre, evitan la deshidratación y la sequedad de las mucosas, además de ayudar a eliminar toxinas. Cuando se padece una gripe, resulta muy útil preparar alimentos variados y fáciles de digerir, que no sean muy grasos y que estén cocinados mediante técnicas suaves como el hervido, vapor, la plancha o el horno.

Es fundamental tratar siempre de elegir todo tipo de productos naturales, alimentos sanos y nutritivos y principalmente elaborados sin aditivos y procesados industriales, todo ello, permitirá ayudar a mantener las defensas altas y evitar o hacer menos complicadas tanto las enfermedades típicas del otoño, como el virus actual. Es muy importante incorporar en los más pequeños estos hábitos, manteniendo una alimentación sana, que incluya frutas, verduras, harinas y grasas saludables, en sus menús diarios y en las meriendas escolares.

En síntesis, la ingesta semanal debe contener alimentos que funcionen como medicamentos naturales: frutas, verduras, cereales, legumbres, carnes, jugos de frutas y agua. 

Cuidarse, es tarea de todos y cada día de la semana, ayudando así al organismo a contrarrestar los desajustes propios de la estación y en este momento, al del corona virus.

 

Por Yudith Píriz