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16.03.2017 | Sociedad | 127 lecturas




Daniel Panario y su preocupación por la contaminación de los cruces de agua

Daniel Panario y su preocupación por la contaminación de los cruces de agua
Panario realizó una charla en el Espacio Cultural de San José.

Se desarrolló el pasado jueves en el Espacio Cultural de San José la primera Charla-Debate: “Producción agropecuaria y su reflejo en el agua”, con la organización de la Red de Agroecología–, Regional San José y ante una importante concurrencia que colmó la sala. Eduardo Bauzá, referente de la organización que nuclea a productores y consumidores que impulsan las prácticas orgánicas, dio la bienvenida al público y a los panelistas invitados.

Javier López Denis, estudiante avanzado de Agronomía e integrante de la Red de Agroecologia, hizo una apertura detallando las actividades desarrolladas por el grupo en los primeros nueve meses de trabajo. Destacó que la Red “cuenta en estos momentos con seis regionales en todo el país” y explicó que se promueven “las buenas prácticas productivas, de consumo y alimentarias” con experiencias en desarrollo en centros educativos y en predios de vecinos integrantes de la Red.

Sobre el trabajo de la Red, haremos un informe en próximas ediciones, las experiencias según los integrantes vienen siendo altamente positivas y merecen un análisis por separado, en esta ocasión quisimos abordar la temática específica de la charla, para conocer cuál es la situación que enfrentamos en materia medioambiental, qué impactos está teniendo la actividad agropecuaria en el agua de ríos y arroyos y fundamentalmente en la que tiene por destino el consumo humano.

CAMBIO GLOBAL Fue el ingeniero Daniel Panario el encargado de exponer primero sus puntos de vista, en su enorme mayoría respaldados por minuciosos y contundentes estudios científicos propios y de terceros. No es preciso detallar la currícula de Panario, sólo diremos que es un referente académico en el Uruguay y el mundo y desde hace años viene alertando públicamente con el constante deterioro en la calidad del agua que utilizamos a diario en todo el país para diferentes actividades, incluso y fundamentalmente la que corre por la red de abastecimiento de OSE.

Panario dijo que a los gobiernos “les gusta hablar de cambio climático, pero a mí me gusta más referirme al cambio global, del que son impulsores fundamentalmente los cambios en el uso de los suelos, aquí en la región por ejemplo las repúblicas unidas de la soja Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay tenemos la aparición de la producción sojera, y sin dejar de reconocer el cambio climático y su importancia, es a través de los cambios del uso del suelo que se produce un segundo fenómeno que es la contaminación con fósforo y nitrógeno en la tierra y el agua y es lo que vemos desde hace años ese color verde de los cauces de agua y que obedece a la presencia de algas tóxicas, que generan toxinas bioacumulativas, es decir que uno las va ingiriendo y no se eliminan, se van acumulando y aumentando sus efectos”.

El docente universitario agregó que por lo tanto “estamos ante un cambio global y no sólo climático, y hoy nos ocupan los efectos de ese cambio sobre el agua, mucho se nos ha enseñado sobre el ciclo del agua, la evaporación, la lluvia y el recorrido de los cauces, la filtración a las capas freáticas, la formación de lagos, pero eso resulta muy idílico para la realidad que vivimos hoy en Uruguay”.

Panario sostuvo que “hoy inciden en ese ciclo del agua las industrias que vuelcan sus desechos a los cauces, incide la agricultura y también sus desechos, el tratamiento de los desechos domiciliarios que se maneja muy mal. Fíjense que muchas veces se ubican los puntos de deposición final muy cercanos a los ríos o arroyos y cuando estos desbordan arrastran en su corriente ese material, hoy tenemos más inundaciones o más frecuentes porque los cultivos permiten la correntía del agua hacia los ríos y arroyos y la tierra no absorbe como debería”.

El panelista dijo que la agricultura “está inyectando demasiado fósforo y nitrógeno en los suelos a través de los productos utilizados y cuanto más investiga la ciencia más porquerías se encuentran en las aguas de los ríos, ahora están apareciendo hormonas, sustancias que el organismo humano las lee como estrógenos, esto lo desconocíamos hasta hace poco, pero esas hormonas están presentes en algunos pesticidas que se utilizan normalmente y esas sustancias son particularmente incidentes en el cáncer de mama y todavía no sabemos si esas partículas se pueden filtrar”.

EL AGUA POTABLE Panario agregó que “recién ahora se empiezan a tomar medidas respecto a la potabilización del agua, si bien en Montevideo y Punta del Este siempre se han cuidado más, en el interior se utilizaban las UPA (Usinas Potabilizadoras), que ni siquiera contaban con un filtro de carbón activado”.

El investigador dijo que “el mapa de Uruguay tiene hoy dos colores verdes bien marcados en todo el territorio, uno es el verde de la soja y otro el verde de la forestación, que parece ser hoy el buque insignia del gobierno” y aclaró que “yo soy del mismo palo, pero no me callo por eso” para agregar que “llevó años lograr que se reglamentaran las distancias mínimas de fumigación de cultivos en zonas pobladas o cercanas a escuelas rurales, pero la fiscalización es muy difícil”.

Según Panario, los estándares mundiales establecen que “los niveles permitidos de fósforo disuelto en agua son de 25 microgramos por litro y según estudios realizados por algunos colegas de la Facultad sobre las cuencas de las zonas de fuerte impacto agrícola superan ese nivel en hasta un 80% y el propio estudio tiene una pequeña trampita, porque hablan de fósforo disuelto cuando la ley habla de fósforo total y el índice de fósforo total en general es el doble del fósforo disuelto, por eso creo que si se hubiera medido el fósforo total hoy tendríamos todas nuestras cuencas al menos con un alerta amarillo sino en rojo”.

El especialista dijo además que “la apuesta del país parece ser la construcción de una nueva planta de celulosa para procesar dos millones de toneladas anuales y no quiero imaginar el aporte de fósforo que eso va a significar para el Río Negro que ya tiene formaciones de algas muy graves”.

Panario agregó que “es una práctica habitual de los organismos y gobiernos mundiales subir los índices de permisibilidad cuando no se pueden eliminar ciertos tipos de contaminación. Acá pasa con la medición del arsénico en agua, tenemos poblaciones como la de Young que hace mucho no pueden bajar el arsénico del agua potable, entonces se han aumentado los niveles de tolerancia, pero sabemos que estamos distribuyendo agua con niveles de arsénico tóxicos para la gente y se enojan conmigo porque sugiero a la gente que se compre los filtros, que tienen un costo pero si los comprara la OSE serían mucho más baratos y podrían cobrarlos en cuotas en la tarifa mensual, por eso en OSE me llaman opinólogo”.

También se refirió a los estudios de oxígeno en el agua, mostrando imágenes sobre mapa con las zonas rojas, indicando que ellas establecen “los cauces que lisa y llanamente no tienen oxígeno, eso en términos comunes es que esa agua está podrida, que inclusive despide olor nauseabundo”.

Durante más de 45 minutos Panario estuvo explicando y afirmando con imágenes los deterioros que los distintos procesos industriales y agrícolas – incluida la forestación –, vienen acumulando sobre el suelo y el agua en todo el territorio nacional, con prácticas irresponsables en cuanto al tratamiento de los suelos y los desechos y fundamentalmente con la aplicación de paquetes de agrotóxicos relacionados.

COLEGAS Panario cuestionó a algunos de sus colegas del mundo académico “porque cuando hacen estudios para publicar en revistas internacionales, hablan claramente de los daños que se están produciendo en nuestro medio ambiente, pero cuando aparecen haciendo declaraciones para acá, para nuestro medio, como muchos están contratados por las grandes empresas, entonces a nuestro público no les hablan de esos resultados y cuando yo cito sus cifras ellos me responden que los cito fuera de contexto”.

El docente también cuestionó la zonificación de las áreas forestales. Apoyado en imágenes dijo que “las zonas que tendrían que ser preservadas porque las altas cuencas son el punto de origen de las reservas de agua han sido declaradas de interés forestal, zonas altas desde donde tendría que bajar, entre rocas, el agua de lluvia para alimentar los cauces y allí metemos plantaciones de eucaliptus y coníferas que absorben esa agua impidiendo que llegue donde originalmente llegaba y afectamos los caudales que son los que determinan la capacidad de autodepuración de los ríos”.

“Si pensamos – agregó Panario – en las características del suelo cuando llega la etapa de abandono tras los proyectos forestales, veremos que hay capas del suelo que son irrecuperables, porque se han perdido absolutamente los minerales que componían esas capas, además se han ido eliminando humedales y pajonales, muchas veces quemándolos y eso tiene muchas connotaciones y consecuencias, porque esas zonas eran las que contenían los desbordes de los ríos, como ahora no está esa contención, el agua avanza rápidamente hacia las zonas pobladas”.

Finalmente Daniel Panario dijo que las tarifas de OSE van a seguir incrementándose “porque nos hacen pagar a nosotros el perjuicio que generan las diversas producciones industriales y agrícolas que vierten fluidos a los cauces de agua, se sociabilizan los perjuicios y los beneficios de las actividades productivas son privados”.

A continuación, el ingeniero Martín Carámbula, Director General de la Agencia de Desarrollo de la Intendencia de Canelones expuso sobre el proyecto de Ordenamiento Territorial Rural que se viene elaborando en su departamento; se trata de un proyecto ambicioso que tiene varios puntos de conflicto con políticas del Gobierno Nacional en materia ambiental y productiva.

Por Jorge Gambetta.








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